24 de Abril de 2014
14 Diciembre de 2012 | Crónicas emigrantes | (Colombia)

Un sueño llamado radio

Desde pequeño no sé por qué, pero he tenido cierta fascinación por la radio, esa pequeña cajita que nos hace sentir un montón de sentimientos y sensaciones cuando las escuchamos, ya sea por un programa radial que no hace reír, o nos hace llorar, o simplemente por una canción que nos recuerda a alguien o a algo, que nos marcó en nuestra vida.

Yo soy de los que disfruto mil veces un buen programa radial, o escuchar buena música en ella, puedo durar literalmente todo un día escuchando radio y no me cansaría (Aclaro, todo un día escuchando BUENA radio), porque para mí el mundo de la radio es un mundo fascinante.

Todos hemos soñado alguna vez con el trabajo ideal, ese trabajo soñado que quisiéramos algún día poder hacer, es trabajo que aunque no nos paguen ni cinco centavos lo haríamos así, saben ¿Por qué?, porque es una labor que amamos y nos apasiona.

Mucha gente sueña con ser actor, presentador, cantante, escritos, futbolista y otros trabajos soñados, pues bien mi querido amigo, yo no vuelo tan alto, pero tampoco tan bajito.

Más que un sueño, esto se ha convertido en una meta, la meta de lograr algún día convertirme en locutor de radio, pero no lo hago por reconocimiento o algo por el estilo, no, lo hago simplemente porque es una pasión, que llevo dentro.

Tengo entre mis recuerdos, cuando era pequeño y en la sala de mi casa, había una pequeña grabadora y yo le sacaba un micrófono, que mis papas me había escondido porque molestaba mucho con él, recuerdo que cuando ellos no estaban, conectaba el micrófono a la grabadora, y empezaba a hablar cuanto cosa se me pasaba por la cabeza, así solo, solo yo me escuchaba, pero solo el hablar hacia el micrófono ya era para mí una alegría.

A veces me imagino, con que uno de estos días, me encontrare en la calle con el director de una emisora de radio, y empezaremos a hablar, y él me dirá que presente unas pruebas en la emisora que el “Dirige”, y que al cabo de unas semanas, seré uno de los nuevos “Dj´s” o “Locutores”.

Yo solo espero, que este sueño o meta no se quede hay y que algún día, llegue el momento en que el escriba nuevamente, en donde diga ¡Soy locutor radial

Ps: Amigo lector si usted que esta leyendo esta cronica, conoce o sabe de alguien que me pueda hacer realidad esta aspiracion, no dude en hacermelo saber, gracias.
 

Por: Seyver Barreto Perez/

VOTOS: 5
Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (5 votos)

Opiniones

4

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Comentarios

ladypapa

ladypapa

16 Diciembre de 2012
4:08 am

No sueñes más, decidirse a una profesión no es tan utópico e inalcanzable. Empieza ya.

José Bejarano

José Bejarano

15 Diciembre de 2012
12:13 pm

En Barranquilla dicto clases de locución comercial, teorica y práctica.

José Bejarano

José Bejarano

15 Diciembre de 2012
12:11 pm

Usted puede matricularse en la facultad de comunicación social en cualquier universidad que tenga esta cátedra.

Aunque hoy en día, para ser locutor no se exige la licencia de locución como antes, y constitucionalmente cualquier persona con capacidad para hablar por radio, lo puede hacer.

Yo estuve vinculado a la radio por espacio de treinta años como locutor profesional empírico, y tuve mi licencia de locución expedida por el Ministerio de Comunicaciones, cuando se hacía buena radio.
¡Anímese!

José Bejarano

José Bejarano

15 Diciembre de 2012
11:57 am

Amigo mío, la radio ha olvidado su objetivo: "vehículo de cultura", como usted lo dice: "buena radio" es muy dificil escuchar en esta convulsionada sociedad, ya casi no existen los locutores, sino perifoneadores o microfoneros. Usted los escucha gritando como locos, como vendedores de cachivaches, que nada tiene que envidirles los carromuleros que compran elementos viejos.