



A MI ME LLAMAN EL NEGRITO DEL BATEY/
PORQUE EL TRABAJO PARA MI ES UN ENEMIGO/
EL TRABAJAR YO SE LO DEJO SOLO AL BUEY/
PORQUE EL TRABAJO LO HIZO DIOS COMO CASTIGO[
CANCIÓN, MERENGUE DOMINICANO, PROHIBIDA EN CUBA]
DISCURSO DE TOMA DE POSESIÓN COMO PRESIDENTE DE EE.UU.
"La prioridad es poner a la gente a trabajar"
Franklin D. Roosevelt
[4 de Marzo de 1933]
“Presidente Hoover, presidente de la Corte Suprema, amigos:
Hoy es un día de consagración nacional, y estoy seguro de que mis conciudadanos estadounidenses esperan que, en mi investidura a la Presidencia, me dirija a ellos con la sinceridad y la determinación que exige la actual situación de nuestro país. Este, en especial, es el momento de decir la verdad, toda la verdad, con franqueza y valor. No debemos rehuir, debemos hacer frente sin temor a la situación actual de nuestro país.
Esta gran nación resistirá como lo ha hecho hasta ahora, resurgirá y prosperará. Por tanto, ante todo, permítanme asegurarles mi firme convicción de que a lo único que debemos temer es al temor mismo, a un terror indescriptible, sin causa ni justificación, que paralice los arrestos necesarios para convertir el retroceso en progreso...”
Con estas palabras introdujo el presidente Franklin Delano Roosevelt su discurso para resolver los grandes problemas que aquejaban a Estados Unidos de América, con una mentalidad sencilla, franca y dispuesta a conseguir con sus conciudadanos el camino certero de vivir bien y, ganarse el pan con el sudor de la frente de todos sus conciudadanos.
Esta actitud e idoneidad, lo sabían de manera tácita y con profunda convicción, propiedad de la fe recóndita simultánea del pueblo puesta y delegada de manera irrevocable e inapelable en el presidente Roosevelt. Fue la respuesta a una quiebra dado el agiotismo bancario, los efectos de la primera guerra mundial que transfirieron los nocivos efectos expresados en el llamado Cracs del año 29.
Al dólar lo declaró papel, papel eres –me imagino que dijo- y en polvo te convertirás y al oro, color de la “caca”-dirían los sicólogos- con la que siguen jugando los hombres, recordando la niñez-, lo declaró como que no representaba nada y, el papel, simples símbolos intermediarios de intercambio...y el dólar símbolo del trabajo honrado de los hombres.
El trabajo es el gran capital, es la máxima consigna del progreso, no del castigo terrenal derivado del bíblico...
En Colombia, a propósito del trabajo, en sus correrías políticas el ex presidente Uribe, después de pegarse un baño en el mar de “La Perla del Caribe”- como la llamó el ignoto presbítero español-, y sacarse la sal donde su amigo, Jorge Noguera Cotes, asistió a la plaza Simón Bolívar, y al terminar su discurso donde habló del pleno empleo, al estilo Roosevelt, recomendó a los colombianos:
Samarios !A trabajar, a trabajar, a trabajar!
Y, ante la carencia de trabajo en Santa Marta y la histórica fama de perezosos y flojos que tienen los samarios, contestó uno, bostezando:
¿En qué, en qué, en qué?... presidente Uribe...
De esa manera, con el trabajo honrado le quebraron la columna vertebral a la quiebra, ni siquiera a la pobreza, la cual es más fácil de vencer que las quiebras, porque esta amaina de manera sicológica los ánimos, dada la pérdida de lo ya trabajado y amasado con esfuerzos...
Pero en Estados Unidos, esa sociedad no contaba con guerrillas y, si las hubiese habido como un rayo las hubiera acabado, a fuego limpio o haciendo la paz, como lo han acostumbrado los yanquis al interior de USA... Aquí en Colombia parece que es un presupuesto para debilitar los ánimos positivos de la mayoría de los colombianos. Son unos disfraces, engendradores de violencia por cualquiera de los extremos que sean, tanto en las extremas izquierdas como en las derechas y, los extremos se tocan. Sin la una, no existe la otra, es la existencia de la contradicción, y ésta se remantiene.
De allí que la paz es huidiza y sea un presupuesto no ajeno a los gobiernos en virtud de que le sacan jugo a la violencia y de manera clara sin la existencia de ella no es posible gobernar. De allí la simulación de no hacer la paz , acusando de ser los dueños del terror un lado, develando a su vez aquellos que el Estado no desea la paz y accionan contra la población desvalida, haciendo un eterno viceversa juego a la violencia, para darle validez a la perennización de ella, convirtiéndola en “status quo y modus vivendis” de los colombianos...
El disfraz de los temas de la Regionalización y Autonomía de los Entes Territoriales y la Centralización de los capitales de las Regalías es la comidilla de estos tiempos, para seguir engrosando las arcas y llevar a cabo los proyectos en el gran Triángulo de Oro de Colombia, Bogotá, Medellín y Cali y la Periferia como eternamente ha sido: La receptora de los más pobres de Colombia que emigran hacia ella, en busca de reivindicar sus vidas...
Y, la violencia, una constante de conveniencias particulares a costas de un mal general, una constante simulada entre nosotros...



Comentarios
moderador
2 Septiembre de 2010
5:22 pm
Gracias por el aporte. En verdad lo único que auno le queda es lo trabajado.