30 de Septiembre de 2014
20 Enero de 2013 | Crónicas emigrantes | (Colombia)

El héroe...

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El héroe…

Colombia, tierra querida, es un rinconcito de este mundo cruel en donde los héroes se dan silvestres en todos los estratos sociales, concentración de melanina o mugre de los cuellos, entendiéndose por héroe todo el que realiza una labor titánica, excepcional, la cual impacta en la opinión pública que generosa en la exegesis primigenia de la acción, encumbra al personaje del momento al Olimpo de sus afectos.

En la ambivalencia del maremágnum mediático se puede pasar de héroe a villano en un santiamén, todo por el revelamiento de subrepticias maquinaciones que apalancaron el logro y el señalamiento de miles o millones de índices acusadores que la decepción logra aglomerar es secuela del descubrimiento de muchos pies de légamo pútrido.

Algunos personajes afortunados siguen morando al amparo del cariño de las gentes muy a pesar de lo deshonesto de sus victorias o fortunas mal habidas, es que todos tenemos “un corazoncito” que juzga con compasión cuando la antigua devoción, se impone al señorío de la ecuanimidad y cordura.

En la patria hay un héroe que de verdad se las trae, es que las tiene todas consigo pues un estante de talentos engalana su efigie de prócer nacional, todo en él es destacable, desde su perfil adornado por una nariz de patricio Romano, su porte señorial de gentleman , su voz nasal y ampulosa, mas el don del verbo fácil, esa elocuencia que hechiza y emociona ,lo consolida como maestro de la oratoria nacional y digno heredero de Demóstenes, el magnífico Griego.

Dicen que inducido por calvas oportunidades, cual un mago del disfraz, en 1997 se hace pasar por trabajador de una empresa del portafolio de Ecopetrol, respaldado por un certificado laboral con información espuria firmado por el presidente de la empresa de marras y en artilugio financiero, logra comprar a “buen precio” un paquete de 145 millones de Acciones que solo podían venderse al sector solidario o a ex trabajadores.

Estas Acciones compradas por 9.000 millones de pesos, gracias al préstamo obtenido del Banco del Pacifico, con el cual tuvo relación , luego de un tiempo adquieren un valor inusitado, se descubre que fueron dolosamente subvaloradas y que posteriormente luego por arte de Merlín, actualmente se avalúan en 87 mil millones, “ un bojote de plata que no se lo salta un chivo”.

Descubierta la triquiñuela financiera y en el ojo del huracán jurídico el audaz comprador se niega a devolver las acciones adquiridas por la estratagema develada, contrariando la orden de la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogotá. Anteriormente la Sala Plena del Consejo de Estado declaró nula la compra de las acciones y la Corte Constitucional el 30 de mayo del 2007 ordena que las acciones sean restituidas, pero a la presente no hay autoridad ni fallo, que haga que las acciones sean reintegradas a Ecopetrol.

El héroe es abogado, economista y político polémico, su primer llanto fue en Manizales del alma en 1944, fue ministro del Interior y Justicia en la época del mesías paisa. Actualmente es columnista de un prestigioso diario y en radio dirige el programa “la hora de la verdad”, la cual escruta para todos, pero menos para él. Se considera un “Uribestialista pura sangre”, por eso contribuye sin descanso a que los delirios de grandeza de un pequeño sátrapa, se concreten en un futuro cercano.

Alguno puede deducir que el héroe a que me refiero es… al “Héroe de Invercolsa”, el Dr. Fernando Londoño Hoyos, un personaje amado por muchos colombianos, con buenos y preclaros amigos que consienten que siga mandando la parada en los medios, con buenos colegas que permiten que incumpla los fallos jurídicos y no devuelva las acciones fraudulentamente adquiridas. Es todo un héroe, pero un héroe bandido.

Por: eugenio miltorres

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