

Acaba de suceder el hecho aparentemente nimio en el cual una periodista colombiana decide jugarle una broma a todo un cuerpo de seguridad, Policía, a fin que este se movilize ante el anuncio falso -ex profeso- de un eventual acto delictivo dentro de un taxi : el llamado jopular y jocosamente “paseo millonario”(PM).
Según van desarrollandose los acontecimientos hasta el momento, de su información se deduce que la periodista da excusas porque ella solo lo hizo en broma, sin mala intención ya que al parecer se encontraba inentencionalmente embriagada y en ese estado ejecutó una simple llamada advirtiendo a la Policia que estaba siendo victima de un PM sin efectivamente serlo. Anotese que tiene lucidez la implicada para reconocer que lo hizo y como lo hizo y por qué lo hizo. Esto permite deducir que su grado de alicoramiento no parece haber sido muy elevado; estaba en tres quince como dicen en Santa Marta.
En virtud de un buen grado de amistad con un alto jefe de la institución policial cometió la imprudencia, el abuso de darle el infundio, via SMS ,a fin que se movilizase el Cuerpo para salvar a quien embriagada y jocosa no tenian que salvar. Dicho esto, se configura un delito llamado de abuso de confianza o falta a la cual los colombianos somos muy dados a acudir porque culturalmente no le damos importancia al acto de respetar y no transpasar los limites que todo acto de confianza tiene y que es preciso guardar para no estar cayendo reprtidamente en faltas que cultural y erróneamente son tomadas como faltas menores, pasables, mamadera de gallo. Resulta que cuando esa falta de limites no sopesa los riesgos a que se somete toda la sociedad en su conjunto y los padecimientos que conlleve, tarde o temprano se hará mella en las relaciones interpersonales, acabandose en una barahunda de desprestigio sociocultural porque el solo hecho de una simple y llana amistad da permiso para grandes abusos sin que ello tenga juicio ni condena ni castigo alguno.
La periodista nos ejemplifica a todos, a quienes colombianos al fin y al cabo, hemos caido en esa especie de broma o burla o mamadera de gallo hacia el otro y su correspondiente disgusto y el consiguiente no pasa nada que nos lleva socialmente hacia la ruina de nuestras propias interrelaciones personales. Es preciso limitar el abuso de confianza, aprender y enseñar a respetar, entender que la amistad tiene sus reglas, sus limites y sus oportunidades a fin de tener una sociedad seria que sepa reir cuando de verdad deba hacerse, y actos como los de la periodista de Canal Capital no sean nuestro cotidiano acontecer y creamos que todo es posible hacerse, que nada trasciende y que en este pais todo pasa.
Un hecho que parecería nimio a los ojos de los colombianos, no sucede acá en Europa en donde los limites están mejor establecidos y respetados, y en donde a estas alturas la periodista estaria siendo inculpada ante autoridad competente y sería juzgada y condenada a pagar todos los gastos que su infantilada e irrespeto causó. Se le estaría yendo hondo como decimos en Colombia y la sonrisa de Mona Lisa desaparecería muy pronto de su bello rostro de pantallas.
Ahí les dejo esa a fin que corrigiendo, corrigiendo la plana social colombiana vaya enmendandose hasta llegar a ser perfecta como es lo que todo buen maestro precisa de su alumno.
alfredoivan50@gmail.com
Twit, @ikaros50
O Barco de Valdeorras, España.29122011.



Comentarios
luifernd
30 Diciembre de 2011
4:08 am
Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.Una cosa son los santos inocentes, cuyas bromas pesadas deben tener un límite y otra cosa es exponer a una institución de seguridad al peligro, que por más amistad que se tenga con miembros de ésta, no debe darse jamás a ese tipo de mamadera de gallo.Feliz Navidad y venturoso año 2012, IKAROS50!!!
Elsa Tobon
29 Diciembre de 2011
3:09 pm
Tienes toda la razón. Lo peor del caso es que si es posible aplicarle la ley y cobrarle el daño, pero no les dá la gana de hacerlo y sacan unas excusas pendejas diciendo que "no esta normado", cuando la misma Carta habla de la aplicación de normas similares para cobrarle todos los perjuicios civiles, no solo las horas de movilización de la policía sino los hechos delictuosos que se cometieron en contra de otros por falta de vigilancia policial, más la gasolina, etc, etc. Súmale que en otra oportunidad a alguien si le esten dando el PM y la policía no acuda por este antecendente. Es una irresponsabilidad ni no investigan y castigan a esta periodista y le suspenden su licencia por un buen tiempo.