



A veces odio enfrentar la realidad, sí. Esa realidad fría y hostil.
Lo que más odio de la realidad es la muerte, le temo a la muerte de las personas a las que más quiero, a mi propia muerte. Aunque, más que a la muerte física, le temo a la muerte de ideas u emocional, la muerte de los pensamientos o de los sentimientos.
No sé cuando sea mi último día en la tierra, pero por ahora no quiero morir, no quiero ver a la parca insana sentada al lado izquierdo de mi cama, sonriéndome; Es difícil entender a veces que, la realidad es mi peor enemiga.

