20 de Noviembre de 2014
16 Enero de 2013 | Denuncias | (Colombia)

Desaparición forzada

Desaparición forzada
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Colombia es un país que ha sido sometido desde hace varias décadas a crímenes de violencia y odio, algunos por la ambición y el poder, otros por territorio u otro tipo de problemáticas que lo único que han hecho es desgastar una sociedad que diariamente se enfrenta a condiciones marginales que son producto de estos conflictos.

La violencia ha generado que gran parte de la población sea una víctima constante de esta problemática a través de crímenes como el desplazamiento, la extorción, los falsos positivos y la desaparición forzada, siendo esta última una de las principales consecuencias del conflicto colombiano.

La desaparición forzada es un término jurídico que se usa para judicializar delitos que suponen la violación de los derechos humanos y que puede llegar a constituir un crimen de lesa humanidad. Este tipo de crimen consiste en la privación de la libertad de una o varias personas, por parte de agentes del estado, grupos subversivos generalmente con algún fin particular.

Durante la desaparición forzada las víctimas son sometidas a diversos tipos de tortura además de la ya impuesta, como maltrato físico, encadenamiento, violación y en algunos casos la muerte. Quienes lo ocasionan actúan con el fin de intimidar, aterrorizar a la comunidad o colectivo al cual pertenece la persona, siendo constantemente vulnerada.

En el caso de Colombia la desaparición forzada se ha convertido en una problemática social constante y habitual, siendo ocasionada por diversos grupos terroristas, paramilitares etc, sin obtener por parte de las víctimas una respuesta favorable del estado que pueda prevenir o detener este tipo de crímenes.

Se dice que actualmente la cifra de víctimas varía entre 3.000 a 15.000, aunque algunos estamentos consideran que la cifra se eleva a más de 100.000, pero más allá de los números exorbitantes que deja esta situación, lo más preocupante es que en la mayoría de los casos se desconoce las causas del acto, o estas a su vez llegan a ser muy diversas.

En el año de 1977 bajo la presidencia de Alfonso López Michelsen se registró el primer caso de desaparición forzada, siendo detenidos por unidades del F2 (Inteligencia de la Policía) Omaira Montoya Henao, bacterióloga de la Universidad de Antioquia y militante de izquierda, y su compañero Mauricio Trujillo, en el aeropuerto internacional de Barranquilla.

Así como este caso, en el país desde entonces se ha incrementado el número de víctimas que a diario se enfrentan a las nefastas consecuencias de esta problemática. Sin duda la práctica de la desaparición forzada es espantosa por sí misma, pues este crimen favorece de manera deliberada la impunidad de los responsables y sus efectos.

Aunque en Colombia la falta de garantías por parte del estado hacia las víctimas y sus derechos, los familiares de estas han organizado diversos grupos con el fin de exigir respeto y poder rechazar de alguna manera y bajo sus propias garantías, las amenazas a las cuales se enfrentan. Pese al alto índice que se conoce sobre desaparición forzada el estado no ha generado políticas que contrarresten este delito, haciendo que en la mayoría de los casos se dé la impunidad total de este tipo de crímenes en Colombia.

Aunque las causas de esta problemática llegan a ser diversas y quizás, su mayor representación se centra en fines políticos, son muchas las razones por las cuales este crimen ha aumentado en los últimos años. En primera instancia, se considera que el estado colombiano reconoció muy tarde la existencia de este flagelo, pues solo al establecer la ley de desaparición forzada que fue aprobada en el año 2000 se reconoció como tal es te crimen.

“Antes del 2000, la desaparición forzada no era considerada delito y las denuncias eran recibidas en la Fiscalía como un secuestro simple. Nosotros siempre nos negamos a reportarlas así”, concluye la directora de Asfaddes.

Una segunda razón a considerar es el alto nivel de crímenes que se conocen, pues este es cometido, entre otros, por agentes estatales. Una tercera dificultad es la metodología en la recolección de información, pues algunas de las entidades oficiales encargadas del asunto no diferencian según el posible motivo de la desaparición, haciendo que sin conocer con claridad si esta es la razón se considere como un caso más de desaparición forzada.

