

Creando espacios políticos como alternativas de integración
Quizás una de las actividades en las que menos es común encontrar a un inmigrante en el exterior es participando activamente en política. En nuestro caso y como colombianos, un Pastuso, Francisco Angulo Escrucería, está “Haciendo la tarea” y marcando la diferencia en Canadá.
Antes de salir de Colombia trabajó con La Red Nacional de Iniciativas “Redepaz” como coordinador del proyecto “Cien Municipios de Paz en Colombia” para el Sur del país, proyecto financiado por la Unión Europea y realizado en el marco del Mandato Ciudadano por la Paz, la Vida y la Libertad, entre 1999 y 2002.
Habiendo realizado estudios en Economía en la Universidad de Nariño y terminada la primera fase del proyecto, Franciso tóma la decisión de venirse a la ciudad de Montreal para estudiar Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad UQAM y luego realizar una Maestría en Administración Pública. Sus prácticas las desarrolló por intermedio de la Unión Europea en la ciudad de Khartoum, capital de Sudán al Norte de África, contribuyendo con la planeación y el desarrollo en temas de paz y desarrollo social de esta región.
Su preparación académica y experiencia laboral lo lleva a formar parte del Consulado General de Colombia en Montreal (2007-2011) como “Asesor Social” dentro de un programa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, en el cual, según Francisco, se desarrollan tareas diferentes a las que normalmente se hacen en un Consulado y que son muy afines con la comunidad.
Para Francisco -es clave la implicación del ciudadano en política- dentro de una sociedad y más aún cuando somos inmigrantes.
“La política es una de las herramientas más importantes para hacer que la voz de la gente tenga un resultado concreto en la vida cotidiana y en las leyes que son las que nos rigen como sociedad. Tenemos que dar y compartir con el resto de comunidades y con el canadiense de origen nuestras intenciones y aportes”.
Es por esta razón que después de terminar sus funciones en el Consulado Colombiano rápidamente se une al NPD (Nuevo Partido Democrático de Canadá) como asistente del diputado François Pilon, en la localidad de Laval al Oeste de Montreal.
Aunque Francisco vive en Montreal y su oficina está en Laval, su actividad laboral la desarrolla durante la semana en las instalaciones de la Cámara de Comunes en Ottawa, la capital canadiense.
“El NPD es un partido que se acerca a los intereses de la población. Defiende al ciudadano canadiense hombre y mujer. Es un Partido que respeta y valora la familia como uno de los principales núcleos de una sociedad. Respeta el medio ambiente y se compromete para que la generación siguiente a la nuestra reciba un país en mejores condiciones al que nosotros recibimos”, comenta.
Para Francisco, la muerte de Jack Layton (20-08-2011), primer Jéfe del NPD en convertirse líder de la oposición oficial, fué un duro golpe para todos los miembros del Partido cómo para el resto de los políticos de Canadá que reconocieron en él su liderazgo, su ética y su deseo por mejorar la vida de los canadienses.
Ocupar esta posición y en calidad de inmigrante no ha sido tan fácil como parece.
En el camino han quedado muchos esfuerzos, desvelos y sobre todo dedicación con estudios universitarios, certificados y seminarios realizados en Colombia, Canadá, España y Estados Unidos. Su implicación y voluntad para desarrollar proyectos con la comunidad no sólo en Colombia si no en el exterior y especialmente en la Provincia de Quebec le han dado una excelente carta de presentación a este colombiano para su implicación en la política canadiense.
“Pacho” como lo llaman sus amigos, considera que hay una buena camada de líderes políticos latinos en Canadá que serán protagonistas del desarrollo político en este país y aunque le apasiona la política no está dentro de sus planes - por lo menos ahora- convertirse en un líder político.
“No me interesa, tenemos una gran tarea que es trabajar por el programa del medio ambiente y de desarrollo sostenible, estoy concentrado en esto y desde mi posición en el NPD estoy haciendo mi trabajo”, comenta.
Actualmente Montreal es escenario de la huelga estudiantil universitaria más larga de su historia y Francisco tiene sus propias opiniones.
