



Enhorabuena para Daniela Margarita Alvarez Vasquez, reina de la belleza del departamento del Atlántico y ahora nueva reina de la belleza colombiana.
Una de las tradiciones de nuestra cultura que aporta algo al hecho de reconocernos como colombiano es nuestra afición a estar escogiendo representantes de nuestra gran belleza femenina a través de tantos y tantos certámenes de belleza que atraviesan a lo largo de cada año nuestra geografía. Es un producto cultural que hace sentirnos orgullosos de ser de donde somos a través de las virtudes físicas y el perfil de cada candidata de nuestros respectivos regiones, certámenes que desde épocas pretéritas vienen distrayendo, siendo un remanso de disfrute en medio de nuestras precariedades sociales y como tal producto cumple un papel aglutinante alrededor de un acto que nos hace estar atentos, armoniosos y alegres mientras se determina la escogencia de la bella que cada año nos habrá de representar en certámenes internacionales que vuelven hacer soñar a las colombianas con una probable reemplazante de Luz Marina Zuluaga nuestra única y siempre bella Miss universo. Nos regocijamos con la ilusión de una posible reina universal o mundial de la belleza que represente nuestra cultura tal como lo vienen consiguiendo las bellas venezolanas desde hace años.
Los colombianos que vivimos en el exterior no podemos eximirnos de la patria, de su cultura, de su acontecer cotidiano y ávidos leemos sus periódicos en la red para saber qué pasa, qué nos engrandece y qué nos empequeñece desde la distancia y así poder mantener vivo el espíritu colombiano y loar todo lo que nos aglutine en armonía tal lo hacen estos certámenes de belleza, el futbol, las fiestas regionales, la alegría de nuestras gentes, nuestros deportistas, nuestros artistas,nuestra cocina y nuestra belleza. Desde el exterior quisiéramos ver siempre engrandecer la Colombia que dejamos y soñamos con su bienestar que no llega pero que es un sueño constante, la utopia.
Recordamos cuando éramos niños las horas que nuestras madres y hermanas pasaban pegadas a la radio o el televisor con el único propósito de trasnocharse y dormir sabiendo por fin quien era las más bella de todas las colombianas en cada 11 de Noviembre en Cartagena, y si la fortuna como ahora correspondía a una joven atlanticense, entonces la alegría, la dicha era mayor siendo ya imposible dormirse porque era preciso participar de la vista de la bella que llegaba esa misma noche desde Cartagena montada en el carro de bomberos ululante, y el son de nuestras cumbiambas irrumpía en las noches frescas de aquellos 11 de Noviembre en Barranquilla en donde desde ese momento comenzaba el carnaval y el frenesí se apoderaba del instante. Fueron vivencias sanas de la armonía de unos colombianos del ayer que aun se trasmite entre nosotros.
Sabemos que los reinados son un apaciguador de nuestras carencias, que no resuelven nada pero que nos permiten reconocernos como propios de estas tierras y gentes quienes saben aglutinarse alrededor de un evento que sin transformarnos nos deslumbra.
Bienvenida Daniela a tu ciudad de la alegría, Barranquilla.
alfredoivan50@gmail.com.co
O Barco de Valdeorras.España.15112011.



Comentarios
luifernd
16 Noviembre de 2011
12:49 pm
Buena nota IKAROS50.La verdad ea que siempre no deja de tener sus encantos los reinado, sobre todo ,el majestuoso de Cartagena.Felicidades!!!