

Reporteros Sin Fronteras en París hace nuevamente un llamado a la ponderación para no exacerbar más los ataques contra las comunidades indígenas asentadas en el departamento del Cauca, a causa de los recientes enfrentamientos armados del ejército colombiano y de las guerrillas que suelen desplazarse por ese territorio.
RSF informó esta semana que las radios comunitarias indígenas han sido las primeras en sufrir los estragos de estos enfrentamientos, por lo cual hace un llamado para que no se siga haciendo la amalgama de los pueblos indígenas con la guerrilla, tildándolos de guerrilleros o de auxiliadores de ésta. Con ello se les expone a condiciones de vulnerabilidad aún más altas. Cabe recordar que en estos enfrentamientos de hombres armados, los indígenas colombianos son los civiles que ponen su cuota de víctimas.
Es imposible no ser víctima cuando la guerra llega hasta su territorio. Los pueblos indígenas en el Cauca se han organizado con dificultad, pese a las muertes de sus líderes. Recordemos al primer sacerdote indígena colombiano Alvaro Ulcué Chocué, asesinado en 1984 por los llamados escuadrones de la muerte. Antes de él habían matado a su hermana, herido a sus familiares y quemado su casa.
Los indígenes son hombres, mujeres, ancianos, niños y niñas colombianos que necesitan la protección del Estado, no la estigmatización de éste y muchos menos de la sociedad civil.
Reporteros Sin Fronteras declara que destinará fondos propios para ayudar a la reconstrucción de las emisoras comunitarias destruidas en estos enfrentamientos, pero también pide ayudas a otros organismos en Colombia.
Es necesario que se puedan reconstruir las emisoras comunitarias del Cauca para que los periodistas indígenas hoy silenciados, puedan seguir trabajando. Voces en vez de balas es lo que se requiere, tal como lo escribía una vez la periodista de la Universidad de la Sabana, Mariana Escobar Roldán, al ambientar esta foto.
A continuación el comunicado de Reporteros Sin Fronteras en París:
Las radios comunitarias indígenas del Cauca piden ayuda luego de ser blanco de varios ataques
Al reanudarse fuertes enfrentamientos entre Ejército y guerrilla en el departamento del Cauca, las comunidades indígenas y sus medios de comunicación se encuentran más que nunca expuestas al peligro y la censura.
Las radios comunitarias, afiliadas al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC - http://www.cric-colombia.org/), son las voces de los pueblos Nasa, Misak, Yanacona, Totoró, Kokonuco y algunos grupos de campesinos, y su existencia constituye una garantía esencial contra el aislamiento de las poblaciones en donde están asentadas.
Dos de estas estaciones radiales -Voces de Nuestra Tierra en Jambaló y Nasa Estéreo de Toribío–, no pueden emitir sus programas. La antena de la primera fue destruída la noche del 3 de Julio de 2012 y la otra decidió parar de emitir por causa de las balaceras entre Ejército y guerrilla cerca de su sede. Angelino Fuequia, miembro de la Asociación de Cabildos Indígenas del Cauca (ACIN) ha declarado a Reporteros sin Fronteras, que luego de la explosión de las antenas el 3 de Julio pasado, también les cortaron la electricidad en la estación radial. Las comunidades indígenas están ahora en busca de plantas eléctricas.
"Con la perdida de señal de las emisoras coordinamos la información a través de teléfono desde el Tejido de Comunicación y el Programa de Comunicaciones del CRIC y la transmitimos por Radio Payumat [estación en Santander de Quilichao - ndlr]", dijo a Reporteros sin Fronteras Vicente Otero, responsable del Programa de Comunicaciones del CRIC. “Sin embargo, la torre de transmisión de esta emisora está en el cerro de Munchique, el cual es estratégico por su altura y allí hay presencia de los armados, razón por la que tuvo que salir el comunicador indígena que cuidaba la torre" agregó.
En los últimos dos años, 14 colaboradores de la red, especialmente del norte del Cauca, tuvieron que huir la región. Desde enero de 2012, 18 personas de la comunidad fueron asesinadas en el contexto del conflicto armado y la ACIN ha reportado ya cerca de 120 casos de graves violaciones a los derechos humanos.
Señaladas de ser "guerrilleras" o "aliadas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia" (FARC) por parte del Ejército y los paramilitares, las comunidades indígenas son asimismo estigmatizadas por las FARC que las ven como "vendidas al gobierno" o "traidoras de la causa revolucionaria" (http://es.rsf.org/colombie-once-periodistas-y-diversas-06-04-2011,39967....). Por su parte, ellas exigen que todos los actores del conflicto armado evacuen sus tierras.
Durante una visita conjunta a la región en 2010, Reporteros sin Fronteras y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC Internacional) fueron recibidas por el CRIC. Nuestra organización reclama:
- Una ayuda pública e internacional -en la que ella misma participará a la medida de sus posibilidades– para la reconstrucción de los medios de comunicación comunitarios que hayan sido afectados por los combates.
- La seguridad absoluta de los espacios de los medios comunicación y de encuentro que requieren las comunidades.
- El cesa el fuego y la exclusión de la población civil del combate.
Reporteros sin Fronteras propone también albergar y difundir desde su página Web los contenidos de interés fundamental que hayan sido censurados o no publicados y que los representantes de las radios destruidas deseen plantear.


Comentarios
luisalejandrodiaz
19 Julio de 2012
6:16 pm
La información de los indígenas entre clanes, es la orbita esencial para mantener la vida en paz.. Es un alivio escuchrse entre comunidades.
Francaditalia
20 Julio de 2012
3:25 am
Los pueblos indígenas son patrimonio del Colombia, aunque también hayan sido tocados por la sociedad civilizadora, es inevitable, las ciudades estan muy cerca de sus resguardos, las periferias de miseria se pueden ver desde las montañas.