20 de Diciembre de 2014
17 Noviembre de 2012 | Denuncias | (Colombia)

La vicepresidencia colombiana

La vicepresidencia colombiana
Foto:TERRITORIO COLOMBIANO

Politiquería es la palabra que define el problema de la vicepresidencia de Colombia, Al parecer los constituyentes que cambiaron la Constitución Nacional de 1986 incurrieron en algunos vacios al consagrar la nueva carta magna de Colombia y estos errores por sustracción de materia han dado origen a problemas que algunos eufemísticamente llamarán como propios de nuestro constitucionalismo pero que examinados en detalle solamente son consecuencia de los debates que los malos políticos crean de tarde en tarde para "reencaucharse" como dirigentes del país. La vicepresidencia - pues - no ha escapado a este periplo.

Cuando el presidente Samper Pizano estaba en lo más caliente de su debate conocido como el proceso ocho mil,  nació el enfrentamiento entre él y su vice quien a la larga renunció para que ingresara en tal calidad Lemos Simmonds quien luego fue presidente por varios días y se pensionó con calidad de presidente de Colombia. En ese momento el problema nació de que ni el presidente ni el vicepresidente coincidían en el enfoque sobre el lío de los dineros que se inflitraron en la respectiva campaña presidencial. El vice se tuvo que ir. Desde luego ese debate fue un desgaste para Colombia. ¿Mal planteada la institución en nuestra carta magna?

Ahora el debate se ha dado porque Angelino Garzón que fue invitado a ser fórmula del presidente Santos Calderón resultó muy independiente e intervencionista activo en ciertos problemos que podrían considerarse que son del fuero del presidente. Se reconoce que influyó para que el salario mínimo fuera incrementado en algo cuando planteó que el que se pretendía fijar, ( el incremento )era muy reducido, entre otras cosas.

Y así de tarde en tarde el vice fue dando a conocer sus opiniones personales e independientes hasta el punto de que el presidente Juan Manuel propuso como candidato a la presidente de la Organización Internacional del Trabajo OIT  al dr. Angelino. Muchos interpretaron que esta era una jugada polìtica para desplazarlo de Colombia y ocuparlo en otros menesteres que no interfirieran con la presidente colombiana ( hasta se hizo operar de la próstata con anestesia parcial para no darle chance a quien lo tendría que sustituir). Pero Angelino no fue elegido en ese cargo.

Simultáneamente se presentó un problema en la salud de este vicepresidente el cual lo incapacitó por varios días mientras se recuperaba. Cuando ya salía de ese trance vino el "accidente cerebrovascular", el cual fue mucho más delicado y condujo a una incapacidad más prolongada. Garzón  sin embargo pudo recuperarse y comenzó sus terapias para habilitarse.

Apareció entonces un político - Roy Barreras - que oliendo la problemático comenzó a presionar afirmando que un vicepresidente no podía estar enfermo porque en el momento de una emergencia no podría estar en condiciones óptimas para suplir al presidente y sugirió ( o exigió ) que un grupo de médicos fueran a la residencia del actual vice para examinarlo y concluir cómo estaba en definitiva la salud del mismo. Angelino supo que a ese examen llegaría un grupo grande de periodistas que iban a hacer un festín mediático y entonces se opuso junto con los médicos que tampoco le caminaron a ese show. Y como Angelino no aceptó tal examen pues no podían hacerle el diagnóstico a la fuerza y ahí terminó el tema.

Angelino ha venido recuperándose y ha venido interviniendo en la política colombiana. Y se le ha visto en actuaciones diversas en donde afirma que es un discapacitado ( en tratamiento ) pero no un incapacitado, teoría que es muy lógica, justa y humanitaria. La que pretendía Roy Barreras suena como parecido a la Alemania nazi y fue visto por muchos como un oportunismo político con la esperanza de que dado su actual cargo en el poder legislativo podría él, ser elevado a esa calidad ( y quizá poder pasar a la historia en algún momento ); en fin propio de un político muy sagaz y que no se para en valores éticos. El doctor Angelino resultó más duro de roer y ahí se quedó de vicepresidente y sigue cada día de mejor salud. Son muchos los colombianos que lo estiman y lo respaldan por ser un modelo de superación personal.

Tiene razón el doctor Angelino cuando reclama que su condición de enfermo en recuperación no le impide continuar en la calidad constitucional de que fue investido. Y también en reclamar en nombre de quienes tienen discapacidades pero no están incapacitados para que no se les subestime. Da la impresión que el tema llegó hasta ahí.

Pero cómo esas situaciones se pueden repetir, hay que evitarlas y si se puede corregirlas. En esta Constitución Nacional de 1991 en dónde cada día más la modifican por medio de articulitos como alguien dijera alguna vez, como quien dice, una mutación más no le hace mal a nadie ( ver las muchas reformas que le han insertado ) si debe establecerse que la fórmula presidencial debe estar integrada por dos personas del mismo partido y con el mismo compromiso político.

Porque  el mal - en esencia - nace de que un candidato a la presidencia cuando quiere incrementar sus seguidores va a busca un compañero de fórmula que le dé amplios réditos polìticos sin detenerse a reflexionar si es  o no del mismo partido, lo cual puede generar graves secuelas. Supongamos que un jefe guerrilllero de mucha influencia es amnistiado y que después de una larga trayectoria en la subversión ingresa al mundo de la política formal colombiana. El individuo goza de mucha prosperidad política ( votos en potencia ).

El candidato de un partido tradicioinal ve con buenos ojos que el tipo le puede impulsar la campaña y lo invita a que sea el vicepresidente. Llegan al acuerdo del caso y trabajan en la tarea electoral. Triunfan. Tamaño escollo el que se presentará si algún día el jefe guerrillero por incapacidad del presidente debe ser el presidente de Colombia. Se arma el escándalo político y hasta un golpe de Estado se puede producir. Si por menos le han amargado la vida al alcade Petro en Bogotá, imaginemos el escenario de esa eventualidad.

La solución es reformando un articulito. El vicepresidente debe ser del mismo partido polìtico del presidente y debe respaldar solidariamente el programa de gobierno del respectivo presidente. De esa manera en ningún caso se podría repetir el tema de los enfrentamientos entre estos dos vitales funcionarios.

Y si los dos llegan a estar incapcitados a su turno por problemas de salud, pués ahí si puede aparecer Roy Barreras como opción firme ( nombrado por el congreso ). Ese problema de los articulitos viene de la premura con que se hizo en su instante la constituyente que gestó la actual constitución. Recordemos el interregno de la fiscalía cuando la Corte Suprema de Justicia no le daba el aval a las ternas del presidente para el nombramiento del Fiscal General de la Nación. Todo porque en el articulito algo quedó mal.

Si el presidente por ser el jefe de la administración ( que es la que hace, la que ejecuta ) tiene dificultades para nombrar a quien luego investigará a muchos de su gobierno, pues lo que se debe es evitar que los presidentes intervengan en esa terna. Y punto, para bien de esta república tropical.

Por: Jorge Enrique Acevedo Acevedo/

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