

América y Deportivo Cali siguen con campañas irregulares en la Liga Postobón II. Ambos equipos cambiaron de técnico pero los resultados no llegan. Análisis.
Parece increíble que en la séptima fecha los dos equipos de la capital del Valle ya tengan que sacar la calculadora para hacer cuentas.
Las irregulares campañas, tanto de rojos como de verdes tienen a los dos equipos fuera del grupo de los ocho. América marcha en la casilla 12 con 8 unidades mientras que el Cali está en el puesto 13 con seis puntos.
Los directivos, en su esfuerzo por sacar el barco a flote, cambiaron a los anteriores técnicos. salieron Jorge Bermúdez y Jorge Cruz, quienes fueron reemplazados por Álvaro Aponte y Jaime de la Pava, respectivamente, ambos trabajadores de las instituciones mencionadas que llegaron más por obligación que por convicción.
Aponte debutó con un lánguido empate 1-1 ante el Deportivo Pereira mostrando tal vez unos buenos 20 minutos de fútbol, sobre todo en el primer tiempo, y grandes fisuras en el sistema defensivo y deficiencias en el momento de definir.
“La defensa hay que trabajarla y mejorarla porque no somos fuertes. Necesitamos que el cuarteto posterior le dé seguridad a la mitad de campo y a los delanteros para que tengan un mejor desempeño. Hay que buscar el equilibrio y con repeticiones es la única forma de lograrlo", comentó el d.t. rojo al final del compromiso.
¿Y el argentino Matías Fondato no puede dar una mano a la zaga roja? Difícil, el jugador llegó a tomar nivel en América porque el semestre pasado estuvo lesionado y es muy poco probable que se ponga la camisa roja. Fondato es una de las tantas malas contrataciones que dejó el ‘patrón Bermúdez en el equipo.
Pero si la defensa ‘escarlata’ no da seguridad, los delanteros no están finos para definir. Ni Sergio Galván Rey, ni Duván Zapata, ni Herly Alcázar, ni Carlos Preciado, ni Edison Toloza (pese a que lleva dos goles) pasan por un buen momento futbolístico y tienen el arco de cerrado.
“Fue lamentable no poder convertir todas las opciones de gol que creamos porque desde el primer minuto tuvimos para clarificar el partido. Sí hubiéramos definido el partido termina 3-1 por lo menos, aunque ellos también tuvieron 3 ó 4 oportunidades claras de anotar", puntualizó Aponte.
Eso sólo para comentar de temas netamente futbolísticos, porque el fantasma del descenso en los ‘diablos rojos’ es un tema que asusta.
Pero si por los lados rojos llueve, por los verdes no escampa. Esas mismas palabras de Aponte se pueden poner sin ningún problema en boca de Jaime de la Pava y encajarían perfectamente.
El Cali mejoró en tenencia de balón y llegadas a gol pero desmejoró, y notoriamente, en la zona posterior. La defensa verdiblanca, que en líneas generales funcionaba bien bajo la era de Jorge Cruz, ahora es uno de los puntos flacos del equipo. Es decir, el Cali se cubrió la cabeza pero se destapó los pies.
“Errores individuales infames nos siguen costando puntos. Ante Junior y Cúcuta cometimos errores parecidos. Arriba generamos opciones de gol que no convertimos y luego el rival llega y nos anota. Cada vez tenemos menos margen de error”, comentó de la Pava.
Muchos de esos errores individuales que menciona de la Pava tienen nombre propio: Járol Martínez, quien contra Junior, tanto en la Liga como en el Copa Postobón, y ahora contra Cúcuta, cometió graves fallas.
“No voy a salir a hablar públicamente de Járol, primero tengo que hablar unas cosas con él en privado y luego pensaremos en realizar algún cambio. Él tiene que volverse a tomar confianza para retomar el buen nivel mostrado en otros partidos”, explicó el estratega verde.
Aunque los dos técnicos fueron ratificados hasta diciembre en sus cargos, la verdad es que en equipos como América y Cali no se puede hablar de procesos. Los resultados no dan espera, se gana o se gana, máxime cuando se viene de quedar eliminado de la gran fiesta del fútbol colombiano el torneo anterior. Llegó el tiempo de sacar la calculadora y apretar dientes.


