

Nunca habíamos notado tan indecisa a la dueña de la diatriba en los medios de comunicación de Colombia como en este instante en el cual observamos a la periodista Salud Hernández con la moral demasiado baja tanto que, trilla por el suelo, aquella altiva y aguerrida que militaba en el diario EL TIEMPO, y que hoy es otra, cuyo carácter melindroso con el nuevo y mayoritario accionista de ese centenario diario, el banquero Don Luis Carlos Sarmiento Angulo, que sin quererlo ni conocerla le hizo cambiar el modo de caminar de sus escritos.
Sin embargo, como buena española le quedan aún recursos y uno de ellos es el de halagar al nuevo mayor propietario de dicho diario, dado que le subsisten opciones para no abandonar la faena y arremete, en un artículo ante la salida del nuevo toro, a los Santodomingo Dávila y los Pérez Dávila, para corresponder con posiciones melifluas ablandando a su nuevo jefe, buscando arena segura en el nuevo redil, para de nuevo acometer, cambiando improperios de una vieja publicación en EL TIEMPO contra Sarmiento Angulo, donde arremetía con dineros del escándalo de “Agro Ingreso Seguro” un obstáculo para la independencia del diario EL TIEMPO.
Estas posiciones son calculados dardillos contra el banquero a ver si entra en cólera y la despide o acepta su continuidad en el diario capitalino.
Y en virtud de ganarse la continuidad allí se va lanza en ristre contra los Santodomingo (Santodomingo Pumarejo, sus herederos Santodomingo Dávila y a sus primos Pérez Dávila), para escaldar sensibilidades como es su costumbre, refiriéndose a ellos como: “... dueños con demasiados tentáculos. No sé si el joven Santodomingo meterá la mano en el Diario y en Caracol tanto como lo hacía su papá, o si se autocensuran...”
Habla de principios del periodista y hace notas faltando a la objetividad que es un gran principio en esta tarea y, además, enumera un sartal de invenciones contra la familia Santodomingo, dándole riendas sueltas al subjetivismo, trastocando la realidad de las cosas, enfatizando hechos de manera distintas de como acaecieron auténticos acontecimientos de la verídica historia de lo sucedido, veamos:
La conocida periodista hace referencias sobre EL ESPECTADOR con la más grande ignorancia, tanto más cuanto que el Señor Director Fidel Cano Correa, afirmaba en un editorial que los Santodomingo no hacían ningún tipo de insinuación ni mucho menos tenían injerencias en lo que se refería a la independencia del diario.
De la misma manera el Doctor Roberto García Peña Jr. en una nota de su autoría allí publicada afirmaba que cuando pensaba en el diario EL ESPECTADOR, la idea que se le venía a la mente era que los verdaderos propietarios eran los CANO.
De idéntico parecer fue lo que expresamos en una nota de nuestra autoría en soyperiodista.com de EL ESPECTADOR, donde afirmábamos que no solo pensábamos sino que era una realidad lo de que EL ESPECTADOR y los Cano eran una misma entidad. De manera que lo que afirma la periodista Salud Hernández en esa desafortunada nota “A raíz de una compra
La Llegada de Sarmiento” en el diario EL TIEMPO, no corresponde con la realidad, sino que piensa con el deseo de que las cosas ocurrirían de esa manera, afirmando:
“Los dueños con demasiados tentáculos. No sé si el joven Santodomingo meterá las mano en el diario y en Caracol como la hacía su papá o si autocensuran”, Aquí la periodista está refiriéndose al hijo de Don Julio Santodomingo Pumarejo, o sea, Alejandro Santodomingo Dávila.
De la misma manera, sostiene que los sobrinos de Josefina Dávila de Pérez la hermana de su madre Doña Beatriz Dávila de Santodomingo, le hicieron daño a la tía inyectándole veneno a las paredes de su casa residencia, dijo:
“Y que decir cuando los niños Santodomingo decidieron hacerle un favor a su tía Dávila. La señora se cansó de vivir en la casa del norte de Bogotá que su marido logró, gracias a sus influencias, incluirla en el patrimonio arquitectónico para quedar en estrato uno (1).Quería tumbarla, pero unos vecinos se opusieron y lograron impedirlo. ¿Qué idearon entonces? Envenenar con ácidos los muros y obligar a derribarla...”
