24 de Noviembre de 2014
16 Septiembre de 2011 | Recomendaciones | Medellín (Colombia)

Concierto para delinquir: un delito que debe probarse con otros delitos

Concierto para delinquir: un delito que debe probarse con otros delitos
Foto:Panorama

El artículo 340 del Código penal colombiano tipifica una conducta conocida con el nombre de “concierto para delinquir”, el cual reza: Cuando varias personas se concierten con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses.

Este delito tipificado mediante la Ley 599 de 2000, ha sufrido varias modificaciones respecto a la pena, pasando de rangos de 3 a 6 años con la ley 733 de 2002; y de 4 a 9 años con la Ley 890 de 2004. No cumpliéndose en los sitios de reclusión el objetivo real de socialización pregonado por el artículo 4 de dicho Código “La pena cumplirá las funciones de prevención general, retribución justa, prevención especial, reinserción social y protección al condenado”; es de entender que el endurecimiento de la pena no tendría otro motivo diferente que el de disuasión; el cual podría lograse parcialmente si el Estado hiciera uso de los medios masivos de comunicación para difundir el castigo que le podría esperar a quienes se presten para formar parte de grupos que obren al margen de la ley.

Pero el tema que nos ocupa no es precisamente la resocialización del condenado ni la prevención del delito, que bien podrían ser acápites de otra charla; sino el origen del presente delito. Concierto significa ponerse de acuerdo. Y esto connota reunirse, planear, opinar, repartirse funciones, nombrar un líder, estudiar esquemas, diagramar situaciones, adquirir armas, conseguir disfraces, e incluso elaborar simulacros. Pero hasta aquí a pesar de que ha existido el acuerdo, no se ha cometido delito alguno. Ni siquiera ha habido tentativa. Asesinar, hurtar, secuestrar, extorsionar, son s[olo verbos con los cuales se designan delitos; aun suponiendo que la planeación haya versado sobre una o varias de estas aviesas conductas, los delitos no se han consumado. O de haber sucedido, ¿dónde están las víctimas? Si el fundamento del código penal es proteger la dignidad humana como bien lo dice su artículo 1º., hasta este punto, ¿a quién se le ha vulnerado su dignidad?

Conciencia de actuación. El concierto implica actores maduros; con conocimiento de causa, conscientes no sólo de los resultados esperados, sino de las consecuencias adversas si las cosas no les funcionan. La conciencia está relacionada con el alcance de las actuaciones sucesivas en el tiempo; por eso, antes de juzgar un actor, el operador judicial debe interrogarlo una y otra vez acerca de la permanencia al grupo, y su papel dentro de la organización criminal. Esto es necesario, porque existen casos donde un actor que recién llega y es primera vez que participa haciendo una labor ocasional, ni siquiera tiene conciencia que pertenece a un grupo; y en lugar de un cargo, resulta que le formulan dos. De otro lado, se debe analizar el constreñimiento para actuar derivado de la autoridad del líder que se apoya por estar en posesión de las armas; o por poseer la autoridad de despido en caso de delitos presuntos cometidos al interior de las entidades estatales; como el caso de la interceptación ilegal de teléfonos. En ocasiones los actores actúan bajo presión o con desconocimiento de que las actuaciones representan un delito; como en el caso de las comunas, donde se involucran a actores bajo amenaza de extinguir a sus familias.

Requisitos para que se consume el delito “Concierto para delinquir”.

1-. Condenas individuales previas. Para que se pueda penalizar el delito “Concierto para delinquir” se requiere ante todo que haya condenas previas por los delitos imputados, con sentencias declaradas en firme, en la instancia superior. Sólo cuando algunos de los miembros del grupo hayan sido declarados culpables por la autoridad competente se puede decir que el grupo delinquió, entonces, se puede proceder a imputarles de manera individual el segundo delito que nos ocupa.

2-. Pluralidad de delitos. De otro lado, obsérvese que el artículo 340 habla de “cometer delitos”. De tal manera que un sólo delito imputado, judicializado y penalizado tal como se desprende de la gramática, no es suficiente ni posible para judicializar al grupo. Para que se hable de pluralidad, se requieren al menos dos delitos, y lo más grave del asunto es que deben ser diferentes. El hecho de que haya dos condenas por homicidio, no es razón por carecer de pluralidad de delitos; en este caso, sólo se estarían condenando a dos actores por el mismo delito, que bien pudo recaer o no en la misma víctima; en este caso debe haber por ejemplo, homicidio y secuestro para qué se pueda hablar de delitos; o porte ilegal de armas y hurto; o violación y secuestro. Pero no puede hablarse de “lavado de activos y concierto para delinquir”, por ejemplo; porque el segundo delito aún no se ha juzgado; y para proferir sentencia se requieren pruebas; y, éstas, son justamente las que se están evaluando para nutrir los argumentos de la sentencia en relación con el “concierto para delinquir”. Es decir, las pruebas del delito “concierto para delinquir” son los mismos delitos presuntamente cometidos que se estarían investigando; cuando se profieran las sentencias, se usan como pruebas.

3-. Pluralidad de actores. Del contexto del artículo 340 se desprende que aunque el grupo lo conformen varias personas reunidas con el ánimo de delinquir, es urgente que exista al menos dos condenas de actores debidamente probados de que pertenecen al mismo grupo. Aclaro, no son dos actores que presuntamente hayan participado, sino que hayan sido condenados, como dijimos, con sentencia proferida en la instancia superior.

En conclusión, el “concierto para delinquir” no es un delito por sí sólo; y por lo tanto debe juzgarse al amparo de otros delitos probados y otros actores condenados a quienes se les debe demostrar que actuaron mancomunadamente; y cuyas sentencias, actúan como prueba. En cumplimiento de la economía procesal, se puede declarar competente el mismo juez que profirió las sentencias de los delitos que sirven como prueba.

En razón a lo anterior, es irresponsable que el fiscal que haya investigado las conductas tipificadas de los actores, pida en la misma sesión de imputación de cargos, condena por “concierto para delinquir”; porque este presunto delito, debe pasar primero por la etapa de pruebas, y éstas no han pasado por sus manos, pudiendo tardar algunos meses, e incluso años. ///.

Por: Norman Agudelo/

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Comentarios

LEE_LA_VERDAD

LEE_LA_VERDAD

18 Septiembre de 2011
10:23 am

Muy buen articulo, pero seguire diciendo pena de muerte a los corruptos y asi no existira concierto para delinquir. Hasta cuando no quemen vivo un par de desgraciados en la plaza de bolivar, no cambiaran las cosas y todo seguira como hasta ahora tres reclamando justicia y 48 millones les importa un comino.

Norman Agudelo

Norman Agudelo

11 Octubre de 2011
5:02 pm

La plata es tan tentadora que ni siquiera con pena de muerte.

osgir

osgir

17 Septiembre de 2011
7:42 am

Ojo con la tautología. No se dice" irresponsable que el Fiscal". Basta decir Fiscal y ya tienes el calificativo de irresponsable.
Saludo atento. Amigo.

Norman Agudelo

Norman Agudelo

11 Octubre de 2011
5:02 pm

Gracias, Osgir. Es lamentable lo que está sucediendo.