

Esta es la pregunta del millón, desde nuestros inicios el tema de las amantes siempre ha sido interesante y recurrente, grandes han sido las historias que han escrito, ellas (o) han sido participes de primera mano de decisiones trascendentales que han cambiado la historia del mundo para bien o para mal.
Pero al interior de estas vivencias siempre van a existir momentos de dolor, de tragedia, de soledad, no todo lo que se dice de ellas es del todo cierto, como lo veremos en nuestras narraciones cuyos protagonistas son de carne y hueso.
Luego de indagar con muchas personas de todos los estratos sociales y carreras profesionales respecto a ¿por qué un hombre o una mujer buscan un amante? encontramos que hay infinitas razones por las cuales esto ocurre, las más conocidas suelen ser por relaciones aburridas, por circunstancias de maltrato intrafamiliar, falta de respeto, celos, en ocasiones por soledad o por miedo, en otras por machismo o feminismo, por cultura, etc.
Al escuchar tantos casos tomamos la decisión de hacer varias versiones, para que ustedes lectores saquen sus propias conclusiones (los nombres de cada una de las personas a quien entrevistamos son ficticios para no causar susceptibilidades).
LA AMANTE DEL ESCOLTA
El primero tiene que ver con Esther Marulanda, su edad en la actualidad es de 40 años, de profesión es periodista, su historia empezó precisamente dentro de su actividad diaria en el año 1998, cuando ella tenia apenas 24, como caza personajes, su trabajo consistía en contactar a altos funcionarios de talante nacional para que fueran entrevistados en la emisora, (cabe anotar que nos reservamos el nombre del medio de comunicación).
Para realizar esta labor ella tenia que ser recursiva y creativa ya que el éxito de esta actividad consiste en tener una excelente agenda, para ello debe conseguirse los teléfonos de la casa, del celular, de la ama de llaves, del celador, del conductor, del escolta, en fin a cualquier persona que tuviera acceso al personaje que necesitaba.
En la época, se estaban haciendo campañas presidenciales, por lo tanto los candidatos eran claves para entrevistarlos sobre sus plataformas políticas, así fue como conoció a Iván Casallas un escolta del entonces Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), entidad que hoy en día desapareció, en ese entonces era jefe de seguridad de un candidato presidencial, con amplias oportunidades de ser elegido presidente de los colombianos.
Empezó hablar con él para que le ayudara a contactar al candidato, para ello Esther debía ser jovial, amigable, -ella es enfática en decir que su temperamento tenia que ser así para poder mantener el contacto y conseguir su objetivo- gracias a eso él en muchas ocasiones le ayudo a sacar al personaje al aire, lo que a ella le facilito su trabajo profesional.
Después de un tiempo un sábado en la mañana recibió una llamada y era Iván, (Ester era muy cuidadosa a nadie le daba su teléfono personal) ella le preguntó que cómo se había conseguido el número y él le contó que fue gracias a un periodista que trabajaba en la campaña y que la conocía.
Hablaron algo más de 40 minutos y después de ese tiempo Iván le dijo que porque no se conocían personalmente a lo que Ester accedió, era una cita a ciegas, se quedaron de encontrar cerca de su casa, él llegó en una super camioneta, blindada, con espejos oscuros, muy imponente, cuando ella lo vio bajarse del vehiculo para su encuentro quedó impactada porque era -según su relato- un hombre muy atractivo, alto, de tez morena, fornido, se presentaron y él le dijo que si quería tomar algo a lo que ella dijo que si.
Compro unas cervezas y se fueron para uno de los miradores de la Calera, allí hablaron de todo, Iván le contó que era casado y que tenia dos hijos, el color que le gustaba, como llegó a trabajar a la institución etc. Después de un rato y viendo que no tenían más de que hablar y gracias a la atracción que sentía uno por el otro se besaron, después la llevó hasta su casa, cuando la dejo ella pensó falsamente que iba a ser un simple pasatiempo y que después de ese día no lo iba a volver a ver.
Al día siguiente no dio señales de vida, sólo hasta el lunes hacia medio día que Ester recibió una llamada de un teléfono privado y oh sorpresa era él, ella como estrategia le contesto muy fría, como diciendo –mira, lo que pasó fue solo un basilón- como dicen en la costa. Ella le colgó y pensó que con esa actitud no le habían quedado ganas de volver a llamarla -pero se equivoco-.
