01 de octubre de 2014
21 Febrero de 2013 | Deportes | (Colombia)

Mou, Iker y Adán

Mou, Iker y Adán
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Ha sido una locura todo lo que en menos de un mes ha pasado en la portería del Real Madrid. No en la de la "La Casa Blanca" como llaman presidencialmente a su sede, sino en la de tres palos.

A Mourinho, Casillas, y Adán las circunstancias los tienes como a Mou, Larry y Joe: “Los Tres Chiflados”. Aquellos loquitos en blanco y negro que se metían entre sí, ¡Tin! Piquetes en los ojos ¡Toc! Martillazos en la cabeza y ¡ Auch! Tachuelas en las nalgas.

Casillas es, ¿era? ¿Volverá a ser? El eterno capitán y arquero titular. La lesión en un dedo durante un partido, lo mandó primero tratamientos médicos y luego a la banca.

¡Tin! Piquete en los ojos.

Pasó entonces a la prestigiosa portería, el arquero que lleva el nombre de Eva: Adán. Un arquero de altas y bajas. Sin el postín y sin el pestillo que bien sabe cruzarle Casillas a su puerta.

Viendo Mourinho, que al corto y algo de mediano plazo debe disputar dos partidos decisivos  en su trayectoria en el Real Madrid: Dos contra el Barcelona. (A quien ya el Milán le metió un martillazo en la cabeza y lo remató de un mazazo el Real, eliminándolo de la Copa del Rey)) Uno de ellos por el orgullo y el otro contra el Manchester United por la clasificación a la Champions, no se fio de la recuperación ni de su primer arquero, ni de la calidad de su substituto, y en una operación relámpago se trajeron a Diego López experimentado y veterano arquero del Sevilla.

Vinasco Ch: “Cambio en “Los Tres Chiflados”: Sale Mou y entra López”.

Aunque a veces sucede que son tres, pero son cuatro; como “Los Tres Mosqueteros”: Gaspar Melchor y Baltazar…o eran… ¿D´Artagnan, Athos, Phortos y Aramís?

Sí. Por ahí es la cosa. Porque eran ellos tres los que se enfrentaban entonces al Cardenal Richelieu, que traído al presente, sería como el Cardenal Mourinho, próximo Papa José l.

Si Mourinho, decide que para los tres claves partidos el portero ha de ser López, e Iker suplente, tremendo golpe para Adán, quién pasó en un santiamén de titular del paraíso, al destierro de las gradas, en un castigo similar, al que Dios le impuso a su antepasado de nombre, por haber cometido el pecado de morder la manzana de su deseo.

¡Toc! Martillazo en la cabeza.

Creo que a Mourinho no le importa tanto - y así debe ser- quién sea el portero, con tal que sea el que le garantice los resultados que necesita para aspirar a ser con el Real Madrid primero, campeón de la Copa de Rey, y luego su más ferviente deseo: Ser nuevamente campeón de la Champions League.

Porque si cumple estos dos objetivos, se irá por la puerta inmensa del Madrid, de Alcalá y de España, sacado en hombros por la hinchada y luciendo las orejas de la prestigiosa copa.

Y si a manera de intento; Florentino Pérez, Presidente del Real Madrid, en la mesa de la cena de celebración, le pasa - así como pasa las servilletas con notas para hacer ofertas - un cheque en blanco, para que el genial, carismático, amado, y odiado Mourinho lo llene de ceros, aun así, creo que se va.

Ya en España no tiene nada más que demostrar. Se habrá bebido la merengada sin dejar ni una gota en la copa.

Si no lo logra…bueno…igualmente se irá de copas por esos bares de Europa que llaman estadios y como buen bohemio del fútbol, continuará la búsqueda, de otra Champions seguramente en la liga inglesa, a la que recuerda y mira de lejos como una de sus novias más amadas.

Pero no sin antes haber sido él, chiflado por parte del vestuario y de la hinchada.

Así lo creo. De una u otra forma, se va.

Y parece que para su próximo equipo ya tiene en mente quien puede ser el portero, que seguramente no será ni Casillas, ni Adan, ni López. Le llama la atención De Gea, el joven arquero del Manchester United, que le impidió con magistral actuación ganar en el Santiago Bernabeú, el partido de ida. Y que en el de vuelta, Mourinho no puede jugar a defenderse.

Vinasco Ch: “Y el Madrid Atacatacatacatacata!”

Y agregaría que José Mourinho, por su temperamento y rumores de problemas en el vestidor, creo que se irá, sin despedirse de Casillas, López o Adán.

Que no podrán evitar sentirse, estos sí, como “Los Tres Chiflados”.

¡Auch! Tachuelas en las nalgas.

 

Alfonso Acosta Caparrós.

alfonsoacostacaparros@gmail.com

 

Por: Alfonso Acosta Caparros/

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