“Yo creo que la “Ley 78” que han tratado de imponer frente al hecho de impedir ó enmarcar la protesta no ha sido en un momento adecuado. Tenemos el derecho de protestar cuando creemos que nuestros derechos están siendo violados. Yo fuí un estudiante y lo que los estudiantes reclaman es que las matriculas no suban. No es posible que un estudiante que comienza su carrera hoy, tenga que pagar el doble de lo que yo pagué. Me parece que es una cuestión de equidad. Los estudiantes han sido claros en mostrar que hay varias salidas para buscar un financiamiento, creo que hay falta de apertura de parte del gobierno de Quebec para escuchar propuestas y alternativas al simple hecho de subir las tarifas estudiantiles. Considero que es legítimo el derecho a protestar desde que sea con respeto y sin violencia”.
SU PERCEPCION DE LA COMUNIDAD COLOMBIANA EN MONTREAL
Es una comunidad muy diversa y relativamente nueva. Fué a comienzos del año 2000 que comenzó el éxodo masivo de colombianos a Montreal y se ha mantenido en constante crecimiento. En la mayor parte de los casos los colombianos se instalan por dos factores, por el interés de desarrollar su carrera profesional en áreas específicas de Canadá y las víctimas del conflicto en Colombia.
“Para mí, una característica general es el empuje que otras comunidades que han vivido las mismas situaciones no han alcanzado el nivel de los colombianos hoy en día. Los colombianos están implicados en varios sectores de la vida productiva, social y política en la Provincia de Quebec y el resto de Canadá. Considero que esto es un éxito relativo pero importante en su integración con la nueva sociedad”.
Comparado al desarrollo que ha tenido la comunidad colombiana en el Sur de la Florida en Estados Unidos, Francisco piensa que en algún momento la comunidad colombiana en Montreal puede llegar a alcanzar un desarrollo similar y tener una participación destacada en esta ciudad.
El hecho de haber aprobado el Tratado de Libre Comercio, aumentar las relaciones comerciales y culturales con el país demuestra que hay un interés creciente de Canadá hacia Colombia. Piensa que se avecina un turismo mucho más interesante dirigido hacia el Eje Cafetero y Bogotá.
“Canadá ha dejado de ser para Colombia el país al norte de Estados Unidos y para Canadá Colombia ha dejado de ser un país con problemas graves de narcotráfico y de seguridad para convertirse en un país en el que se puede invertir, en el que existe un capital humano, ecológico y natural que puede ser interesante en sus relaciones bilaterales”.
“El idioma español es capital para Canadá y estoy casi seguro de que vamos a tener nuestros propios medios de comunicación en español. Es solo cuestión de tiempo”.
A diferencia de otras comunidades que están muy bien posicionadas en la sociedad canadiense, la comunidad latina aunque el común denominador es el idioma español, no ha podido lograr escalar posiciones de nivel como consecuencia de su diversidad cultural, que hace que la unión sea más difícil.
Francisco espera que en un futuro nuestra comunidad pueda disfrutar de servicios para las personas mayores y de tratamientos médicos de larga duración para los enfermos y sean prestados en nuestra lengua nativa. Estos son derechos que ya han logrado comunidades como la Judía y la Italiana y a los cuales también tenemos derecho ya que está establecido por el gobierno de Quebec.
Recomienda a los colombianos el -ser realistas e informarse mucho mejor- sobre lo que significa la inmigración hacia este país.
“Hay mucha gente que disminuye el impacto y están convencidos de que a ellos no les va a pasar y como consecuencia se llevan una gran frustración. No es fácil inmigrar, no es fácil establecerse y trabajar rápidamente en su profesión. Deben tratar de hablar con personas que hayan vivido la experiencia y sobre todo que no piensen que para ellos la situación va a ser diferente a los demás. Se va a necesitar pasar por un proceso. No se puede ser negligente frente a esta realidad”.
Francisco Angulo Escrucería, es optimista frente al buen futuro que nos espera como comunidad de colombianos en Canadá y de todo lo que le podemos aportarle positivamente a nuestro país desde el exterior.
“Yo creo que es algo que podemos hacer juntos y que podemos lograr”.
“Pacho” ya está haciendo su parte.
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