24 de octubre de 2014
13 Diciembre de 2012 | Crónicas emigrantes | (Colombia)

Del estrato uno al seis la excusa es de ley

Del estrato uno al seis la excusa es de ley
Foto: RoyalHoliday

 

Desde que al otrora conquistador Cristóbal Colon le dio por darse un paseo por el mundo jugando a improvisar nuevas rutas y nos encontró, eso del orden moderno en las Américas inició como los Realities de actores; mucha figura, muy bonita la casa estudio pero poco cerebro.  Y es que no trajeron a los letrados europeos a que conquistaran estos indios faltos de cultura general, no, trajeron dizque a la escoria de la sociedad según porque estos se arriesgaban a lo que fuera. Desde ahí ya iniciamos ese mal endémico de sacarle un porque falso a todo. Haber, ¿qué europeo inteligente y con ganas de figurar en los libros de historia primero que cualquiera, no hubiese querido montársele a Colon en una de esas chalupas y descubrir una nueva ruta mercantil?

         Pero como el latino no es bobo, desde esa época aprendió que la palabra bien manejada es la forma de justificar muchas cosas, y de ahí para adelante han salido casos desde el más pobre al más rico.  Tranquilo, quedarse dormido previo a una cita y levantarse solo porque el celular no para de timbrar, es una pilatuna comparada con lo que políticos, actores, periodistas, cantantes y cualquiera de esos “divinamente” nos ha metido como cuento.  O es que esa historia de un triste celebre presidente diciendo que él, no sabía de los ingresos a su campaña ¿le pareció muy sincera? o la del desnudo artístico porque ”…no se me ve nada excepto la cola, las tetas y un poquito más…”, o todos los cantantes con sus nuevos “materiales” (ahora todos hacen materiales discográficos, antes conocidos en el bajo mundo como discos o CD) que son numero uno en las más importantes emisoras, y hasta el periodista de la NNN que regresa a Colombia porque su tierra, la gente, la comida y sentirse en su patria, lo hizo venir de Atlanta donde trabajaba con los numero uno del mundo.

Yo propongo que el mal llamado “pretexto” se instituya como parte de la constitución política de Colombia con incisos claros y concisos que me permito redactar. Parágrafo 1 (…) Todo residente de esta nación posicionada sobre la línea Ecuatorial del hemisferio sur, tiene a su disposición y a su criterio de usar el castellano en su esplendor como justificación de su momentánea, o en casos graves, continua falta del mismo en acción, o sea, su falta de palabra.  Para efectos, reuniremos ese despliegue de letras en una categoría a la que llamamos “ayudita” haciendo honor a nuestro otrora presidente que en ocho años, posicionó el diminutivo como afijo presente en sus discursos, y omnipresente en su Twitter.

         Sírvase a especificar, que el uso de las llamadas “ayuditas” son de carácter limitado y su cantidad por persona anual, las definiremos a fin de año bien sea en la mesa de negociación del salario mínimo (a ver si por fin en una de esas reuniones definen algo serio) o por medio de un Reality de talento con Jaider Villa.

         Ya con eso puede pasar lo siguiente: O se institucionaliza la falta de palabra, o se vuelve más serio lo inserio, o volvemos actor a Jaider Villa, o no pasa nada, igual para que, si acá todo el mundo hace lo que se le da la gana. Y no escribo más porque no tengo tiempo.

 

Por: Juan David Garzon /

Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (2 votos)

Opiniones

0

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí