

Jonathan Cavanzo a sus 16 años se fue para Japón, pero sus 19 años regreso a Colombia.
“Mi trabajo era relativamente cerca a mi casa, por eso me trasportaba siempre en bicicleta, la ruta que yo cogía no era muy transitada ni presidencial. Saliendo de trabajar, en una especie de potrero cerca al trabajo, habían dos carros de yakuza, eran tipo limosina, vidrios polarizados, muy limpios y lujosos, estaban ellos como mirando los baúles de los carros que era a donde yo me dirigía, pero las partes frontales de los carros no eran visibles para mi, había en cada baúl un yakuza en posición de recoger o recibir algo. Cuando yo pase mire que se estaban pasando maletas de un baúl a otro y pues evidencie que era dinero, porque aparte de las maletas que estaban cerradas, sacaban “fajos” como si fuera una parte que restaba para entregarle al otro tipo; pase en mi bicicleta ,y obviamente hubo un insulto, y me dijeron: ¡hey ¡ que está mirando? - Por cultura debo someterme a no mirarlos porque son muy delicados-, en ese momento me dio susto y sentí que está mirando algo prohibido, sin embargo yo seguía mirando porque la curiosidad me estaba emocionando, y uno de los yakuza me grita: ah! Es que es extranjero que es lo que está mirando?, ahí comencé a pedalear más rápido por esa calle que parecía en ese momento ciega e infinita, unos minutos después voltee a mirar porque sentía que me venían persiguiendo, pero no paso nada todo fue una euforia del momento”.
La diferencia cultural marca una pauta de identidad entre mafias de diferentes países que antes de ser una mafia son una cultura. Mientras en Colombia un mafioso escucha a Giovanni Ayala, género norteño que revela su identidad extravagante y pantallera, en Japón el mafioso escucha solo música instrumental, porque esto le da clase dentro del bajo mundo de lo ilícito.
Esta es una de las muchas características con las que una persona puede identificar una mafia de la otra, con novelas como el capo o películas como Reto Tokio donde retratan a los mafiosos de una forma más cercana dejando ver sus influencias, su apariencia física y la forma como se relacionan. Pero además de ser mafiosos, los malos del paseo los que matan y delinquen, su comportamiento y antepasados son muy importantes.
Los samuráis y los indígenas físicamente en nada se parecen, pero dejaron un legado o influencia sobre los grupos mafiosos, para los yakuza el samurái tiene influencia ideológica como el pensamiento expansionista de crecer para ser los primeros y los mejores solo para ellos y, para los colombianos los indígenas, dejan un pensamiento o creencia de encomendar a los dioses o a la virgen todas las cosas buenas o malas, como un cargamento de cocaína que llegara al otro lado del país.
No es nada difícil identificar la apariencia física de estos dos mafioso, porque cada un ocupa un extremo, de la elegancia combinada y elegancia ordinaria, es como para reírse, los yakuza emplean vestidos de paño color negro y mucho purpura, y pablo escobar utilizo para ir España cuando hacia parte de la política, un jean, tennis y camisa de seda con estampados molestamente llamativos. Pero ojo lea con atención!
"Estaban en mi trabajo, para poner un ejemplo es como un coravastos pero limpio y a la intemperie era un comercializadora de pescado allí trabajaba mi papa y trabajaba yo, el jefe de mi papa era yakuza, en un verano entro a la empresa y cerca una de las bodegas de la empresa el jefe de mi papa se parqueo cerca a una viga y allá es muy común que la gente sea un poco ordinaria, es costumbre bajarse el pantalón acomodarse la camisa tapándose la ropa interior volverse a poner el pantalón bien arriba para que la camisa quede como templada, eso me dio mucha risa, entonces me quede viéndolo sin que él se diera cuenta , pero no se acomodo la camisa sino que se quito la franela tal vez por el sudor cuando se la quito efectivamente se le vieron todo los tatuajes. Yo lo vi pero fue más por metido porque ellos no muestran sus tatuajes en todo el cuerpo tenia tatuajes arriba de las muñecas y de la clavícula hacia abajo. Por eso supe que en verdad era un yakuza”
Los tatuajes de tigres, dragones, Gueishas, son un modo de representación yakuza, estos es para ellos lo que para los mafiosos colombianos es tener en el cuello una cadena de oro con un Cristo y con una abertura en su camisa considerable o un anillo de en su mano derecha y que en vez de zapato negros mocasín, usa unas botas texanas solo para combinar su pantalón rojo manzana con su camisa café a rayas.
Para relacionarse es igual que para vestirse, las relaciones son clave dentro de los yakuza. Cuando yo pase mire que se estaban pasando maletas de un baúl a otro y pues evidencie que era dinero, porque aparte de las maletas que estaban cerradas, sacaban “fajos” como si fuera una parte que restaba para entregarle al otro tipo.
