

En el mundo de la Contaduría Pública, hay un libro que se denomina MAYOR Y BALANCES. En este se consigna el inventario INICIAL DE UNA EMPRRESA Y LOS BALANCES DE RESULTADO que en cada período han de examinarse para conocer el estado de los negocios.
Las cuentas menores, las minucias, no valen la pena a la hora de nuestro encuentro con los socios, Pero lo que cuenta es tener bien llevados los libros auxiliares para que las cuentas MAYORES no pierdan realidad,
De la misma manera, el CUERPO HUMANO contabiliza de manera automática cada una de las impresiones que le consignamos y nos carga o nos abona las emociones y los sentimientos en las cuentas de acreedores o deudores y tarde o temprano nos pasa la cuenta.
Si una contabilidad debe ser real por mandato de la ley, por razones obvias y por elemental practicidad, de la misma manera nuestra verdad INTERIOR CONTABLE ,que no es propiedad de nadie, debe carecer de adornos, de mentiras , de mitos o de autoengaños.
HEMOS DE CITAR A ASAMBLEA A NUESTRO CORAZÓN, A NUESTRA ALMA, A NUESTRO CUERPO, A NUESTROS SOCIOS MAYORES Y MENORES DENTRO DEL TRAJÍN DE LA VIDA PARA RENDIRLES CUENTAS A EFECTO DE QUE NO NOS COJAN CON LOS PANTALONES EN LA MANO LOS RECOGEDORES DE DESECHOS HUMANOS Y LOS RECICLADORES DE LOGROS ESPIRITUALES.
Buen día
Osgir.

