29 de Agosto de 2014
2 Febrero de 2013 | Denuncias | (Colombia)

Insisto; ¿dónde carajos está el policía?

Insisto; ¿dónde carajos está el policía?
Foto:

El patrullero Jairo Alberto Díaz, completa- hasta la hora en que escribí esta nota- casi ocho días con sus noches! desaparecido en los cerros de Usaquén.

Es mi profundo deseo que cuando usted este leyendo estas letras, haya aparecido.

Ojalá sano y salvo. Pero con brutal franqueza, lo comienzo a dudar.

Docenas de policías compañeros, defensa civil, bomberos, Goes, Sijin, agentes encubiertos, helicópteros, ambulancias, patrullas, motos y perros lo buscan intensamente peinando con una lupa gigantesca el área por encima y por debajo de la tierra.

Las hipótesis comienzan a aflorar en la maleza del cerro:

Es posible que se haya perdido y puede estar malherido, como ha pasado y seguirá pasando con todos los aventureros que ingenuamente creen que se saben un atajo para salir entre los árboles y terminan dando vueltas y revueltas intentando ver el azul del cielo entre los cerrados y distintos tonos de verde, y entre más porfían salir, logran con mucho éxito eso sí, adentrarse más y más…

Hasta que los grupos de rescate al final de un día o por mucho dos, los encuentran sucios y avergonzados.

Pero el policía ya suma casi ocho días…

Sólo los estragos del hambre y sed sumados a la soledad, la helada nocturna, el dolor y la desorientación y la desesperación, pueden comprometer seriamente su salud y su lucidez mental.

Otra hipótesis es que si fue secuestrado por las bandas criminales del sector, no lo van a liberar para que cuente con pelos y señales sobre la identidad de sus secuestradores.

Es un policía. Que atraería a muchos policías solidarios en un santiamén. Como a veces pasa con los taxistas.

Las temblorosas agujas de los polígrafos ya están en acción, buscando detectar verdades y mentiras en los otros dos patrulleros que lo acompañaban.

¿Dónde está el policía?

Con tenebrosa coincidencia, las Farc comunicaron recién, que van a seguir secuestrando policías y militares, después de que desde la misma isla castrista habían comunicado, en medio de una pausa de su escéptico y cada día más raquítico proceso de paz, que no tenían secuestrados, ni lo volverían a hacer…

Si el patrullero Díaz fue secuestrado, es igual de repudiable y condenable que lo hayan hecho bandas del sector o las Farc, o zutano, o mengano, o quién haya sido… también son criminales.

No importa si es en la vorágine kilométrica de la selva o en un cuadrante de los cerros orientales de Bogotá.

Otra hipótesis, es que el patrullero de una forma inexplicable se lo tragó la tierra de los cerros, donde no hay grito que sea escuchado. O que se trastabilló, se cayó rodando varios metros hacia la dimensión desconocida de la devoradora montaña, y en la caída perdió el conocimiento y luego la vida…el vuelo en círculos de aves negras y los aromas del aire ya lo hubieran contado.

Al menos por encima de la tierra…falta ver por debajo…

Porque si cayó en manos enemigas, no solo para secuestrarlo dice otra de las hipótesis, obligó al grupo de rescate a bajar y buscar por decenas de alcantarillas del sector.

¿Dónde está el policía?

Acaso se quitó el chaleco antibalas, lo tiro al piso y salió corriendo desertando hacia una de las casas del Cerro Usaquén, territorio de una banda criminal llamada los pascuales, donde se metió en un bacanal de ocho días y sus noches y ahora tiene un montañoso guayabo con el que le da pena salir?

No creo.

No creo que al final se repita la letra de la canción donde después de extrañar al aparecido, resultó que no estaba muerto…estaba de parranda.

Aquí se roban desde un alfiler en una tienda, pasando por celulares en la calle, hasta quince apartamentos de un mismo conjunto residencial, todos en una misma noche.

¿Pero que se roben un policía?... ¿en los cerros de Bogotá? es raro ¿no?

Es impredecible -por el tiempo que ha pasado y por el monumental operativo de búsqueda sin resultados- saber cómo va a terminar esta misteriosa desaparición.

Por eso y por el revuelo que ha causado, genera más terror, el paralelo, coincidente y escalofriante anuncio de las Farc:

“Seguiremos secuestrando policías”

Diciendo y haciendo: Han secuestrado dos en Pradera, Valle.

Pero al menos, sabemos que ellos los tienen.

Pero otro, no aparece desde hace casi ocho días…

Y nadie tiene ni la menor idea de lo que pasó con él.

¿Dónde está el policía?

 

Alfonso Acosta Caparrós

alfonsoacostacaparros@gmail.com

 

Por: Alfonso Acosta Caparros/

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Comentarios

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

2 Febrero de 2013
12:45 pm

La policia de hoy está asustada, por el desprecio que de éllos tienen todas las personas, que no creen en la seguridad que prestan.