

Andrés Piñeros Latorre
@andinauta
Al hablar de deportes se piensa en una lucha entre dos personas o dos equipos. Sin embargo existe otro tipo de eventos, en los que se compite contra si mismo, por mejorar sus propias marcas, sus propios puntajes. Esto se ve en las competencias de gimnasia y en un deporte como el taekwondo, en la modalidad de figuras, mundial que se viene adelantatando en la ciudad de Tunja, capital de Boyacá.
Este campeonato, conocido como pumsen, tiene una característica bastante particular que es la participación de personas adultas. Hombres y mujeres mayores de sesenta años comparten el escenario con jóvenes menores de veinte años.
Este deporte, aunque es un arte marcial, no tiene toques entre sus participantes. Cada uno de ellos realiza sus movimientos ante el público y ante unos estrictos jurados que califican de uno a diez. El reto es realizar los movimientos con la mayor preciisión, que van desde los movimientos clásicos del deporte hasta otros de tipo acrobático que parecen una especie de danza oriental.
El control del cuerpo, la flexibilidad y todo un manejo de equilibrio y auto dominio corporal, muestran el valor de este deporte ancestral de origen coreano. Donde más allá de la defensa personal está el arte del equilibrio y el "camino de la mano y la patada", significado del término Tae-kwon-do.
Así más allá de quien gane este mundial lo importante es que este es un espectáculo, que transmite un sentido de armonía y paz. El nuevo canal de deportes, win, está transmitiendo este evento, que enseña la belleza de este arte.