De la misma manera, la periodista está en total desviación de la verdad, y por tanto, distorsiona de nuevo los hechos o las fuentes donde tomó tales informaciones fueron erróneas, por tanto, las evidencias tienen el mismo caletre.
Acontece que en 1.993, Don Julio Mario Santodomingo Pumarejo tuvo diferencias con Carlos Pérez Norzagaray esposo de su cuñada, Josefina Dávila Rocha, por diferencias de carácter interno de sus empresas, motivos por los cuales terminó retirándolo a Pérez Norzagaray de la directivas de la asamblea de su empresa AVIANCA. Por tanto, las relaciones estaban rotas desde ese año(1.993) y las acciones achacadas por la periodista a los jóvenes Santodomingo Dávila, no tienen ningún tipo de sustento.
La misma suerte ocurre con lo afirmado por la periodista cuando sostiene que entra a estrato uno (1) para no cancelar impuestos al Distrito. Miremos lo que afirma el Distrito:
“... La casa gozaba de protección arquitectónica desde 1997 y fue declarada bien de interés cultural en 2001. Dado su estatus de patrimonio, desde 2003 la casa pasó a ser de estrato uno y pagó solo la mitad del impuesto predial...”
De otra parte Josefina Dávila Rocha de Pérez, sustentaba: “... que la casa construida en 1957 representaba un lucro cesante para la ciudad cuando se podía construir una torre de ocho pisos como la que tiene a lado y lado, con gente pagando servicios e impuestos prediales estratos seis (6)...”
De manera que lo alegado en el artículo publicado en EL TIEMPO por la famosa periodista, Salud Hernández, carece de total veracidad y la rectificación que se le debe a la familia Santodomingo Dávila y Pérez Dávila Norzagaray está contenida en la nota que hoy publicamos...
Salud Hernández: Nuestro mayor respeto por usted pero en la nota publicada en EL TIEMPO, sobre los hechos que critica, no fueron como usted los advierte.


Comentarios
luifernd
25 Mayo de 2012
7:08 am
¡Vaya!
luifernd
25 Mayo de 2012
7:08 am
¡Vaya!
luifernd
25 Mayo de 2012
7:08 am
¡Vaya!
luifernd
25 Mayo de 2012
4:41 am
La bandera de hoy es atacar de manera injusta a quienes dan riquezas a los paises.En Brasil, están protegiendo los capitales y a su vez les graban com tasas impositivas que procuran socializar esos impuestos creando con ellos empleos, no solo en la infraestructura, sino en otra serie de cosas que le dan a los más desvalidos en la economía los caminos para salir de la pobreza.Felicidades!!!
osgir
24 Mayo de 2012
10:07 pm
La bandera de la nòmina es sagrada, EN COLOMBIA, flote en las manos de quien flotare.
luifernd
25 Mayo de 2012
4:34 am
La Caton de turno y decana de la moral en este pais ante la nómina de la que habla el Dr Osgir, se va lanza en ristre contra los Santodomingo y no sigue sosteniendo lo de AGROINGRESOROBURO del señor Luis Carlos Sarmiento Angulo.Allí tembló y sustentará que la moral es relativa, para sus conveniencias. Así sea:¡Salud Hernández!. Felicidades!!!
luifernd
25 Mayo de 2012
4:34 am
La Caton de turno y decana de la moral en este pais ante la nómina de la que habla el Dr Osgir, se va lanza en ristre contra los Santodomingo y no sigue sosteniendo lo de AGROINGRESOROBURO del señor Luis Carlos Sarmiento Angulo.Allí tembló y sustentará que la moral es relativa, para sus conveniencias. Así sea:¡Salud Hernández!. Felicidades!!!
luisalejandrodiaz
24 Mayo de 2012
9:55 am
Buenos recurdos de antaño le traén a la comunicadora.
luifernd
25 Mayo de 2012
4:35 am
De veras.LUISALEJANDRO, y son bellos los recuerdos,porque recordar es vivir.Felicidades!!!
luifernd
25 Mayo de 2012
4:35 am
De veras.LUISALEJANDRO, y son bellos los recuerdos,porque recordar es vivir.Felicidades!!!