Así pasó un tiempo, pero un día cualquiera cuando iba saliendo de la emisora y se lo encontró, la tomo del brazo fuerte y le dijo con voz muy enfadada que ella no iba a jugar con él, que si no le volvía a contestar el celular tendría que sufrir las consecuencias, luego de un rato de gritos y desdenes se fue furioso dejándola asustada, nerviosa y con un sin sabor en la boca del estomago, fue como una premonición le llegó a su mente - a partir de ese día ella sintió que no iba a volver a tener paz, ni tranquilidad-.
Después de esa tarde cada vez que sonaba el celular ella corría despavorida a contestar, a veces le hacia hasta 18 llamadas diarias, en algunas ocasiones era para que se vieran a escondidas, para encuentros sexuales, sin darse cuenta se volvió la amante del escolta, relación que duró algo más de siete años. Iván generó una influencia tal que Esther accedía en todo lo que le pidiera, incluso en sus momentos más íntimos era presa de la manipulación.
Era tal el acoso que un día se enfermó y no le contó a nadie se fue para el médico después de su visita, él la llamó y le pregunto que estaba haciendo donde el doctor, lo que la dejó perpleja, Esther le dijo que como se había enterado –él con tono de amenaza- le respondió que él conocía todos sus pasos y que era muy difícil que ella se escabullera, (Es decir la estaba siguiendo).
Una tarde se fue con unos amigos a tomar un café, en el marco de la reunión Iván llegó al lugar donde se encontraba disgustado le dijo que con la única persona con que ella podía salir era con él, la saco a empujones del lugar.
Cuando tomó la decisión de dejarlo fue porque él dejó de llamar, de acosar, de exigir, y se enteró que él estaba saliendo con otra persona, Ester sintió que esa era la oportunidad de dejarlo así que se desapareció, botó los celulares que tanto pánico la hacían sentir, renuncio a su trabajo, transformó su look, cambio de rutas, en fin, se esfumó para que él no la encontrara.
Después de seis años de haberlo dejado aun siente que la esta siguiendo, que su celular esta intervenido, cuando ve una camioneta con las características de la de él, corre angustia y se esconde pensando que de nuevo la esta siguiendo, no ha podido tener una relación de pareja normal, no tiene amigos, ni amigas, ni sale a ninguna parte con nadie, siente que el fantasma de Iván aun la persigue y que en cualquier momento se le va aparecer.
Esta entrevista nos conmovió, quien se imaginaria que una mujer de piel blanca, ojos negros, labios carnosos pintados de rojo, de un metro sesenta de estatura, de contextura delgada, con voz pausada y ropas sencillas, hubiera vivido semejante situación, lo que nos hace pensar- aunque suena frase de cajón pero las apariencias engañan y la procesión va por dentro-.
Después de escuchar su historia hablamos con Alexandra Restrepo, ella es una afamada siquiatra y le preguntamos sobre este caso, lo primero que nos dijo es que Esther era una victima fácil para personas como Iván que han sido entrenadas sicológicamente para conocer el carácter de la gente y que utilizan este capacidad para manipular a los demás.
Restrepo dijo además que la dependencia a la relación es porque ella es una mujer insegura, con baja autoestima al permitir que esa persona la tratara como la trató durante tantos años y que es probable que haya sufrido del síndrome de Estocolmo (Es una reacción psíquica en la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación emocional y de complicidad con quien la ha secuestrado) esto sucedió tal vez porque tiene vacíos personales y familiares que la condujeron a quedarse en una relación masoquista porque sentía que este personaje era el único que la quería y la protegía.
Ahora bien, -agregó- este tipo de persona, me refiero a Iván, siempre buscará a mujeres como ella. Por lo general en su casa, con su esposa no puede ejercer el mismo control que le dan las otras mujeres. Ester no fue ni la primera, ni la última, lo que me extraña es que haya durado tanto tiempo esa relación ya que ellos se cansan fácilmente. Esa fachada de hombre misterioso estilo James Bond llama mucho la atención y crea en torno a él una sensación de poder que es muy atractiva para mujeres como Esther carentes de inteligencia emocional, finalizó.
Como ven queridos lectores lo que uno puede encontrar a lo largo del camino historias como estas tan dolorosas a la que acceden algunas personas por soledad y por dolor, la verdad uno se queda corto de espacio para una descripción más detallada sobre este tipo de relaciones. Si quieren saber de otra historia cómo esta de ¿Por qué los hombres y las mujeres busca un amante? por favor escríbanme y opinen para saber que tanto les interesa el tema y así continuar con la siguiente.


Comentarios
criticoncolombiano
10 Noviembre de 2011
11:17 am
gracais por tu interesante aporte, yo creo que la infidelidad viene en los genes...