Crónicas emigrantes - Bogotá | soyperiodista.com
17 de Mayo de 2012
30 Julio de 2010 | Crónicas emigrantes | (Colombia)

Bogotá

Bogotá
Foto:http://www.colombia.travel/en/international-tourist/multimedia/photo-gallery/bog

Disfruto de Bogotá desde hace unos pocos días y aunque sea una ciudad sitiada por millones de carros y los innumerables frentes de obra, abiertos a lo largo y a lo ancho de la extensa sabana, la hagan parecer como una ciudad objetivo de guerra, la verdad es que sigue siendo una ciudad hermosa que sigue arrastrando como una nube todo su pasado. Bucólica, fría, desapacible y por estos días, totalmente inmóvil. Tráfico que nos pesa como una piedra grande, es el que discurre por sus calles, que se nos antoja poco viables, muy descuidadas y terriblemente irrespetuosas con el peatón, sobre todo cuando quienes conducen los carros son los hijos de la ira.

Y a pesar de ello, camino esta ciudad y encuentro muchos rincones agradablemente cuidados, lo cual denota el amor de todos quienes viven a casi tres mil metros más cerca de las estrellas. Y en esos preciosos lugares, muchos árboles, que intentan equilibrar caprichosamente la contaminación lujuriosa que cada mañana se posa como enorme sombra y que nos recuerda el alto precio que debemos pagar para movernos rápidamente, aunque ello hoy y aquí sea un imposible. Y aquí estoy, de nuevo en el trancón, el estridente bocinazo y la promesa siempre incumplida de querer llegar a tiempo.

Qué bueno estar de nuevo, en esta ciudad de sol frío, en medio de la discusión de cómo dejar de recordar la maldad, como olvidarnos del miedo y, sobre todo, de cómo preparar el futuro. Futuro de este hermoso y entrañable país, para el que deseamos que no tengan en los campos ni en las calles, de esta ciudad o de cualquiera otra, las etiquetas del miedo ni del horror. Y que tampoco se queden en los recuerdos, digo yo. Y para ello son necesarias, tanto la unidad nacional como la educación para todos.

Encuentro muy sutil a ésta Bogotá, de inmensos parques y gente muy amable, a pesar del infinito atasco que te da la bienvenida desde el aeropuerto hasta las nostálgicas calles de la Candelaria.

Y aunque entrar a la ciudad nos de dolor de cabeza y nos llene de muchas ganas de volver a ese lugar en el que podemos ir a todas partes, sin demoras ni trancones, Bogotá tiene la magia de atraparnos con todos los aromas, los buenos recuerdos y todos esos amigos que afortunadamente nunca han sido ni serán causas perdidas. Y con ellos, los recuerdos, el apunte sutil e inteligente, la risa y todo el “mamagallismo” de este pedazo de Caribe frío, que es Bogotá, toda una delicada metáfora de este maravilloso país al que afortunadamente regreso.

Hace sol esta mañana, un viento ligero mueve las hojas de los árboles, y en el cielo otoñal no hay trancón. El trancón está aquí abajo, y a él me enfrento y lo afronto como si ello fuera una parte importante de la vida. Empieza el curso de ascenso motivo de este viaje y la vida sigue. Ya no hay sol ni playa, sólo la imagen gris de una ciudad que también vive intensamente en la noche. Esta mañana dijo un locutor: "Día de verano en Bogotá". Ayer también fue día de verano, pero por la noche me helé de frío.

GEOVANNY ÁNGEL GUILLÉN MENDOZA.

Por: geovannyangel1

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Comentarios

Aracataka

Aracataka

31 Julio de 2010
3:44 pm

....mi esperanza siempre fué encontrar algun día una lectura que le hiciera justicia a la capital...Ud lo hace de una manera muy sensible, cordial, amena, cómo se nota que para escribir sobre un lugar hay que verlo con los ojos del corazón para no solo ver lo malo...sino todo lo bello se oculta bajo un manto de abandono, descuido y negligencia....la ciudad con su gente maravillosa (otros no tanto) sabe recibir a sus visitantes, es hermosa y ofrece un paisaje que es difícil de olvidar, sin negar claro está, la existencia de otras realidades que no son exclusivas de ésta gran ciudad!. .lo felcitio amigo, su narración es muy hermosa!
..saludos cordialísmos!!

Aracataka

Aracataka

31 Julio de 2010
3:31 pm

..sabe? cuándo se crea una esperanza, siempre se realiza, depende de la FE..mi primera visita a Bogotá fué hace 30 años..despues volvi en Mayo del 2008 y en enero 2010..cuando visité la ciudad por 1ra vez, quise salir corriendo, recuerdo que llegué a casa de unas primas, en Chapinero..el barrio, regio, salir caminar por la 7a fué una verdadera odisea! el desorden y el caos eran sencillamnente intolerables, pero igual senti que era una hermosísima ciudad cubierta con un manto de abandono...mi 2da visita fué estupenda! tuve la oportunidad de conocer sitios espectaculares, la biblioteca LAA, la Candelaria (ya reformada) rincones únicos, con su caos, con su latente peligro de ciudad capital, es una ciudad espectacular!

numeroinverosimil

numeroinverosimil

31 Julio de 2010
5:26 am

Una agradable lectura.

Un cordial saludo