Crónicas emigrantes - Los héroes silenciosos no tienen estatuas | soyperiodista.com
17 de Mayo de 2012
3 Junio de 2010 | Crónicas emigrantes | (Colombia)

Los héroes silenciosos no tienen estatuas

Los héroes silenciosos no tienen estatuas
Foto:http://farm3.static.flickr.com/2105/2733512621_6ee7021f11.jpg

Este año conmemoramos doscientos años de independencia, doscientos años de incertidumbres, guerras intestinas, pequeños logros largamente celebrados como inmensas proezas, doscientos años de búsquedas, improvisaciones, anhelos, engaños y desaciertos. Somos, desde los ambiguos orígenes de nuestra nación, un país hecho de remiendos, una inmensa colcha de retazos, a la cual debemos gran parte de nuestros fracasos.

El antiguo y poderoso imperio español tambaleaba ante el talante arrogante de Napoleón, cuyo apetito no conocía límites, ni respetaba fronteras. España, como imperio, se acercaba a pasos acelerados a su ocaso. La corrupción, la burocracia desmedida, el derroche y los múltiples frentes de batalla, habían comenzado a pasar factura. Todo era caos, confusión, angustia. América estaba al garete, cada gobernador, cada virrey, cada oficial, trataba de consolidar su fortuna y de birlar el alicaído sistema colonial.

Mientras España sucumbía a sus propios excesos, nuestros criollos, seres híbridos que en última instancia no pertenecían a ningún lugar, pues aunque hijos de españoles, no eran vistos como tales, comienzan a preguntarse sobre su identidad, al mismo tiempo que se nutren de la revolución social, política y científica que conmocionaba a Europa. Como casi todos los momentos en la historia de occidente, este es un periodo plagado de agitación. Con los ánimos congestionados por el temible espíritu romántico, estos niños bien de la colonia, comienzan a gestar el traumático y sacrificado camino a la independencia.

Sus vidas gloriosas, su fama heroica en estos años vertiginosos y sangrientos, así como las intrigas, las traiciones y los amores que los consumieron, están muy bien documentadas en cartas, libros, poemas, biografías, etc. Sin embargo, estos héroes no lograron sus proezas guerreras solos.

En las pinturas que buscan retratar esa época difusa y convulsa, detrás del porte altanero de los uniformes de los oficiales, de su perfil heroico, podemos encontrar, confundidos entre los trazos, las figuras anónimas de los miles de campesinos que hicieron del ejercito libertador el bastión que le dio la libertad a América. ¿Quiénes eran estos seres humildes, iletrados, de modales rudos y rasgos anodinos que se entregaron sin vacilación, armados de manera rudimentaria al frío tétrico de los Andes o al calor abrasador de los llanos? Eran hombres y mujeres que se aferraron a la causa revolucionaria sin esperar nada a cambio, ni siquiera un trozo de pan o una sopa caliente, pues de eso poco había. No estaban por las medallas o los poemas, no les interesaban los uniformes, ni las espadas, pues no las poseían. Su uniforme era el mismo con el que labraban la tierra u ordeñaban las vacas, sus armas eran las mismas con las que despejaban los campos de maleza o surcaban la tierra.

De ellos no queda nada, ni siquiera un nombre, sus vidas se esfumaron entre el humo de los mosquetes y los cañones o entre el filo de las espadas españolas. Sin ellos, sin su ayuda silenciosa, sin sus manos callosas y sus pies casi desnudos, sin su coraje, tesón y humildad, no tendríamos un bicentenario que celebrar.

Los grandes nombres de la independencia, colgaron sus uniformes de oficiales y se colocaron el de estadistas. La misión que tenían por delante hacía del cruce de los Andes con un puñado de desarrapados, un paseo por el parque. ¿Cómo construir una nación? Discutieron, se documentaron, tomaron referentes extranjeros (Francia, Inglaterra, Estados Unidos) Los dos primeros financiaron por debajo de la mesa la empresa de la libertad, pues nada anhelaban más que humillar al antiguo imperio que por cientos de años los mantuvo lejos del botín que era América. Los prohombres de la independencia no tuvieron problema en cumplir su promesa, y a penas se instalaron en los gobiernos nacientes de sus respectivos países, comenzaron a repartir los recursos, para pagar el préstamo de la libertad. Doscientos años después seguimos pagando las deudas de la república.