-“Hay una relación porque hay dinero de por medio, tiene una esposa y e hijos; porque por ley la esposa es la administradora del dinero de la casa, y tiene plata porque por es yakuza por descendencia”- comenta Jonathan. Ahora bien, para el capo en la novela del canal RCN hay relación por conveniencia, tiene esposa porque eso uno de los atributos del capo, es capo porque quiso y no le dio miedo, y no permite que le administren el dinero porque él es único que tiene el poder.
¿Qué opina de la forma en que los yakuza manejan los negocios?
-Jonathan: la verdad es malísimo porque todo es ilícito no hay nada legal el gobierno los limita mucho para mostrar un cara legal pero bajo cuerda, sin embargo es mucha gente la que acude a ellos y esto genera un mejor nivel de vida porque cada negocio ilícito lo manipulan en buena medida, por eso no se ve casi la pobreza.
Si yo comparo la mafia colombiana con la japonesa “Mientras las ganancias de ellos son para ellos generando poder, en Japón las ganancias de ello son para todos y entre mas tenga ellos más tienen todos, dice Jonathan mientras cuenta su experiencia.”
Esta es la razón de una idea del nacionalismo como parte de la cultura, los yakuza ponen todo el dinero pero eso producto es solo para Japón, “si usted quiere ser artista y no tiene dinero para lanzarse los yakuza lo apoyan pero su trabajo artístico se queda solo en Japón”, si usted quiere ser artista y no tiene dinero para lanzarse los mafioso de Colombia lo apoyan y lo dejan salir a otros países pero después nadie le quita el titulo de artista patrocinado por mafiosos.
¿Qué ayudo en verdad ha el resurgimiento de los yakuza como cultura mafiosa?
-Jonathan: “El resurgimiento de los yakuza como cultura en el Japón se debe a la teoría de Mejín llamada de 1 a 10 que consolido una competitividad por la innovación sobre los conocimientos que estaban como basa histórica. Me gustaba su disciplina y la habilidad para administrar. Todo el territorio se enriquece pero ellos mucho más”.
Como la mafia del Japón es una descendencia familiar con un fin que nunca acabara, siempre tendrán un control que les ayudara de manera ilícita a estabilizar al país, y nadie podrá juzgarlos, al contrario, la mafia colombiana es como la coca-cola quita disque la sed pero cuando se acaba produce mucha más sed que la primera vez, Colombia tiene sus mafiosos pero por un momento y tiene las desgracias de meter al país en caos cuando se le ocurre matar al senador, o una familias completa de un secuestrado.
Desde pequeño fue un sueño para mi vivir en Japón por la cultura el tipo de vida, la tecnología la comida, y los carros sin conocer la mafia. Mi mama iba y venía desde que tengo uso de razón y me traía juguetes. Cuando tenía aproximadamente, 10 años se fue mi papa para Japón no me gusto porque mi apego ha sido hacia mi papa, entonces esa era una de las razones por las que quería estar en Japón.
Pasaron 6 anos…
Me fui cuando cumplí los 16 años, pero me devolví cuando tenia 19 porque estaba indocumentado y fui deportado, llegue con una visa de turista equivalente a 3 meses, pero me pasé sin aplicar visa porque uno de mis objetivos era estudiar, pero el estudio le tuve que dar la espalda era muy caro y el sueldo de mi papa no alcanzaba, decidí comenzar a trabajar. Desde pequeño siempre había practicado BMX deportes extremos en bicicleta y en Japón pude ejercitar esto por las condiciones de vida, los sitios, y el nivel, que abrieron mis expectativas de quedarme, sabiendo que estaba indocumentado. Nunca delinquí que es lo que hace la mayoría de los latinoamericanos, robar, prostituirse tanto hombre como mujeres, pues habíamos pocos que seguíamos un sueno. Practicando deporte tenía que hacer cambio de tren, una de las estaciones era muy recurrida por latinoamericanos, entonces emigración siempre estaba ahí.
Un sábado en mis días de prácticas, emigración me paro, me pidió papeles –yo me hice el bobo no sabía qué hacer y por medio empecé a fingir que no sabía el idioma pero no me funciono-, me quitaron los documentos porque yo no los quise dar, me pidieron la visa y se dieron cuenta que no estaba legal en el país, me sacaron de la estación humillándome y creyendo que yo era igual que todos los latinoamericanos me llevaron en un carro de policía a la estación, ellos me quería someter como a un mayor de edad pero yo tenía 19 años no lo pidan hacer, está en desespero, comencé a llorar sentado en esa estación de policía. Los latinoamericanos aparentan mas de los anos que tiene y por eso cometieron injusticias, que para un japonés de edad promedio es muy grave, como golpearme, insultarme, retenerme mucho tiempo, después de someterme a dos juicios con abogado, psicólogo y traductor, comprobaron que yo era menor de edad, fui humillado y golpeado muy fuerte porque yo siempre decía que quería quedarme en Japón y por eso me iban a condenar por 6 meses pero solo dure un mes fue el peor mes de mi vida. Y hace 5 anos estoy viviendo Bogotá Colombia.


