

Hace poco traté de entablar un reencuentro con una de mis parces de juventud. De esas amigas con que se compartía hasta la ida al baño, los secretos de los enamoramientos, éramos cómplices de las travesuras propias de la juventud y era la compañía perfecta en las inolvidables rumbas capitalinas.
El recuerdo que tengo de ella es de brillo, alegría y juventud; Sin embargo, cuando la llamé, noté un tono evasivo y cortante, como si no quisiera hablar conmigo, pensé que podría estar ocupada, entonces intenté llamarla otro día. Mi propósito era invitarla a almorzar y recordar así, esos inolvidables años maravillosos. No obstante, otra vez noté su intención de eludir mi invitación.
Con la segunda llamada percibí que definitivamente no quería hablar conmigo. ¿Por qué? Quede con la duda por algún tiempo.
Días después una amiga en común, sí me concedió unos minutos de su santísimo tiempo, quien muy sutilmente me contó que tanto ella como mi gran amiga, se habían “convertido” y que por lo tanto ya no les interesaba mi amistad, por cuanto yo al no “convertirme” vivía en constante pecado.
¿Convertirme? le pregunté a mi amiga. – “Sí, nosotras asistimos a una nueva iglesia, ya no somos iguales que tú, nosotras nos “convertimos”, ya no vivimos en pecado-.”
En ese momento entendí que mis amigas eran otras, se habían “convertido” pero más bien en una especie que día a día crece y crece: Los que al parecer se “convierten” y creen dentro de su infinito fanatismo y sabiduría que son mejores que los demás y libres de pecados por el sólo hecho de haber ingresado a las filas de las nuevas iglesias.
No voy a entrar a discutir qué iglesia o corriente religiosa es la apropiada, porque cada cual es el responsable de sus creencias o de su ateísmo, realmente creer o no creer, es un problema de carácter individual que cada quien debe entrar a resolver.
Sin embargo, si me causa asombro y extrañeza, las actitudes que asumen los “convertidos”, pues en ocasiones se tornan acalorados e implacables jueces de la conducta humana.
¿Será que existe algún humano, que pueda darse el lujo de tirar la primera piedra? Por más “convertido” que crea estar? Por supuesto que no, el maestro Jesús lanzó dicha afirmación, porque obviamente estaba seguro que nadie podría tirarla, pero lo que vemos hoy, es que los “convertidos” le están ganando a los tiradores de piedras de las continuas manifestaciones en contra de Transmilenio.
Realmente no cuestiono el cambio de iglesia o de creencias, eso es totalmente respetable, más bien me sorprende el fanatismo de algunos “convertidos” que se olvidan que Dios independientemente del concepto que se tenga de él, tiene además de su inmensa divinidad un conocimiento profundo del ser humano.
Pero qué le vamos hacer, lo cierto es que ahora cuento con dos amigas menos por la sencilla razón de ser “Yo pecadora”.


Comentarios
siempreenvictoriaiglesiacristiana
29 Marzo de 2012
12:54 pm
convertirse, es verdaderamente seguir a Cristo, es preocuparse por ser mejores y ser un buen testimonio, no es juzgar, ese es uno de los grandes problemas, que el creyente se cree con autoridad de destruir a otros, por alguna paja que ve en el ojo ajeno, sin darse cuenta de la viga en el propio, la base de todo debe ser el amor. bendiciones
JessicaDu
29 Marzo de 2012
9:25 am
Como padezco de este "mal", si esta bien así llamarlo, pero lo padezco y para mi es un mal que carcome la sociedad.
Cuantas piedras me han golpeado, pero muchas no logran lastirmarme, algunas si.
Es sido escoria del prejuicio público porque los "convertidos" y fanáticos, o los no "convertidos" pero si seres que presumen de superioridad, asumen que mis comportamientos son de TODA UNA PECADORA. Y así me alejo de la gente y así prefiero navegar y leer. Aquí los prejuicios no existen pero las opiniones, respetables, si. :D
JessicaDu
29 Marzo de 2012
9:29 am
He sido*
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
8:51 pm
EUGENIO ME APARECE AUN MEJOR QUE LA HAYAS ELIMINADO. LOS PECADOS A QUE ME REFERÍA EN ESTE ESCRITO, SON AQUELLOS ERRORES DE LA VIDA DIARIA Y COTIDIANA DE CUALQUIER PERSONA Y EL FANATISMO DE ALGUNOS, QUE CREEN QUE POR CAMBIARSE DE LA IGLESIA CATÓLICA SE SANARON DE TODOS LOS PECADOS. SOY UNA PERSONA CATÓLICA, QUE AMA SU RELIGIÓN Y QUE CONSIDERA QUE PARA SER MEJOR PERSONA NO ES NECESARIO CAMBIARSE DE RELIGIÓN. A ESO ME REFERIA.
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
9:00 pm
Aclaro es "Me parece".....
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
8:45 pm
Eugenio, me parece muy bien que le hayas cambiado el nombre a tu nota....Jamás vuelvas a utilizar mi nombre, para alimentar tu imaginación..Tú no me conoces y no me parece que hagas ver en un escrito como si se tratara de mi vida...¿Qué te pasa?. Esas bromas me molestan, me hacen salir de casillas. HAGO CLARIDAD QUE TODO LO QUE ESCRIBIÓ EL SEÑOR EUGENIO UTILIZANDO MI NOMBRE ES TOTALMENTE AJENO A MI. NO SE COMO SE LE OCURRIO TREMENDA IDEOTA.
Sandra Mercedes
28 Marzo de 2012
5:22 am
Tiene usted toda la razón. Entonces va así: "IDEOTA". Gracias por la observación.
osgir
28 Marzo de 2012
4:40 am
Respetuosamente me atrevo a recordar que el término IDEOTA debería ir entre comillas ya que si no se hace así daría la impresión de un IDEA GRANDIOSA.
Mi ex , po ejemplo, no acostumbraba a utilizar la palabra IDEOTA sino que me iba diciendo de buenas a primeras:
" IDIOTA". Era ella muy fina "ydevota".
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
8:26 pm
De verdad Eugenio no me gustó tu nota, porque al parecer con cosas salidas de tu imaginación haces suponer que te refieres a mí. Y a mí esas bromas no me gustan...Gracias.
osgir
27 Marzo de 2012
2:40 pm
Seguramente eso les pasó luego de montar en convertible.
Como diría Keysi mi copiloto de la Piper Azteca: OhhhhhhhhhhhSabroooooooooso.:
luisalejandrodiaz
27 Marzo de 2012
11:18 am
La Psicología nos dice que el entregarnos de lleno a una acción religiosa se debe a condiciones y problemas del Yo. Necesitan apropiarse o cogerse de algo, para tener paz en sus corazones. Gracias por lo de semana mayor.
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
8:18 pm
Gracias por tu comentario...
Sandra Mercedes
27 Marzo de 2012
11:04 am
Una feliz Semana Santa para todos, que el encuentro con el Ser Supremo, sea un encuentro enriquecedor y profundo. Y los convertidos no nos lancen tantas piedras a los humanos que aún aprendemos a través de los errores.