

El caso “Sigifredo López” deja ante la opinión pública la clara sensación de que la justicia colombiana es comprable, corruptible y se encuentra permeada por mafias que deciden por mano propia quien es culpable y quien inocente. Igualmente nos permitió comprobar como algunos medios de comunicación hacen eco de noticias que persiguen beneficiar a estas mafias en su afán de protagonismo, sensacionalismo y desprestigio de la victima de turno.
En definitiva, nos queda a los colombianos un sabor agridulce en el alma al enterarnos de la liberación de Sigifredo López por cuanto no se requería ser un experto investigador para saber que todo era un montaje y un complot en su contra. Por fortuna para la justicia, y para Colombia, se hizo meritos y se demostró la completa inocencia de este compatriota que sufrió primero el secuestro de las FARC y posteriormente el de la justicia colombiana.
Pero se nos tendrá que aclarar a los colombianos quienes fueron los verdaderos autores de este “secuestro” que nos significará una cuantiosa indemnización en restitución a un buen nombre, honra y afectaciones morales y psicológicas.
¿Quién o quiénes se empecinaron en mostrarnos a Sigifredo López como a un delincuente de la peor calaña que no tuvo reparo alguno en permitir y preparar el secuestro de sus mismos compañeros de la Asamblea Departamental del Valle, su posterior asesinato y el show mediático de su “liberación” por un grupo guerrillero?
Quedará en algunos, sin duda, la sospecha de que “algo tuvo que haber” en la acusación que se le hiciera a Sigifredo y, en todo caso, quedará para siempre guardada en su mente y en su alma, esta grave afrenta que tuvo que vivir y soportar primero en las selvas colombianas y luego en los laberintos, muchas veces indescifrables, de la Fiscalía General de la Nación.
Sigifredo López tuvo la fortuna de ser un personaje ampliamente conocido en el Valle y en Colombia entera, contar con el apoyo incondicional de su familia y tener el respaldo económico que le permitió contratar la asesoría de un abogado de trayectoria y alto sentido profesional. Cosa que no les ocurre a muchos colombianos que se encuentran en la gran encrucijada de su vida al estar privados de su libertad y no contar con los recursos económicos necesarios para contratar los servicios profesionales de un abogado.
Muchos colombianos se encuentran privados de su libertad sin que se les haya dictado sentencia, sin que se les haya permitido por lo menos intentar demostrar su inocencia. Muchas cárceles colombianas, por no decir todas, están en estado de hacinamiento y en clara flagrancia de los derechos humanos que es la más grave de las afrentas que se le pueda hacer a un ser humano. La cárcel, en estas condiciones, no puede cumplir su cometido de resocialización y, por el contrario, se ha convertido en la mejor escuela del crimen y la impunidad. Ante esta realidad bien podría pensarse en solicitar una suspension de penas hasta tanto el Estado colombiano brinde las condiciones necesarias en los establecimientos carcelarios para lograr la resocializacion efectiva de los penados.
Propongo entonces, que se gestione y estudie en el Congreso de la Republica la “LEY SIGIFREDO” que busque aplicar una justicia en igualdad para todos los colombianos. Que aquellos compatriotas que no hayan cometido delitos graves, como por ejemplo robarse un caldo de gallina o unos calzoncillos en los almacenes de cadena, no sean sentenciados a largos años de cárcel y en consecuencia se apliquen castigos de carácter social o comunitario. La cárcel debe ser, además de un lugar de resocialización, un sitio donde se confina a ciudadanos que hayan cometido una grave falta contra la sociedad.
Conozco y sé de casos en los cuales compatriotas nuestros se pudren en la cárcel por un miserable millón de pesos, por un computador viejo o por la simple y sencilla razón de no disponer de los recursos necesarios para contratar a un abogado. Los estudiantes de derecho, los jóvenes abogados titulados y aun los mismos pensionados de la justicia, en un acto voluntario y altruista, pueden colaborar en el descongestionamiento de cientos y miles de procesos que duermen el sueño de los justos en los viejos anaqueles de los juzgados mientras igual numero de colombianos padecen los rigores de una cárcel injusta, degradante, denigrante y detestable.
De esta manera le haríamos un gran favor a la justicia y al pueblo colombiano. Y, por supuesto, estaríamos dejando en claro que el caso “Sigifredo López” permitió una reflexión seria y profunda sobre todo cuanto acontece con la justicia colombiana. Contribuiría, igualmente, como un desagravio para Sigifredo López y un recordatorio de la necesidad que se tiene en Colombia de descongestionar juzgados, cárceles y pensar en la urgencia de justicia que tienen cientos y miles de compatriotas.
No es la primera vez que estos bochornosos sucesos acontecen en relación a la aplicación de la justicia, solo esperamos que sea el ultimo y que medios de comunicación, opinión publica y organizaciones civiles y publicas se unan para exigir que las cárceles no sean más esos antros donde los derechos humanos no existen y donde el crimen y el hampa se pasean como Pedro por su casa ante la mirada impávida y desesperanzada de quienes la padecen y en ella viven el hacinamiento, el hambre, el chantaje y la crueldad. Por una Colombia digna no más detenidos sin sentencia y mucho menos una cárcel que permita violación de derechos humanos, hacinamiento y miseria humana.
peobando@gmail.com


Comentarios
ikaros50
23 Agosto de 2012
7:08 pm
Bien. Cuantos casos "Sigifredo" campean aun por nuestra paquidermica Justicia colombiana ?
minchochavez
21 Agosto de 2012
11:08 am
Excelente este escrito de Pablo Emilio.
EL PODER JUDICIAL, en Colombia, es parte de la MAFIA POLITICA.Ello significa que, desde las altas cortes hasta el mas humilde juez o fizcal, son permeables a la corrupción adminstrativa.Claro que, también existen funcionarios correctos, porque la excepción sirve para confirmar la regla.
Casos como el de Sigifredo, hay miles que reposan en los archivos judiciales.
moderador
16 Agosto de 2012
4:06 pm
Nota destacada en la red de portales.