

Décadas atrás cuando era un niño y solo quería jugar, jugar, jugar y comer helados de todos los tipos y sabores, los días gloriosos eran los fines de semana y vacaciones de final del año, ya que no me gustaba el colegio, mi martirio iniciaba el día lunes en la madrugada cuando mi Madre me levantaba para ir a la escuela, quería ser grande y decirle que no iría a estudiar, pero eso solo era en mi imaginación ya que ni por equivocación podría decírselo.
Llegaba a la escuela a las 6:10 de la mañana y ella siempre estaba en la puerta del salón esperando por sus víctimas, (nosotros los estudiantes), era muy estricta, nos sentíamos como en un batallón militar nadie podía hablar, reír o simplemente voltear a mirar a nuestro compañero de pupitre, si lo hacíamos, nos pasaba al frente del tablero y nos tocaba una hora de pie enfrente de clase por no obedecer sus instrucciones de siempre prestar atención y obedecer a sus maestros.
Nunca olvidaré su estatura ya que no era común ver una mujer tan alta, recta siempre su postura y muy elegante, ella nos decía que todos nosotros éramos profesionales en potencia que éramos el futuro de Colombia, que solo debíamos seguir la regla de la vida y esta era EL RESPETO, primero por nosotros mismos ya que cuando faltábamos al respeto a alguien no era en contra de esa persona, sino en contra de uno mismo ya que nosotros recibiríamos lo mismo que debamos a los demás.
Honestamente en ese momento no comprendía bien sus palabras pero si le prestaba atención a lo que decía, el día mas aterrador era el día de entrega de notas, pues no era permitido por mi Madre tener calificaciones de menos de 4.0, y en varias ocasiones llegue a tener 3.9 y así tal cual aparecía en mi libreta de calificaciones, pensaba por qué no me subió ese puntico a fin que mi Madre no me castigara por semanas, quería en ese momento torturarla, o matarla, me perdía en la rabia de saber que ella tenía el poder de hacer mi vida más fácil por un puntico y que no lo hacía porque pensaba que era mala persona.
Fueron cinco años con ella y el último día de clase para cuando yo pasaría a la secundaria le pregunté “Profesora le puedo preguntar algo y le pido el favor que no se moleste” Lo puede hacer y no le prometo que no me vaya a molestar.
Le pregunté, ¿por qué nunca me subió un puntico para llegar a la calificación de 4.0 en mis notas?
Tomó algunos segundos en responder y me dijo: “es fácil regalar 1 centavo pero es muy difícil ganarse diez pesos, de la única manera que conozcas el valor de ese centavo es trabajando para ganarse los diez pesos… ahora le aseguro que usted tiene todo para ganar más de diez pesos, solo debe entender que la vida desde hoy no es más un juego.
Hoy organizando algunos documentos me encontré esta libreta de calificaciones con la nota de 3.9 en estudios sociales y las otras materias sobre 4, a lápiz están esas letras que me dio como respuesta del porque no subió mi calificación, alcanzo a recordar lo que me dijo, lo escribiré porque no quiero que lo olvide, tardaron décadas para entender lo que me había enseñado, lo importante que es el respeto y que uno debe ganarse todo lo que quiere ya que si no lo regalan bienvenido sea pero desconoceremos su valor.
Hoy respetada señora profesora Sonia donde quiera que este y espero que algún día pueda leer esto, quiero decirle; que si la quiero torturar, con agradecimientos y que la mataría con abrazos y besos, Dios la bendiga por todos los conocimientos que me regalo y en especial el VALOR DEL RESPETO ya que hasta hoy lo llevo.



Comentarios
jogafi
17 Octubre de 2011
9:16 pm
Hola Orlando.
Respecto a la "buena educación", esas son las profesoras, que no solo enseñan, tambien educan, y el respeto es la base de muchos principios.
Me pregunto como serían las maestras de nuestros Padres de la Patria, ¿acaso les pagarían unos centavos, para redondear la calificación? No hay otra explicación para tener tanto irrespetuoso, a mando de éste barco...
S. Cordial.
LEE_LA_VERDAD
18 Octubre de 2011
5:50 pm
Definitivamente Señor Jonh ellos no fueron alumnos de mi profesora Sonia, por que de lo contrario hoy no habria tanta corrupcion y falta de respeto para con el pueblo.
osgir
17 Octubre de 2011
8:10 pm
Tu escrito me hace recordar que es más difícil ser justo que bondadoso. A la vez, es edificante la lección de vida.
LEE_LA_VERDAD
18 Octubre de 2011
5:55 pm
Señor Don Osgir es invaluable lo que ella me enseño. Tiene mucha razon la justicia es dificil de aplicarla, la bondad no cuesta nada.
Aracataka
17 Octubre de 2011
6:44 pm
Orlando...muy grata lectura, gratisima historia, una historia ejemplarizante, tambien creo que en muchos puntos parece la historia de muchos de nosotros que nos educamos bajo unas normas extrictas, diferentes y si no estoy mal, muy provechosas, cosa que no es asi hoy...solo quiero sugerirte que cambies la foto, la foto desdice mucho el tema....el tema enseña una moraleja muy imporante, el respeto, pero la imagen habla de una infame violencia, e irrespeta de alguna manera al lector..
..mil gracias y mis saludos cordialisimos para ti...
Aracataka
17 Octubre de 2011
7:33 pm
..estimado Orlando...gracias a Ud. he descubierto que estoy muy mal de la vista! pues lo que veo es a un niño en un gesto de dolor todo aporriado....creo que la foto en blanco y negro hace que la risa del niño sea un gesto de dolor...como le dije al principio...creo que necesito gafas!
..saludos y gracias por la explicacion!
LEE_LA_VERDAD
17 Octubre de 2011
7:05 pm
Es increible lo que una imagen puede trasmitir, este niño esta en medio de una pelea de comida en una cafeteria de colegio y su expresion es que esta muerto, pero de risa, esta imagen es perfecta por lo que quiero trasmitir, si observan detenidamente el chico esta feliz, (bueno juega que la publique en blanco y negro porque a color es evidente el juego), que opinan?
LEE_LA_VERDAD
17 Octubre de 2011
6:41 pm
Don Jonh gracias por su comentario, creo que en este caso no la perdi ya que herede algo muy hermoso y fue la manera de como dio valor a algo que hoy en dia es dificil de encontrar en las personas. RESPETO.
Homotauro
17 Octubre de 2011
6:15 pm
Otra gran verdad de la vida, mi respetado colega, lo mismo sucede con nuestros padres y seres queridos, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y ese sera siempre un proceso de ensayo - error, al que siempre los humanos estaremos condenados a repetir, es inherente al ser humano, las lecciones muy poco nos indicaran. felicidades, buen articulo.