



“¿Qué es la Navidad? Es la ternura del pasado, el valor del presente y la esperanza del futuro. Es el deseo más sincero de que cada taza se rebose con bendiciones ricas y eternas, y de que cada camino nos lleve a la paz”. - Agnes M. Pharo. (http://www.frasesdenavidad.net/)
No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos, queridos y tradiciones - Bill McKibben
Por John Carlos Nieto C.
Además del alegórico significado de la época, para la gran mayoría de nosotros como creyentes de las tradiciones católicas y por el hecho de haber sido criados bajo el concepto del Diciembre como época de regocijo, festejo y celebración del año, el último mes y su navidad, es una etapa en la cual dadas nuestros hábitos y costumbres de celebración pareciera que queremos hacer y terminar a como dé lugar todas las cosas que no pudimos finiquitar, ni solucionar durante los precedentes once meses de cada año.
Diciembre desde hace ya varios años, gracias a la gran influencia comercial y de consumo que acompaña ineludiblemente este peculiar mes, se convirtió en una época con más de 30 días, en el caso de nuestro País y para quienes vivimos en la capital, pues sus vientos los empezamos a sentir desde la misma terminación de la fiesta de Halloween y a mediados del mes de Noviembre cuando ya en el comercio se empiezan a exhibir y a anunciar cada elemento representativo de la temporada decembrina, el arbolito, las guirnaldas, las bolas, bastones, figuras de Papá Noel, los millones de regalos y promociones, invitan a todas la personas a adquirir para sus seres queridos cualquier detalle que depende del presupuesto y capacidad económica del comprador y el afecto que sienta por el ser o los seres especiales elegidos, ofrece todo tipo de artículos y elementos que se quieran y puedan adquirir como detalles para la época.
Pero dados los precedentes antecedentes y motivaciones de este tema expuesto y tratando el tema bajo los ribetes realistas que indudablemente nos acompañan, tal vez un poco aguafiestas, Diciembre es evidentemente una fecha, que si no fuese por las tradiciones que le acompañan, sería, como un mes más, normal y corriente del calendario en el que dados los movimientos de la tierra, y nuestro sistema y calendario, para nosotros significa un cambio de año, un año más vivido y uno más que se espera para vivir, pero ciertamente, además de todas esas bellezas que nos evidencia diciembre, el mes se caracteriza por sus afanes, sus carreras, las ansias de terminar y hacer lo que no se hizo durante todo el año, trae los balances, - tanto contables y financieros, como personales, nos deja el record de buenos y malos momentos, experiencias y sinsabores, el recuerdo de momentos de risas y eventos amargos y pareciera ser también que en este periodo del año, se despertara una inusitada “cursilería”, de amor y perdón, donde todos pretenden querer a todos, incluso, a quienes durante en todo el año no se acordaron que existían, es el mes también en el cual se gasta o invierten grandes sumas de dinero, que en otro mes del año no se hubiera previsto gastar, es época de regalos para muchas personas y seres queridos, la familia en especial, es también el mes en el que se espera el ingreso de un dinero extra en las finanzas personales de algunos bendecidos laborales, lógicamente para cubrir esos inusitados egresos que traen las festividades, es también la época en que la alegría se desborda hasta antes del 31 del mes, cuando ante la inminente terminación del mes y la inevitable finalización del año, la nostalgia aflora acompañada del arrepentimiento, el perdón y los deseos de medrar en todos los aspectos personales, familiares y sociales, vienen las promesas y los deseos de paz, amor y bienestar.
Diciembre ciertamente trae igualmente, el rompimiento de las dietas y de manera implacable, junto a las novenas de recordación de la tradición del nacimiento del salvador y los aguinaldos, los kilos de más que se intentaran bajar ya en el nuevo año, gracias al apetito voraz que se apodera del cuerpo, para poder dar cabida a miles de manjares que son simbólicos de la época, se ven nuevamente en furor, tras novena y villancicos, la natilla, los buñuelos, el pavo, el vino, los tamales y otros manjares, hacen su desfile y se convierten en las delicias de cada quien; ya los regalos y aguinaldos del 24, como fecha especial del mes, traerán la gran felicidad de grandes y niños quienes verán en cada detalle recibido, tal vez la compensación de los esfuerzos escolares y de comportamiento que durante todo el año hayan mostrado para ante sus familiares.
El año viejo ya en el 31 y su ocaso, con el nuevo año que se avecina, trae las lágrimas y el arrepentimiento por lo que no se hizo o se realizó mal, se siente también la alegría por la esperanza de una nueva vida y el sueño de grandes ilusiones, que encierran muchos pedidos y deseos dentro de los que se espera que las familias permanezcan unidas, que el nuevo año no se nos lleve ningún ser querido, que cada día haya más trabajo y facilidad de atender nuestras obligaciones, que la salud nos acompañe, que las bendiciones del Todopoderoso siempre estén en nuestras vidas, que las desgracias nunca visiten nuestro entorno, que la felicidad siempre nos acompañe y el progreso y la ilusión se materialicen en cada uno de nosotros y de los nuestros.
Ya los gastos escolares y universitarios, el incremento de todos los servicios y obligaciones y empezar la cuesta de un nuevo año con más de 360 días por delante y atrás la resaca de Diciembre, marcaran el comienzo de un nuevo año corriente y normal, que desde enero, definirá las ya conocidas tendencias de consumo de cada mes del año, esperando que al final de éste y en diciembre al final otra vez, como una circunstancia cíclica de la vida, el balance a efectuar nos deje en caja saldo positivo en cada una de las acciones personales, laborales, personales y familiares que hayamos vivido a lo largo del año.
Solo me resta luego de esta particular perspectiva, de corazón y con infinita sinceridad, sin cursilería, desearles al mundo, a nuestro País y a ustedes de manera especial, mil bendiciones y millones de deseos y esperanzas de paz, amor y tranquilidad para todos y cada uno de nosotros y la familias de Colombia, el mundo y la familia de Soy Periodista, que la felicidad día a día en los brazos del Señor nos “atropelle” y nos conduzca al éxito, les regala y desea este suscrito, desde lo profundo de mi ser. Abrazos y saludos cálidos y respetuosos.



Comentarios
criticoncolombiano
19 Diciembre de 2011
3:55 pm
Siempre es grato leerle. ¡saludo cordial!
Sandra Mercedes
19 Diciembre de 2011
2:00 pm
Hola: Feliz Navidad y que tus notas nos acompañen en el 2012. Bendiciones.
luisalejandrodiaz
19 Diciembre de 2011
7:19 am
Muy cierto lo expuesto amigo. Es el festín del comercio. Diciembre es más de rumba que de oración. Felíz día