

HISTORIA DE UNA TIERRA DE VERDAD
¿De donde vienes abuela? le preguntó SAMUEL, a la anciana CORINA, a quien se le veía el trajinar de la vida a través de su cara llena de grandes arrugas, de sus piernas flagelantes, de sus temblorosas manos y de su voz dulzona y a la vez melancólica; ella quedó pensativa, mirando fijamente a su nieto, las lagrimas le brotaban de sus ya deteriorados ojos grisáceos.
CORINA:- ¿De donde vengo? ¿Me preguntas tú, hijo de mi hijo?
SAMUEL:- ¿Acaso abuela, era muy bonito el lugar de donde viniste que los has recordado con tristeza?
CORINA:- Pues no solo yo, tu también vienes de ese lugar, en donde el agua abunda, los animales corren libres, el cantar de los pájaros de múltiples colores se confunde con el remolinar del viento, las montañas acarician los mares, las grandes y verdes sábanas desaparecen en el horizonte, los ríos se asemejan a océanos, y en donde los hombres, mujeres, niños blancos, negros, indígenas, mulatos, zambos, y gentes de otras partes viven y han encontrado allí un paraíso.
SAMUEL:- Abuela, ¿Si ese lugar es así, porque entonces vivimos en este sitio en donde no tenemos agua, donde no nos alcanza para alimentar a nuestro perro, donde los pájaros son negros y no cantan, donde las montañas se llenan cada día más de casuchas, en donde las grandes sábanas desaparecen dando paso a las grandes urbes, donde los ríos son escasos y contaminados, donde los hombres, mujeres, niños, y foráneos escasamente subsisten y no encontramos salida a este infierno terrenal?
CORINA: Mijo, las cosas que te he dicho están allí, atrás, allá al frente, también a tu izquierda y a tu derecha, allí están inmóviles esperando que tú las descubras, que tú las aprecies y las cuides, pues cuando era joven las montañas eran vírgenes como yo, los mares eran azules como mis ojos, los ríos eran caudalosos, limpios y serenos como mi vida, y donde los hombres amables y corteses solo vivían para agasajar a sus mujeres, y juntos traían a los niños para brindarles la tierra y el agua, respirando todos un aire fresco y tranquilo lleno de esperanza y cargado de verdad, esperando en que sus hijos algún día heredaran aquel terruño para continuar cosechando la vida en paz.
SAMUEL:- Abuela, donde está eso que mencionas, eso que con alegría esbozas, eso que no veo y no conozco, eso que al mencionarlo desprende de tus ojos cansados un brillo de vida y felicidad y que al terminar se apaga y vuelve a ti el cansancio y la tristeza que desde que te conocí siempre se te ha reflejado. Dime abuela ¿en donde está?
CORINA:- SAMUEL, tu abuelo y yo hemos guardado ese recuerdo para nuestros nietos, pero eso existe, nos hemos enclaustrado en esta ciudad fría e inhumana, llena de belleza muerta, llena de agua que pagamos cada mes para verla, llena de cosas bonitas en su exterior y frías en su interior. Cuando quisimos volver a esa tierra de ensueño llegaron pensamientos de otras partes que llevaron a nuestros hijos a cambiar el arado por el fusil, el sombrero por la boina, las alpargatas por las botas y los machetes por los sables, tu padre y tu tío cambiaron la belleza de nuestra tierra nuestras sábanas, ríos, mares y montañas, por el pensamiento de otros hombres que no conocieron; esos hombres de pensamientos raros vivieron y murieron en tierras frías, más pobres que las nuestras, no entiendo hijo porque abandonamos nuestra belleza y nos apoderamos de ideas llenas de fealdad, de ideas que solo llevan a la muerte a nuestros hijos.
Al escuchar SAMUEL las palabras de su abuela comprendió por qué su padre y su tío ya no existen y a su abuela se dirigió con ojos llorosos y voz entrecortada.
SAMUEL:- Abuela, te prometo que descubriré mi tierra, esa que a pesar de estar en todos lados no conozco, esa que esta llena de vida y esperanza, esa que de conocer todos, las doctrinas de otros serían pensamientos ajenos y de esperanzas perdidas, pues no hay vida si no se conoce su tierra, ¡LA TIERRA DE VERDAD!.
AUTOR: GAJA AGUICO, Agosto 28 del 2000
Arreglos: Julio 19 de 2007
gajaaguico@hotmail.com



Comentarios
osgir
15 Septiembre de 2011
8:50 pm
Esto tiene bouquet....!