

Qué íbamos a pensar 20 años atrás, que esa dolorosa y desgarradora despedida con nuestros compañeros de estudio y/o de trabajo, iba hacer en vano, y que nuevamente nos reencontraríamos con nuestros amigos con un simple CLICK. Si lo hubiéramos sabido, creo que muchos de nosotros no nos hubiéramos despedido con tantos discursos y con SENTIMIENTO al mejor estilo de un vallenato, con un simple hasta pronto, hubiera sido suficiente.
Lo cierto es que gracias al Internet y en especial a las redes sociales, nos volvimos a reencontrar con esos amigos de antaño.
Ha sido lo máximo. Restaurantes, emprendedores, empresas de detalles, organizadores de eventos, en fin, muchos sectores, han hecho su agosto con este tema de los reencuentros.
En los últimos tres años, hemos tenido por lo menos cinco invitaciones a reencuentros:
“Querida, mis compañeros del colegio se van a reunir. Querido, no puedo faltar, mis amigos de la Universidad quieren verme. Querida, los compañeros del banco. Querido, los de la cuadra. Querida los del aguinaldo navideño del Barrio la Gaitana. Querido, los del pueblo. Querida, te acuerdas cuando estuve hospitalizado, no te imaginas, los del piso 16, los que estuvimos hospitalizados es esa época, nos vamos a reunir.”
En fin, la combinación de reencuentros es infinita.
Un reencuentro es una oda a los sentimientos: Predomina la alegría, pero también hay culpas, remordimientos, envidias, resurgimiento de amores y/o rivalidades, celos, en fin. He conocido casos, en donde las personas prefieren no asistir, por temor a que sus amigos conozcan su actual vida y desteñir así el color rosa de la vida plasmada en Facebook.
Un reencuentro necesariamente tiene connotaciones, tanto para el que asiste, como para sus compañeros de grupo y quien lo creyera, para esos terceros, involucrados en el presente del reencontrado. Es decir, esposos, novios, amigos con derechos, sin derechos, en fin, un reencuentro es un factor determinante de estrés, independientemente si usted es celoso o no. La realidad es que un reencuentro al cual va asistir su querido o su querida, no deja de generar inquietudes.
Bueno, no faltará quien diga, “Yo confío en mi pareja”, es una admirable y envidiable posición. Pero para los de carne y hueso, para los que no nos la damos de perfectos, o mejor, utilizando términos Facebookianos, “para los que somos inteligentes pero aún así sentimos celos”, un reencuentro de esos, es un pequeño martirio.
Saber que dentro de ese grupo de “reencontrados”, hay de todo, casados que le jalan a la infidelidad, separados de hecho, divorciados, solteros, viudos, todos re –potenciados, llenos de vida, con ganas de traer el pasado al presente, el presente al futuro y el futuro al pasado.
Pero la verdad sea dicha, no hay nada qué hacer, es más fácil negarle un permiso a un rebelde adolescente que impedir que un “reencontrado” vaya a su reencuentro.
Así es que la próxima vez que su querido o querida le cuente que va asistir a un reencuentro, no se torture pensando que se va encontrar con la novia de grado once, con el acuerpado profesor de música, o con la rubia del departamento de contabilidad, más bien, relájese y disfrute, y ni se le ocurra pensar en la madrecita de MARK ZUCKERBERG, porque a la final ella no tiene la culpa de los inventos de su hijo.


Comentarios
osgir
14 Julio de 2012
10:43 am
Todo lo que empieza con RE termina en SI en el son de los que preferimos el amor RE-CALCITRANTE.
Lucho_perez
13 Julio de 2012
10:29 pm
Sandra, hay que reencontrarse, valida la nota.
luisalejandrodiaz
13 Julio de 2012
7:55 pm
Las redes de socialización son positivas y negativas,
como todo lo que produce energía.
Aracataka
13 Julio de 2012
6:35 pm
...jejeje regia nota! refrescante, estimulante!! unfortunately no he contado con la fortuna de un reencuentro!! claro me reencontré con mi familia despues de una ausencia de muchos largos años, los compañeros de colegio que deje, desaparecieron, no supe jamas que paso con ellos, los he tratado de localizar por FB o otros medios pero nada....sus nombres arrojan a otras personas que no reconozco... en fin....ese es uno de tantos precios a pagar por ausentarse tan largo...en conclusión los reencuentros deben ser emocionantes sobre todo por aquella consumada frase que dicen todos! "los años no te han pasado, sigues igualitica" jejejeje bien sabemos que no es cierto...el espejo dijo lla verdad antes de salir a la reunión! ...un abrazo sincero!
analitica25
13 Julio de 2012
5:09 pm
Los reencuentos con "ex" son buenos...mientras no sean ex amores... ;(