



Un breve comentario sobre dos de los últimos escándalos de la iglesia.
“¿Dejaría usted a su niño con el cura del pueblo?”
Por Juan José Jaramillo.
Nada más acertado que el par de chistes que escuche el viernes 26 de marzo en el restaurante de Michael Lynch. El primero, fue, con tono burlesco, una pregunta que le hizo a mi abuela, ferviente católica; “¿Usted dejaría a su nieto de 12 años todo un fin de semana en un retiro con el padre del pueblo?”. Paradójicamente, mi abuela no respondió, sólo meneo la cabeza varias veces. El otro lo dijo minutos más tarde, contándonos que había una investigación sobre el significado de la iglesia. Cuando preguntamos cuál era, nos dijo que estaban analizando de donde venia la parte Vatic, del Vaticano, que porque lo de ano ya se sabía.
Es inimaginable que el máximo dirigente del Vaticano se vea hoy involucrado en un escándalo sobre negligencia a la hora de juzgar a un par de religiosos que fueron acusados de violar a doscientos niños ciegos y sordos. Pero no sólo archivo sus investigaciones, al estilo Procurador en caso de parapolítica, sino que los reubicó en otro instituto para niños especiales. Eso es denigrante hasta para el hermano de un ex director de un coro infantil que afronta denuncias por violaciones cometidas a los menores bajo su tutela. Sólo espero que tampoco reincida en el archivamiento de procesos de esta índole.
Que vergüenza para la comunidad católica tener que mantenerse en su posición. Es mejor que el país desista de pasar el referendo que busca cadena perpetua para los violadores, pues tendríamos que enfrentar otro escándalo similar al de la parapolítica; un alto porcentaje de la comunidad religiosa encarcelada (o por lo menos con los meritos suficientes) por abusos infantiles. Es mejor para nuestra imagen dejarlos suelticos, que anden campantes, y promover entre ellos (los curas) una campaña para el uso del preservativo.
Pero todos estos escándalos dejan un elemento positivo; el Coco va a poder descansar, pues hoy en día es más productivo asustar a los niños con que tendrán que pasar un fin de semana con el Padre Chucho que el viejo cuento del Coco.