Este hecho es sumamente trascendental en el conflicto colombiano, pues aquellas personas que han sido víctimas quedan marcadas en todos los aspectos sociales, personales y sicológicos, dejando en estas graves consecuencias y vacíos en sus vidas y la manera de relacionarse. En algunos casos se cuenta con el apoyo de organizaciones que tratan pro medio de acompañamiento de profesionales y tratamiento sicológico, retornar de la mejor manera a la víctima a sus procesos naturales antes de haber sido sometida al crimen.

Para ello la comunicación con las víctimas se vuelve fundamental, pues es necesario reconstruir los hechos de manera que estos logren dejar de ser un episodio lo menos tormentoso posible y así poder seguir con sus vidas de manera natural, es un espacio de reconstrucción de la memoria que permite a su vez reconocer con mayor claridad las diferentes causas por las que la persona pudo ser sometida al crimen.

El fenómeno de la desaparición forzada en Colombia, claramente es un mecanismo de violencia selectiva que ha sido utilizado por los gobiernos de turno, desde hace más de cuarenta años, por medio de grupos de seguridad legales o ilegales, para lograr disciplinar a la sociedad en general.

Hasta nuestros días este fenómeno ha sido ejercido con total impunidad, con el ocultamiento del Estado y de la sociedad, ya sea por una intención clara por eliminar toda prueba o simplemente la falta de conciencia de los colombianos, generada a través de mecanismos como los medios de comunicación, que día tras día tratan de incentivar a la sociedad para que se movilicé en contra de fenómenos como el secuestro, soportando un discurso explícito que viene promovido desde el gobierno y sus funcionarios, ocultando e ignorando así fenómenos igual o más graves.

Hay que tener en cuenta que la práctica de la desaparición forzada no solo en Colombia sino a nivel general, siendo una relación de poder compleja, va a manejar un factor importante para su repercusión en la sociedad en general. Es el factor de la incertidumbre, de la falta de información que poseen los familiares y conocidos de la víctima al no saber su paradero, su situación y su destino, esto además de ser un acto supremamente doloroso y frustrante deja ver en claro como el estado se convierte entonces en un agente más de manipulación y pone en duda la legitimidad del mismo ante la seguridad de su territorio y la validación de los derechos humanos para quienes lo habitan.

Lamentablemente hoy en día a pesar de los altos índices de víctimas, de los reclamos y exigencias de sus familiares y del resto de la población, el estado no logra manifestarse como estamento, pues no se reflejan con claridad las acciones que este impone para prevenir o sopesar estos crímenes. El gobierno aunque no de manera formal, se convierte entonces en un causante más de violencia y problemáticas sociales como esta, ya que este se ha invisibilizado ante la misma o solo ha ofrecido como garantía la ejecución de fuerza y armas ante un problema que más allá de los intereses económicos y políticos afecta el factor social y humano de la población colombiana.

Por: Claudia Rodríguez/

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Comentarios

osgir

osgir

17 Enero de 2013
8:06 am

No obstante pienso que EL CASUISMO JURIDICO EN COLOMBIA ha dado al traste con categorías tan simples como el ASESINATO CON AGRAVANTES E INDEFENSIÓN DE LA VICTIMA.

Esa palabrería jurídica es la que da lugar a que las ratas se escondan en sus vericuetos.

Adri83

Adri83

17 Enero de 2013
9:03 am

Muchas de esas ratas "culpables y autoras" intelectuales de tantos crímenes y desapariciones forzadas, son tan descaradas que ni siquiera se esconden, por el contrario se las dan de "dignas" y se dedican a insultar tras los micrófonos y los trinos.

osgir

osgir

17 Enero de 2013
7:42 am

Bune cotexto, buena gráfica, bueno todo.

Salvo la tragedia que nos asedia a diario.

Dhiego Fdo.

Dhiego Fdo.

16 Enero de 2013
11:20 pm

Hay que ponerse en los zapatos de los familiares de tantas victimas de desaparición forzada que son victimas no solo de la impunidad, tambien de la indiferencia de los medios y de los colombianos en general, mientras el país solo tiene ojos, tema, especiales, noticias para "El Caso Colmenares".... los demás muertos y desaparecidos son un cero a la izquierda.

D_cecilia

D_cecilia

16 Enero de 2013
7:41 pm

Claudia, muy interesante y valiente tu articulo respecto a la desaparición forzada, cuyo principal "artífice o autor" son los gobiernos de turno, como dices..
Hay que reconocer que ha disminuido...pero lamentablemente es una figura criminal que sigue existiendo.
Feliz Noche.