

La Corte Constitucional debe ordenar de manera imperativa que el Congreso en pleno y el Ejecutivo agenden dentro del presupuesto general de la Nación para el 2011, los recursos amplios y suficientes para atender la creciente y exponencial demanda del sector subsidiado de la salud de todos los colombianos, con una atención que respete ese derecho y ese deber constitucional que es la vida.
Si la corte constitucional no hace cumplir los derechos y deberes consagrados en nuestra carta magna en lo que respecta al sector salud, estaría cometiendo un prevaricato por omisión, ya que esa es su función de ser o de existir.
El Legislativo y el Ejecutivo debe ordenar las partidas sea cual sea su monto e ingresarlo dentro del presupuesto general de la nación, ya que si así no lo hicieran estarían también cometiendo prevaricato por omisión, también es un deber de la contraloría general de la nación y de todas las instituciones correspondientes de velar para que esos recursos no sean despilfarrados, si así no se hiciese estas instituciones gubernamentales, estarían también cometiendo un prevaricato por omisión de sus funciones.
La salud se debe respetar y hacer respetar como un don que es la vida, por la que el estado colombiano debe de priorizar antes que hacer carreteras o metros, o megaproyectos de cualquier índole, si el estado no cumple con lo consagrado en la carta magna, todo el legislativo y el ejecutivo estarían cometiendo un prevaricato por omitir dentro del presupuesto general de la nación los recursos amplios y suficientes que la misma carta magna los obliga a ingresar. Así que mucho ojo, que la ley es para eso, para respetarla, amarla y cumplirla.
¡Qué así sea por el bien de la patria!


