21 de Septiembre de 2014
18 Diciembre de 2012 | Crónicas emigrantes | (Ecuador)

Bitácora de una gran aventura

Bitácora de una gran aventura
Foto:Coral

LA GRAN AVENTURA

¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación.

Emprende entonces una gran aventura, hazlo, por encima de todo: del viento, del agua, caminando sobre puentes y mirando la pasividad de las aguas que mas sin embargo arrastran un puente recostado, como el Puente Internacional de Rumichaca que es el principal paso fronterizo entre Colombia y Ecuador; originalmente era el paso obligado ancestral, desde la época de la conquista hasta nuestros días.

La formación del puente es el resultado de la horadación de la peña por las aguas torrenciales del río Carchi, que desde este punto y hacia abajo, en territorio colombiano, se denomina río guitara y forma un profundo cañón con paisajes espectaculares.

Sobre el puente natural se levantan las casas de aduanas de Colombia y Ecuador, construidas hacia 1932, y 1936 respectivamente; han sido testigo del paso del tiempo y una gran muestra de la arquitectura republicana; fueron remodeladas: la ecuatoriana en el 2000, y la colombiana en el 2009, para dar paso a centros binacionales de cultura y turismo, donde se promueve la integración entre las dos naciones.

En 1972 se inauguró el puente en concreto conocido como internacional, a unos metros más al oriente del puente natural, que forma parte de la carretera panamericana. Para el 2012, se construirá un puente paralelo como solución para la gran movilidad de personas y vehículos que necesita la frontera.

Pues bien, estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande el hombre moderno, que es un gran ejecutor, ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor y en paz con la naturaleza.

Y vaya si se tiene razón, la naturaleza acá es exorbitante, un clima frio pero con un color de tierra negro profundo, y una diversidad de vida que hace enaltecer la presencia del ser humano, del hombre milenario, del hombre Quillacinga, que a poblado por siglos estas tierra, esta mi madre tierra o pachamama, como lo dicen en el dialecto quechua. Y gracias a un viajero que recomendó un Hotel, encontramos fácil y rápido el Rumichaca Internacional que además de bueno y económico, está cerca al Consulado de Ecuador.

Lo que nos facilitaba realizar todos los trámites al otro día y poder entrar a Ecuador. Entonces, muy temprano estábamos en el Consulado esperando alguna respuesta si podríamos o no ir en carro hasta Quito en Ecuador. El funcionario, finalmente nos dió el permiso y... hoo! podríamos ir a Ecuador a pesar que nos decían que incluso no vendían gasolina a los Colombianos.

Ya que salimos muy temprano del Consulado, desayunamos en el mismo hotel, hicimos algunas compritas y... partimos a visitar la famosísima Basílica de Las Lajas.

La gran aventura interna comienza con la parte espiritual. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides relajarte, e interiorizar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor porque solo, en lo profundo de tu corazón, encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.

El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas es una obra increíble, se construyó sobre una base a pocos metros del cañón del rio Guaítara. Existe una leyenda que le da nombre al santuario, se trata de una mujer indígena que estaba de viaje a Ipiales con su hija muda y mientras pasaban por el lugar la niña habló y decía que una mujer blanca la estaba llamando y también quedó plasmada la imagen de la Virgen del Rosario en la cueva. Desde ese momento "Las Lajas" ha sido un sitio de peregrinación y devoción de ecuatorianos y colombianos.

Después de Las Lajas, fuimos a Rumichaca. El viaje solo de 10 minutos, que nos sirven para la meditación que se ha definido de muchas formas. Voy a darte una formulita fácil de entender. Decimos que meditar es hacer que tus emociones y tu mente guarden silencio para que puedas escuchar la voz del alma, de ese ser maravilloso y divino que eres en verdad.

Por lo tanto, el objetivo de la meditación es hacer contacto con el alma. Allí está la fuente de sabiduría y de verdad, allí está el amor que se da sin pedir nada a cambio, allí están la fortaleza, el poder y la voluntad. Son tus tesoros, los de verdad, no como aquellos de hierro y de plástico, de cemento y de vidrio, de piedras y metales; y están compuestos de una sustancia muy sutil que tiene la particularidad de no desgastarse o acabarse; nadie te los puede robar y no se devalúan.

