

Quiero compartir con los lectores de Soy periodista el siguiente articulo publicado por Mauricio Vargas en el diario El Tiempo en su edicion de hoy.
El asunto es todo lo que el Estado deja de hacer para pagarles.
Las revelaciones sobre exorbitantes pensiones de quienes se jubilan desde altos cargos de la rama judicial se han venido acumulando. La más reciente apareció en la aguda página web kien&ke y se refería al ex magistrado de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández. Ya Semana había revelado en febrero un carrusel en el Consejo Superior de la Judicatura: los magistrados les dan palomitas de 90 días a sus protegidos, como magistrados auxiliares, para que consigan así la máxima jubilación. Y ha habido más en EL TIEMPO, lasillavacía.com y otros medios.
No se trata de casos aislados y, por ello mismo, de nada sirve caerles a unos pocos ex integrantes de las altas cortes. Hay que examinar por qué los magistrados consiguen jubilaciones que están muy por encima de los límites legales. En el 2005, una reforma constitucional impulsada por el gobierno de Álvaro Uribe determinó que ninguna pensión del sistema público podía superar los 25 salarios mínimos mensuales. Las pensiones de que se ocupan los artículos mencionados rebasan de lejos ese límite, que hoy está en poco más de 13 millones 370 mil pesos.
¿Por qué? La reliquidación la consiguen los magistrados por vía de tutela. Son tutelas que fallan sus colegas magistrados que hacen elaboradas interpretaciones jurídicas y se pasan por la faja el límite de los 25 salarios mínimos. Repito: no se trata de casos aislados sino de algo que prolifera en la rama judicial, a un costo total tasado en billones de pesos.
La filosofía del sistema público de pensiones consiste en que los que más ganan no solo ahorren para su parte, con base en los descuentos sobre su cheque mensual, sino que aporten una porción de solidaridad para los que menos ganan. En teoría, es un loable sistema redistributivo. Pero, en el caso de las pensiones de quienes pasan por los altos cargos de la justicia, ocurre al revés: como lo que ellos han ahorrado es apenas una mínima porción de lo que van a recibir en su multimillonaria jubilación, el Estado paga el resto, que es el grueso. ¿De dónde saca el Estado esa plata? De los impuestos que pagan los contribuyentes.
Cada vez que un ama de casa hace una compra y paga el IVA, está subsidiando las pensiones de los altos magistrados. Cada vez que a un empleado le hacen retención en la fuente, una parte va para esas pensiones. Cada vez que un pequeño empresario paga el impuesto de renta, ayuda a fondear esas jubilaciones. De ese modo, el sistema es un Robin Hood a la inversa: en vez de quitarles a los privilegiados para darles a los pobres, es un Hood Robin que les quita a los que menos tienen para darles a los privilegiados.
Pero el tema no consiste solo en que los pobres subsidian a los jubilados de las altas cortes. El asunto es todo lo que el Estado deja de hacer para pagarles. Una pensión de 20 millones de pesos (hay algunas bastante más altas) puede llegar a costar con los años más de 3.500 millones de pesos, en un cálculo conservador. Con esos 3.500 millones sería posible educar a 3.500 niños pobres durante un año en alguno de los colegios públicos de mejor nivel de Bogotá, Medellín o Barranquilla.
Este es apenas uno de los muchos líos del sistema pensional colombiano, una bomba de tiempo que estallará tarde o temprano si el Gobierno no saca adelante en el 2012 una reforma de fondo. Al tema habrá que volver, porque tiene muchas facetas aterradoras que no caben en una columna. Pero en cuanto a los magistrados y sus pensiones, sería bueno ir pensando en algo que les quite las ganas de hacer malabares jurídicos para aumentarlas muy por encima del límite constitucional. ¿Qué tal un impuesto bien fuerte -algo entre el 35 y el 40 por ciento- que grave esas pensiones multimillonarias, las desestimule y haga un poco de justicia? ¡Esa sí que sería una reforma judicial!
mvargaslina@hotmail.com



Comentarios
moderador
5 Diciembre de 2011
11:14 am
Señor, le comento que esta es una muy mala práctica en Soyeriodista.com. Queremos ver los temas que publican los usuarios, no lo que copian y pegan de otros medios. Si desea compartir textos de otars fuentes, anexe el enlace, para que las personas que lo deseen, vayan al sitio original. Eso si es leal con la competencia. Dejo este tema para información de los usuarios, pero el próximo no se permitirá.