¿Y qué pasó con los héroes anónimos? ¿En qué cambió su situación, ahora que eran libres? El sueño de un mundo nuevo, regido por la libertad, la igualdad y la fraternidad se desboronó, incluso antes de que comenzara a construirse. Los derechos del hombre, que tanto revuelo generaron, se quedaron en el papel o limitados a unos pocos privilegiados. ¿Qué por qué sé esto? fácil, solo es cuestión de mirar el campo colombiano. La violencia, los abusos, las humillaciones, la ley del más fuerte, el desdén por el campesino y su labor, siguen ahí, como lo estaban hace doscientos y más años. Hoy los campos de Colombia son un campo minado, las montañas poderosas, los valles, las mesetas y los llanos, son cementerios, los pueblos son fantasmas, los arados están olvidados, el campesino sigue iletrado, sus manos siguen callosas, sus pies siguen casi desnudos. Los campesinos son una especie en extinción, ahora son otra cosa, son guerrilleros, militares o paramilitares, son mendigos, son desplazados. Los conflictos políticos, económicos y militares los arrinconaron, los succionaron en una vorágine de sangre, miedo y violencia de la cual ya nunca podrán escapar.

Debajo del imperioso verde de nuestros paisajes, escondidos entre las páginas de nuestra historia, por fuera de los homenajes que enmarcan las celebraciones jactanciosas de la independencia, expulsados de su tierra, sin esperanzas, sin futuro, aun perviven, gracias a su tenacidad sencilla, a su amor profundo por la tierra, a su sangre honesta. Ellos son los verdaderos héroes de nuestra maltratada y dudosa independencia, digo esto, pues hasta que no los reconozcamos como los verdaderos gestores de nuestro país, no podremos ser realmente libres.

Por: Juan Felipe Ladrón de Guevara/

VOTOS: 4
Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (4 votos)

Opiniones

4

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Comentarios

enrique comenta

enrique comenta

18 Junio de 2010
7:49 pm

No tragamos entero, tenemos el gusto por el crecimiento, la pasión por la prosperidad y la productividad, el campo volvió a sonreír, antes ni podíamos ir. “Somos el mejor vividero del mundo” porque no nos dejamos engañar de ilusos moralistas demagogos y “mockus Honesto chaveztia” que con intenciones erráticas y confusas… dice “acabaré con el ejército. Hay que pena fue que me equivoque”? y hay que aplaudirlo. “No somos Ignorantes” 10’ millones que en masa votaremos por la -U- Con Santos y un gobierno de Unidad Nacional sin partidismos, hay mucho por hacer y serán múltiples los resultados de bien común. Con inteligencia. Honestidad y sin provocaciones innecesarias. derrotaremos la mala educación. el terrorismo. la pobreza. el desempleo. la corrupción, la impunidad. Gracias Presidente Uribe y Juan Manuel. La Seguridad Democrática con Justicia Social seguirá con un programa serio. Lo más importante es Colombia y su Gobernabilidad. El país está progresando y es distinto al de hace 8 años. -Viva Colombia- Trabajar y trabajar por el país seguirá siendo objetivo de todos.

enrique comenta

enrique comenta

6 Junio de 2010
10:58 pm

Presidente Uribe, ”con estilo frentero y todo un varón” Usted goza de alto índice de popularidad y aceptación 78xciento. Mayoría estrato 2 3 4 5 nunca conseguido por otro presidente. Ese mérito lo ganó por su tenaz laboriosidad y gallardía que lo caracterizan, trabajador incansable, gobernante entregado y comprometido con el país y su gente, Por eso volveremos a votar en masa por la -U- Haremos valer mayoría. La seguridad democrática con justicia social seguirá con Juan Manuel. No nos dejaremos engañar por la manipulación utilizada por “moralistas” terroristas modernos, que se dicen intelectuales…u otros idiotas útiles generalmente, bocones, agresivos y calumniadores sucios, que interpretan y comentan en forma contraria lo sucedido para con gran habilidad manipular, calumniar y tergiversar.

Sagliery

Sagliery

8 Junio de 2010
7:04 pm

JAJAJAJAJAJA.

moderador

moderador

3 Junio de 2010
3:51 pm

Gracias por recordarnos las historias de los héroes anónimos.