

Como entes mediocres, nos dedicamos a vivir nuestro día a día, como una rutina estúpida para la cual hemos sido creados. Nos despertamos y volvemos a dormir dejando a tras un día lleno de cosas importantes que ni siquiera podemos ver o peor aun ya perdieron su color. Y es que nadie nos enseño que sin un sentido de vida, la existencia se convierte algo remoto, sin importancia y muy muy aburrida. Entonces, el café de cada mañana pasa de ser la energía de un nuevo día a la misma cafeína de tan frustrante rutina.
Lo decepcionante aquí es que tú y yo no somos los diferentes en esta realidad. Pues somos típicos seres a los cuales nos encanta vivir de lo mismo, soñar con lo básico y los planes que parezcan mediana mente difícil no existen en nuestra imaginación. El comer para tener energías e ir a trabajar para gastar todo nuestro dinero en lo más básico se nos ha convertido el elixir de la vida y tontamente nos decimos que es lo mejor que podemos hacer.
Sin embargo hay excepciones, hace poco tuve la oportunidad de conocer a la primera persona, un hombre, a la que le brillaban los ojos, su camisa, jeans y pantalón elegantes lo hacían ver completamente sexy. Medianamente alto, piel canela y con el sentido del humor más encantador. Después de sacarme mil sonrisas, Me hablo de sus sueños de sus planes y de lo que quería lograr a su corta edad, sus estrategias y las técnicas que iba a utilizar para lograrlo. Y prontamente me di cuenta que su apariencia no era su mayor atractivo si no que sus sentido de vida, sus planes, y sus seguridad hacían que toda esa energía se reflejara y dotara de tranquilidad y admiración a todos lo que lo rodeaban. En pocas palabras el sabia cual era su razón de existencia.
Y desde ese momento analice que son muy pocas las personas que se atreven a romper sus esquemas, a superarse a sí mismos, a retar sus habilidades y lo mejor y más importantes a ser diferentes. Salir de la rutina y de los paradigmas sociales es el primer paso para empezar a vivir y un gran acto de valentía que solo los que creen en si mismo pueden lograr.
Tener un sentido de vida nos hace los seres humanos más inteligentes, bellos, sexys e interesantes que Dios haya podido crear. Por eso no desperdiciemos nuestro tiempo en vivir los nefastos planes de siempre. Sino que soñemos, pensemos que es lo que queremos y convirtámonos en valientes luchadores para los vuales la vida no es un reto sino la única oportunidad para sacar relucir nuestra mejor versión.
Ana María Martínez


Comentarios
jogafi
10 Enero de 2012
10:16 am
Ana Maria, buena reflexión,
Aún hay quiene creen que vivir es respirar, nacer, reproducirse mecanicamente y esperar la muerte, olvidando que la vida es eso y mucho más!
Como tú dices hay que romper buenos esquemas, hay que innovar hay que soñar y hay que luchar por hacer realidad esos sueños.
S. Cordial.
osgir
9 Enero de 2012
10:50 am
10/10