Denuncias - La cultura de la legalidad | soyperiodista.com
17 de Mayo de 2012
7 Julio de 2010 | Denuncias | Pereira (Colombia)

La cultura de la legalidad

La cultura de la legalidad
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Durante la administración del alcalde Israel Londoño se ha adelantado una campaña llamada “Cultura de la legalidad” cuyo objetivo, es el restablecimiento de valores que en la cuidad se han ido perdiendo.

Es común ver avisos donde se invita a los jóvenes a no copiarse en los exámenes del colegio, o a los empresarios a no evadir impuestos. La sociedad pereirana que antes era célebre por su civismo, mira impotente la inclinación de las nuevas generaciones hacia el dinero fácil, el individualismo, y la consecución de sus objetivos sin importar los medios. Algunos denominan este fenómeno como “cultura traqueta”. La estrategia de la administración parece comulgar con la premisa de que el cambio de las “pequeñas cosas” originará así sea al largo plazo, cambios de fondo en el terreno de las ideas o de todos esos intangibles que forman parte de nuestra cultura.

Sin embargo, aunque el enfoque de la campaña suene bien intencionado peca a mi juicio de ingenuo. Hace un tiempo, vengo ocupándome de un tema que no ha sido mi fuerte. El tema de la cultura. Y en esa búsqueda que me ha generado más preguntas que respuestas, llegué a un autor con el que he encontrado coincidencias, y cuyo planteamiento general me parece pertinente traer a colación. Marvin Harris.

Este antropólogo estadounidense, conocido por ser el creador de una estrategia de investigación social llamada materialismo cultural, plantea que la infraestructura - las técnicas destinadas a la obtención de los medios de subsistencia, o lo que se conoce como modo de producción – es el factor más importante en el desarrollo sociocultural. Esta tesis conocida como el principio de primacía de la infraestructura, afirma palabras más palabras menos, que las manifestaciones culturales tienen origen, inicialmente en los rasgos materiales de una sociedad o sea en la economía de esta.

Para ilustrar dicha afirmación Dietrich Schwanitz, en un breve pero agradable recuento de la cultura occidental en su libro La cultura, señala que el renacimiento se dio en Italia gracias a un talento innegable de Da Vinci, Miguel Ángel y compañía, pero fundamentalmente porque fue en Italia donde el feaudalismo dio paso al capitalismo antes que en cualquier otra parte del mundo, y se pasó de un reino feudal a un conjunto de cuidades estado. Señala además que en estas ciudades había dinero suficiente, por cuenta de una poderosa burguesía formada por acumulación de capital resultante de el paso de las rutas comerciales de oriente, que en 1450 los papas reconstruyeron la cuidad empleando intensivamente a artistas pagados con los tributos eclesiásticos de la Europa cristiana, y que la llegada del capitalismo a Italia vuelve a esta, cuna de las operaciones bancarias. A lo que pretendo llegar, es que en la Italia de la época nadie dijo: es que aquí el problema es la falta de cultura, o de educación o de arte, y la cuidad cambió, tambien existían las posibilidades con que llevar a cabo estas transformaciones.

Traigo lo anterior a colación, porque he leído y escuchado planteamientos cuyo común denominador es la defensa de los valores, de la cultura, desde el terreno de lo intangible. La campaña de la cultura de la legalidad sigue este mismo camino. Y si partimos de los planteamientos generales de Harris, es fácil entender que en una sociedad cuya economía se fundamenta en una vocación comercial sustentada por remesas y narcotráfico, que por falta de oportunidades, - en el gobierno de las oportunidades- muchas personas se han ido a España a ejercer la prostitución, es apenas lógico que los jóvenes de la cuidad experimenten esa decadencia cultural y de valores.

Rasgarse las vestiduras por las narco novelas de la noche, poner el grito en el cielo porque los jóvenes no leen a Shakespeare o miran entusiasmados una zarzuela, no es la solución. Los valores de una sociedad son en mi opinión, hijos legítimos de la economía de esta. Soy un convencido hasta ahora, de que toda decadencia cultural viene antecedida de una decadencia económica, sea por empobrecimiento de las gentes o por modificaciones en el modo en el que la gente busca ingresos. Las filas de la guerrilla más que ser engrosadas por campesinos “malos” o sin valores, son engrosadas por campesinos abandonados a su suerte por el Estado.

Los rasgos culturales de la sociedad en la que vivimos, son los rasgos propios de un modelo económico que se ha aplicado con entusiasmo por los últimos gobiernos locales y que hoy por hoy, nos tienen con el más alto desempleo del país. Le haría mucho bien a la cultura pereirana, proteger al productor local y recuperar la capacidad productiva de la cuidad. A partir de nuevas realidades económicas, sería posible recuperar entonces, los valores que hoy se extrañan.

Por: JUAN ANTONIO ESCOBAR

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Comentarios

Elsa Tobon

Elsa Tobon

29 Agosto de 2010
5:15 pm

Solo ahora leo este artículo. Creo que en gran medida tienes razón. La economía impone las condiciones sociales. Pero esa economía está así porque elegimos a las personas inadecuadas, porque vendemos el voto, porque no nos importa la ley. Si nuestra cultura politica cambiara, podríamos ser más concientes del verdadero poder del voto, exigir responsabilidad a los elegidos, ponerlos a trabajar a favor nuestro, no en contra, como siempre lo hace. Tendríamos más educación, exigiríamos más oportunidades, más y mejor empleo. Saludos y gracias.

Aracataka

Aracataka

8 Julio de 2010
9:15 pm

..dicen que las letras con sangre..no entran, yo diria que las letras con hambre tampoco! ciertamente su punto de vista tiene un fondo bien importante! la pobreza y la carencia no estimulan la educación ni la cultura, al contrario la hacen mas esquiva! cuando un padre de familia puede alimentar a sus hijos, con la seguridad de que mañana tambien tendrán que comer, tiene la tranquilidad de poder hablar con ellos y dedicarse a enseñarles con el ejemplo que lo ajeno es respetable, que trabajar por el sustento es honorable, que respetar la ley es provechoso para todos! en otro escenario, un padre de familia sin un trabajo decente, con todas las posibilidades cerradas, seguro que pensará en apropiarse de lo ajeno para no dejarlos morir de hambre! lo que Ud afirma es asi! gracias! saludo cordial

moderador

moderador

8 Julio de 2010
9:51 am

Muchas gracias por exponer este tema de la cultura de la legalidad en Soyperiodista.com.

numeroinverosimil

numeroinverosimil

8 Julio de 2010
5:18 am

Dificil ser conservador, en el sentido de perservar, de lo que no se tiene.

Cuando el entorno proporciona adecuado modo de supervivencia y desarrollo queremos que las condiciones que lo favorecen permanezcan, por nosotros, por nuestros descendientes. Educamos para que se perserve y hacemos de ello modo de vida, cultura ciudadana trasmisible de generacion en generación.

Un cordial saludo