Tú sabes lo especial que es estar enamorado. La calle vieja de repente es la más bonita porque te conduce a la reunión con el amado o la amada, el sol parece que alumbra mucho más y las estrellas toman un nuevo brillo. Nos inspiramos y sorpresivamente nos hacemos poetas.

Creo que todos estamos de acuerdo en que estar enamorado es estupendo. Si observas bien te darás cuenta que el amor contiene el poder de hacer nuevas todas las cosas porque, cuando nos enamoramos, vemos las cosas distintas, encontramos belleza en todo. Y hasta nosotros mismos expresamos la belleza a través de la mirada, los gestos y el rostro.

Esta misma transformación ocurre cuando, por medio de la meditación, hacemos contacto con el alma. Es tan notorio que si tienes un espejo cerca y te observas al momento de salir de la meditación, lo vas a notar. Y lo van a notar también tus familiares y amigos porque, como el amor, el contacto con el alma no se puede esconder, se nota.

En el Puente Internacional de Rumichaca igual se nota aun la paz reinante de sus gentes, a pesar de que cada día se contaminan con turista de todas las regiones del mundo, aun conservan la pasividad de su raza, bueno pues allí se debe entrar al DAS y entregar el pasado judicial apostillado al funcionario, llenar los datos de migración en un formulario que este mismo funcionario entrega y, si se viaja en carro, entregar el documento de permiso del consulado.

Luego de hacer esto, pasamos el puente y nos encontramos con la Policía de Ecuador, aquí también es necesario entregar la cédula, el documento de migración que nos entregaron en Colombia y el formulario migratorio de Ecuador... ¡muchos papeleos!!!!

Nosotros no tuvimos mucha suerte; el sistema estaba caído y tuvimos que esperar 3 horas. Afortunadamente los policías ecuatorianos fueron muy amables y no tuvimos ningún problema para proseguir con nuestro objetivo:

Allí entonces comprendí que somos partes de un todo mayor que llamamos humanidad y este hecho es la base real de la fraternidad. No es una razón sentimental, es un hecho. Por eso es que cuando un ser humano hace contacto con su alma, el amor aflora como algo natural y se ama a todos los seres porque se hace contacto con esa corriente de vida y de amor que nos hace sentir uno con todos los demás.

De Rumichaca al terminal de transporte de Tulcán el viaje tarda aproximadamente 30 minutos y el costo aproximado es de $2000 ó U$0.75 en unos colectivos que salen desde Rumichaca (también hay taxis). Importante tener en cuenta que en Ecuador te reciben los dólares sin ningún problema, si llevas pesos en algunos lados te los reciben pero no por el valor adecuado.

Salimos de Tulcán a las 4:00 p.m. y llegamos a Quito a las 9:30 p.m. En el camino la policía tenía un puesto de control en el cual detuvieron el vehículo en el que viajábamos para revisar documentos de los pasajeros, como nosotros habíamos hecho sellar nuestros pasaportes no tuvimos ningún inconveniente.

El paisaje de Tulcán a Quito es bastante agradable, por ejemplo desde la vía Panamericana se observa el volcán nevado de Cayambe.

En Quito nos hospedamos en el hostal "Cumanda" ubicado en Morales 449, queda detrás del terminal, nos cobraron U$19/día por una habitación con 2 camas incluyendo el desayuno tipo americano.

Para movilizarse en Quito hay varios medios de transporte: el trole bus y el metrobus (este último es igual que el transmilenio en Bogotá), los pasajes costaban U$0.25.

Algunos de los sitios que visitamos en Quito son:

El centro histórico. La basílica de Quito. El parque la Carolina.

Hay un teleférico para subir a un cerro (parecido al de Monserrate en Bogotá) pero nosotros no pudimos subir pues no conseguimos transporte fácil hacia el teleférico, íbamos a ir hasta el teleférico a pie pero alguien no nos lo aconsejo por seguridad.

Esta es pues la bitácora de una gran aventura, un mundo que es tuyo; sólo tienes, simplemente, que decidirte a entrar y, poco a poco, los esplendores de tu alma comenzarán a introducirse en tu vida diaria.

Por: MIGUEL ALFREDO OVIEDO RISUEÑO/

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Comentarios

Aracataka

Aracataka

19 Diciembre de 2012
3:49 pm

..grata lectura....gracias por compartir ..saludos!!