

No solo se atornilló al poder durante ocho años, al final de los cuales el balance social y en materia de derechos humanos es un desastre, sino que continúa conspirando para que el nuevo gobierno no pueda ejercer sus funciones de manera autónoma.
Esa ansia desmedida de poder lo llevó a protagonizar episodios vergonzosos como el de las chuzadas, los falsos positivos, invasión de terriotorios extranjeros, amén del servilismo pro yanqui, que busca convertir al país en una especie de base estadounidense.
Ya es hora de sacudirnos del tufo uribista y empezar a respirar aire menos contaminado, a vivir en armonía y tolerancia, como se merece el sufrido pueblo colombiano.



Comentarios
Humo Report
3 Septiembre de 2010
9:27 am
Sí, y todavía como expresidente quiere meter las "narices" en la política Colombiana, tratando de imponer sus conceptos y opiniones en el nuevo gobierno.
Habrá que hacer un "exorcismo" mental para erradicar ese "fantasma".
moderador
2 Septiembre de 2010
1:06 pm
Gracias por exponer sus puntos de vista en Soyperiodista.com.