Hace varios meses que vine a Chía a vivir con mi familia, y ha sido realmente deprimente ver el resultado de tantas gestiones de alcaldes incompententes. Realmente no puedo creer que Chía, el segundo municipio más rico del país (!!!), se encuentre en tales condiciones.
Al recorrer la periferia del municipio, se identifica fácilmente uno de sus principales y más recientes problemas: decenas y decenas de nuevos conjuntos residenciales, edificios de apartamentos y demás construcciones, que se suman al ya centenar de proyectos de vivienda recientemente construídos con la aprobación del departamento de planeación del municipio.
¿El problema?, pareciera que a este departamento de planeación, o más bien, las alcaldías de turno, lo que les interesa es recaudar tanto como se pueda con proyectos de vivienda, sin prestar la mínima atención al enorme atraso que tiene la malla vial de la ciudad, y al ya colapsado sistema de alcantarillado (cualquiera que haya venido a Chía ha sentido el aroma, y sabe a qué me refiero), sin mencionar temas como el acueducto y la seguridad.
Como se ve en las fotos, hoy me tomó más de 30 minutos recorrer los míseros dos kilómetros que tiene la avenida Pradilla para conectarse al centro del municipio, cuando normalmente esto tomaba cinco. No se en qué orden de magnitud se ha multiplicado la población del municipio, pero es evidente que ninguna de las últimas administraciones ha querido tomar cartas en el asunto para planear vías de salida o de ingreso alternas.
Estos trancones se han incrementado aún más gracias al cada vez mayor tráfico de tractomulas, las cuales no tienen ningún reparo en hacer doble fila en la intersección que permite tomar la variante a cota desde la avenida pradilla. Le pregunto al señor alcalde... ¿con tantos recursos no tenemos un miserable policía de tránsito?, ya que no piensa invertir en soluciones a largo plazo, no se les ocurre por lo menos restringir el tránsito de vehículos pesados en las horas pico?.
Hasta donde sé, el único proyecto que presenta el alcalde Orlando Gaitan, como bandera de su gestión, es la construcción de un millar de viviendas de interés social. No tengo nada contra este tipo de viviendas, pero ante el caos que ya presenta esta ciudad, ¿cómo se le ocurren este tipo de proyectos sin resolver primero los gravísimos problemas de infraestructura del municipio??.
Como ciudadano, me da la impresión de que las últimas adiminstraciones invierten los enormes ingresos del municipio en cualquier cosa menos en elementos importantes para la calidad de vida de quienes ya residimos acá. ¿Cuantos parques para niños tiene Chía?, hasta donde sé, CERO... ¿la biblioteca?, cualquiera puede ver las estructuras derruidas de un proyecto que nunca se culminó. ¿La calidad del tansporte público?, como era de esperarse, con sobreoferta, la gente colgando de la puerta en los trayectos Chía-Bogotá y viceversa, y los transportadores felices ($$$$). ¿Cómo se desplazan los minusválidos o la gente de la tercera edad en Chía?, los invito a ver la carrera trece (que es una calle principal!), cuyos andenes parecen que hubieran sido bombardeados.
A este paso Chía se parece cada vez más a Suba, una localidad semi-aislada del resto de la ciudad por la falta de visión y planeación en sus vías de acceso, y una tortura diaria para sus residentes que tienen que circular por vías tan ridículamente mal diseñados como la 'conejera'.
Señores ciudadanos de Chía, tenemos que buscar un alcalde que deverdad tenga algún conocimiento de gerencia y visión a largo plazo!, ya no más Orlandos ni Luis Olivos, que se limitan a re-re-re-modelar el parque Ospina-Perez para dejar placas con sus nombres!!.
HectorK



Comentarios
hectork2
3 Noviembre de 2010
1:16 pm
El problema con las tractomulas es cada vez peor... ¿alguien sabe por qué razón se están desviando todos estos vehículos de carga pesada por chía?, al parecer ingresan a Chía para tomar la vía cota, pero no entiendo por qué... ¿acaso tienen restricción por la autonorte?
Elsa Tobon
30 Octubre de 2010
2:58 pm
Hector, me asombra que digas que Chía es el segundo municipio más rico del país! De dónde sale ese dato? Existe alguna estadística oficial que lo confirme o es solo un decir? Quisiera saberlo. En cuanto a tu denuncia, es lo mismo que pasa en todos nuestros municipios, lamentablemente con nuestra ayuda. De acuerdo con la Ley de Ordenamiento Territorial, cada municipio y departamento tiene que tener un estatuto de planeación que contempla las exigencias a los urbanizadores antes de hacer un proyecto, y que determina que los muncipios deben tener previsto, antes de aprobarlo, cómo resolver el problema de servicios públicos ante el incremento poblacional. Si en Chía eso no les importó antes de elegir alcalde y concejo, tienen el gobierno que buscaron. Solo queda denunciar y esperar. Saludos.
hectork2
3 Noviembre de 2010
1:13 pm
Elsa, como lo digo en el artículo, no soy experto en el tema, y más bien soy un recién llegado a Chía. Sin embargo, según leo en los medios locales, el alcalde ha incumplido muchas de sus promesas de campaña (como el no continuar con el licenciamiento desmedido para construcción de predios), y el concejo es, en su mayoría, un séquito de seguidores del alcalde. Así que no creo que se deba responsabilizar a los electores. Los últimos alcaldes han llegado al poder con promesas que nunca cumplieron, y su pésima gestión ya es evidente en chía.
moderador
3 Noviembre de 2010
12:09 pm
Apreciada colaboradora: La estadística existe. Todos los años, Planeación y Hacienda expiden un escalafón de municipios colombianos. Chía aparece en los primeros lugares por una razón: En su área rural hay predios enormemente costosos por los que se pagan impuestos muy altos. Eso sube el promedio de los ingresos del municipio. Aparte de ello están los impuestos que pagan numerosas industrias asentadas allí. Recursos pésimanente invertidos: Dos ejemplos: Los malos olores porque la planta de tratamiento de aguas residuales se quedó corta. La mal llamada Avenida Chilacos, cuya interconexión con la supuesta 'variante' quedó en obra negra hace más de 3 años. Saludos doña Elsa.