28 de Agosto de 2014
29 Diciembre de 2012 | Denuncias | (Colombia)

Inteligencia vial frente a estructuras sin sentidos

Inteligencia vial frente a estructuras sin sentidos
Foto:

Andrés Piñeros Latorre

@andinauta

Una gran campaña bajo el lema de “Inteligencia vial” se ha emprendido en el país para que los conductores y peatones mejoren su forma de conducirse en las vías.

Ésta es una muy válida iniciativa que ha calado en muchos conductores y transeúntes. Sin embargo hay elementos que dificultan la capacidad de moverse en nuestras calles. Hablo de los problemas de infraestructura. Los casos se ven por miles.

Los puentes ciegos sordos y mudos

En Bogotá, en otras ciudades y en carreteras a lo largo y ancho del pais, se ven casos donde los ingenieros y urbanistas dejaron ver su falta de inteligencia vial.

Uno de los casos mas recientes es el del puente de la calle 100 con carrera 15. Esta estructura, que se precia por su belleza y por ser el principal legado del ex alcalde Samuel Moreno Rojas.

A pesar de la expectativa que genero, este puente no resolvió los problemas de tránsito de la intersección. Es así como por debajo de este siguen funcionando los semáforos y el trancón continúa de manera similar o hasta mayor.

Además el puente es sordo ya que no tiene orejas lo que obliga a pasar siempre por la rotonda. Otro grave inconveniente está relacionado con la falta de paraderos para el transporte público y de cruces adecuados para los peatones.

La gente cruza por la mitad de la calle a través de una vía destinada a hacer el cruce en U por debajo de la estructura. Los transeúntes se someten a un gran riesgo, sin que además haya policía de tránsito o guías que indiquen la mejor manera de utilizar la vía.

Ciego sordomudo es este puente del norte de la ciudad. Una costosa estructura que genera más riesgos que solución.

Peatones sin andenes ni semáforos

Aunque la campaña va dirigida a todos los usuarios de las vías, considero que el tema de los peatones está un poco abandonado. La situación de quienes se podrían llamar conductores sin armadura es precaria. En general los andenes de la ciudad están en malas condiciones y curiosamente los más recientes, esos de pequeñas lozas de cemento que, según tengo entendido, fueron copiados de la ciudad de Barcelona, son los que más riesgo generan a los transeúntes. Las baldosas sueltas pueden causar tropiezos a los caminantes.

Otro inconveniente de las aceras bogotanas es el de los constantes desniveles. Esto se ha dado por la falta de cuidado de los constructores de edificios de la ciudad que, tanto por falta de inteligencia como de sentido común y, además, de sensibilidad social construyen los parqueaderos de los edificios aprovechando como rampas lo que debería ser el sagrado andén. Convirtiendo este paso en una especie de trampa para todos los caminantes y obviamente en un lugar impasable para quienes tengan algún tipo de discapacidad.

Uno de los casos más dramáticos es el de la calle 69 entre carreras 5 y 7, en uno de los mejores barrios de Bogotá. Allí los desniveles son tan altos que habría que ser Mariana Pajón con su bicicleta de cros para poder superar los obstáculos. 

Sin luces, en el Wallstreet colombiano

En la calle 72, entre Caracas y carrera Quinta, está la zona financiera de la capital y probablemente del país. Sin embargo, allí la situación de la señalización es bastante deficiente. El cruce de la carrera 9 no tiene semáforos para los peatones. En la séptima con calle 72, los transeúntes se agolpan en un pequeño andén esperando a que la prelación de la séptima les permita el cruce hacia los rascacielos que rodean ese importante cruce.

Los ejemplos abundan en toda la zona. Es así como la carrera novena con calle 72, obliga a los caminantes a convertirse en unos diestros toreros, al tener que hacerle el quite a los buses y vehículos que giran hacia occidente. Sin capote y sin espada, los transeúntes ponen en peligro su vida, en ese ruedo en que se convierte la calle.

Así esa afamada inteligencia vial, se ve limitada por una infraestructura torpe y sin sentidos. Las vías bogotanas no tienen ojos para observar a los peatones, no tienen oídos para escuchar sus quejas, no tienen tacto para evitar atropellar a los peatones… En general, la capital colombiana carece de sentidos para proteger a las personas que la habitan. Especialmente a quienes caminan por sus calles.

Por esas razones, aunque es loable que se adelanten estas campañas de sensibilización, deben acompañarse con el mejoramiento de los andenes, de la señalización y en general de toda la infraestructura que genera la seguridad para quienes vivimos la ciudad. 

Por: Francisco Latorre

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Comentarios

jogafi

jogafi

30 Diciembre de 2012
11:15 am

Francisco, excelente nota y enfoque dado al tema de la "Inteligencia vial" que es imposible de realizar con la ausencia de inteligencia en obras---
Hablando de puentes peatonales, en Santiago de Cali, existe uno célebremente conocido como el "Puente Milagroso" construido exactamente frente a la Universidad Santiago de Cali, donde hacia el lado del campus de la Universidad se inicia en una "rampa en forma de espiral" en una presunción de "facilitar el paso de discapacitados"..PERO al otro extemo del puente termina solo en escaleras... Es decir la persona en silla de ruedas sube en ésta y baja caminando...
Gracias por el buen aporte, saludo cordial.