

Muñecos, revistas, teléfonos, ollas, billetes, velas, ropa usada, platería, discos, zapatos, libros, antigüedades y varios elementos que puedan convertirse en mercancía están a la venta desde hace cinco años en las carpas predestinadas por el Instituto para la Economía Social (IPES) para los vendedores ambulantes del centro de Bogotá.
Se hacen llamar los Pulgeros y pagan 10.000 pesos mensuales por tener un pequeño espacio en el Parque de los Periodistas que está desordenado, le falta seguridad y según ellos amenazado por las quejas constantes enviadas a la Defensoría del Espacio Público por los residentes que viven cerca al sector.
Desde el 2005, existen aproximadamente 1500 comerciantes viviendo de este oficio, y en esa época cuenta el (IPES) el mercado trajo y hasta ahora trae consigo problemas de movilidad y seguridad, por esto los pulgueros se enfrentaron a una reubicación.
Desde entonces, los problemas no los abandona y desde ya se preocupan por uno en especial: ¿En qué parte de Bogotá pensará ubicar la Alcaldía Mayor de Bogotá cuando comience el Plan de Renovación Urbana en el centro de la ciudad a los vendedores que sagradamente cada domingo desde muy temprano se instalan para iniciar las conocidas ventas urbanas?
Esperemos que sea un espacio que respete la dignidad del vendedor ambulante y además como dicen ellos que los dejen trabajar en paz.


Comentarios
moderador
18 Marzo de 2010
2:58 pm
Muchas gracias por el valioso aporte. ¿Cómo conciliar los interes divergentes de la ciudadanía y los mercaderes? Nadie tiene la respuesta.