

“FRENTE ANTITERRORISTA”: ¿CAMINO HACIA UNA DICTADURA?
Por Luis Eduardo Solarte Pastás.
Llámese como se llame la guerra, aquí o en cualquier parte del mundo, siempre es un negocio en sus diferentes modalidades y manifestaciones. Muchos y variados son los intereses (políticos, económicos, sociales, religiosos, etc.) que en una guerra siempre están presentes, en razón a que ésta jamás la hace y la promueve un solo actor. Pero lo triste de todo esto es que en medio de ella, por lo general, existirán personas que de una u otra manera tendrán que pagar las consecuencias, así crean erróneamente ser ajenas al conflicto que padezcan o afronten.
Nuestro país, la Colombia de hoy es fruto de la guerra y ésta con sus variaciones en el tiempo y con distintos protagonistas continúa latente, sin que se vislumbre por ahora un camino acertado y efectivo que conlleve al ideal de obtener una paz con justicia social y con equidad para todos sus habitantes porque pareciera no haber la suficiente sinceridad y mucho menos el verdadero compromiso patriótico para acabarla por quienes se encargan de aferrarse a ella y promoverla.
Cada vez que algunos de los representantes de la guerra sin nombre que vivimos intentan dar un paso y presentar cualquier alternativa de solución para poder acabarla, surgen de inmediato todo tipo de obstáculos e inconvenientes en todos aquellos que no quieren ceder ni un milímetro del pedestal de privilegios que han logrado levantar a costa de ella. Es por ello, que muchos procesos de paz se han visto truncados, cuando ni siquiera han comenzado.
El Congreso de la República aprobó el “Marco Legal para la Paz, “el cual le entrega al Gobierno Nacional los instrumentos para una justicia transicional en caso de la desmovilización de algún grupo armado ilegal”. Sin embargo, mientras algunos aplauden la iniciativa, otros desde ya la critican y la cuestionan severamente por estar convencidos que con ella se estaría entregando la institucionalidad del país a los delincuentes de todos los pelambres y que la bandera de la impunidad en todo sentido sería la que ondee al viento y no la paz. No será que esta posición última obedece más a intereses políticos o económicos que otra cosa para que facilitar que la guerra se acabe. He ahí el dilema.
En estos días quienes se autovanaglorian de ser los adalides de la lucha contra toda forma de violencia en el país, les ha dado por lanzar oficialmente dizque un movimiento que se lo ha denominado “Frente Antiterrorista”. Movimiento que está gestado nada más ni nada menos por el expresidente Alvaro Uribe Vélez, el exministro de justicia Fernando Londoño Hoyos y José Obdulio Gaviria. Todos ellos reconocidos practicantes y defensores de una ideología de extrema derecha, cuyos pilares fundamentales siempre son las Fuerzas Armadas. De allí que, “su principal objetivo es preservar a las Fuerzas Armadas de Colombia para que sean respetadas y respetables”. Pero a parte de esto, ¿a quién o a quiénes es que en últimas busca beneficiar? Esta es la pregunta que hoy nos hacemos muchos colombianos.
Es cierto que “la guerra horroriza a la sociedad civilizada. La guerra es la máxima expresión del terror. Combatir el terrorismo mediante actos de guerra es, sencillamente, echarle gasolina al fuego”. Será que esto es lo que busca el expresidente Uribe Vélez con sus “amigos”, a fin de torpedear a toda costa una luz de esperanza que se abre con el “Marco Legal para la Paz” e instaurar una dictadura al mejor estilo de las que ellos critican apasionada y fanáticamente. Usted amigo lector tiene la palabra
solarpastas@hotmail.com


Comentarios
Adri83
7 Julio de 2012
11:00 am
Dictadura? Ya la tenemos, a este pais lo gobiernan a punto de trinos ...Y Guerra? ya la tenemos desde hace 50 años...
osgir
7 Julio de 2012
6:04 am
Esto es igual a decir que la paz se hace a la fuerza.
Solue
7 Julio de 2012
9:21 am
Tiene toda la razón.
La_Lectora
7 Julio de 2012
1:49 am
Esos falsos adalies de lucha contra la violencia, no tienen moral para hablar de paz y de mejor futuro. Algunos con cuentas pendientes con la justicia humana y divina por crimenes de estado y "conteo de cuerpos", otros por desfalco al estado y muy campantes, y otros por su proceder y por llevar esos terribles genes del célebre patrón del mal.... Dios nos ampare !
jogafi
6 Julio de 2012
6:26 pm
Luis Edo. excelente nota. Preocupa y mucho que aún muchos colombianos siguen encantados por éste falso y muy peligroso mesias, que engaña con el concepto de PAZ, la paz no es solo exterminar a ese puñado de colombianos, que hace 50 años se marginaron de la sociedad por emprender una causa de equidad, que se desviaron del camino, pero siguen siendo colombianos. La Paz es también hacerle la guerra al hambre, a la injusticia, a la impunidad, al desempleo, a la falta de educación, salud, vivienda y recreación, para una gran mayoria. Ahora se pone como objetivo ppal. preservar las FF.AA. para que sean respetadas y respetables, ERROR; para que sean respetadas DEBEN depurarse, de tanta corrupción en su interior y es que el caso Santoyo es solo "la molecula del mal" que se conoce...Otro grave..
jogafi
6 Julio de 2012
6:29 pm
... y crazo error, Un estado o un "frente" debe velar por el bien común es decir el de todos los colombianos, no solo de los uniformados. Día a día se sigue matando por un celular, por una cadena, por mirar mal o por equivocación. Hay que difundir y hacer un llamado a la reflexión a los colombianos, hay que educarlos, despertarlos, samarriarlos uno a uno si es el caso, para que entiendan que la salida a nuestro eterno conflicto no es la carrera armamentista y el camino del odio, si el de la reconciliación, el diálogo y el compromiso de todos.
Gracias por la nota.
Saludo cordial.
luisalejandrodiaz
6 Julio de 2012
6:09 pm
Muy buena reflexión. Estamos en Colombia.