



Conjuntamente con otros artistas y escritores, conforman el núcleo cultural latinoamericano en Berlín.
El reencuentro con los amigos es un acontecimiento grandioso, sobre todo si ellos han formado parte de la vida y la experiencia en otros lugares del mundo, Otros, a quienes apreciamos y respetamos por sus novelas o sus canciones, no dejan de sacudirnos y producir ese temblor interno que se desata cuando un acontecimiento se sabe irrepetible.
Es el caso del reencuentro con el autor de "Los parientes de Esther", Luis Fayad, residente en Berlín desde hace 30 años, y el pintor, también colombiano, Jaime de la Gracia, quien regresaba de Viena a su residencia de la capital alemana después de llevar con exito su exposición "Orinoco" en esa capital europea.
Ellos, con sus mujeres, Bárbara y Luz, y yo en la grata compañía de mi hijo Darío, pasamos una velada inolvidable en casa del pintor, y recordamos los ires y venires del mundo y nostalgiamos un poco sobre la Colombia lejana a la cual no hemos vuelto desde hace mucho tiempo, a escepción de Luis Fayad, que viaja regulrmente atendiendo invitaciones y gustos personales.
Sus futuros planes?. Luis Fayad, seguir escribiendo. Y Jaime de la Gracia pintando. Pero también escribiendo. Ya es numerosa su producción en poesía, novela y cuento.
Ellos son el rostro de latinoamerica en Europa, que, conjuntamente con otros artistas y escritores de Perú, como José Pablo Quevedo o Victor Bueno Roman, el Chileno Hernán Renner, el Ecuatoriano Manolo Palacíos y otros tantos, conforman el núcleo cultural latinoamericano en Berlín, cada uno con sus coleres y creencias particulares, su forma de ser y de vivir diferentes, sus lecturas del mundo desde otros ángulos, pero que en el fondo comparten el sueño de la fraternidad humana, crren en arte como una realidad objetiva innegable y la nostalgia por sus países de origen a los que, por una u otra razón, ya no volveran, aunque la ilusión del regreso siempre perdurará.

