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19 de Junio de 2013
25 Mayo de 2012 | Entretenimiento | (Colombia)

Mientras Duermes: Porque me da la gana y punto

Mientras Duermes: Porque me da la gana y punto
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Y esas parecen ser las razones de Cesar, el personaje interpretado por el talentoso actor español Luis Tosar, quien esta vez es un simple y anónimo portero de un edificio. De cualquiera donde haya vecinos que piden favores y hablen más de la cuenta, primer error.

A cesar no hay pasado que lo argumente en su desgraciada vida actual. No hay un trauma de la niñez que justifique su forma de actuar tan perversa ante las sonrisas de los demás porque simplemente es eso, que la felicidad ajena lo atormente es todo lo que necesita para buscar su satisfacción. Esas Razones de hacer las cosas “porque le da la gana y punto” lo obligan a que los demás tengan una vida imposible.

Solo tiene ese presente que podemos ver en la pantalla y que casi casi casi lo dice todo pero con eso es suficiente para la conclusión final. Está muy mal.

No es un típico loco, demente estereotipado de mirada a ojo medio cerrado que habla solo. No. Tampoco lleva una camisa de fuerza con bozal porque de seguro se la quita. No toma pastillas. No le ponen electrochoques. No come carne humana y el director no deja que la cámara muestre sus pies caminando ni su mano llevando el trillado cuchillo a la espalda de una trillada chica bonita con su respectivo trillado grito. No. Todo lo contrario, es un buen tipo que simplemente se encuentra deprimido, como muchos en el mundo, incluso al punto de tener todos los días esa carga pesada de vivir y encontrar la razón para ello a como de lugar. La razón para no tirarse de la primera azotea que lo permita. Eso de entrada ya lo pone a uno como espectador del lado de él como posible victima de una sociedad indiferente. Eso y las razones que nos da que son pocas pero suficientes, aparentemente. Pobrecito el muchacho, diría mi abuela.

Que quizás tiene un amor imposible como muchos, eso también se ve en su soledad y deprime al más verraco. Que tiene pocos amigos a pesar de ser amable y cordial en su trabajo, eso también nos ha pasado a veces, pero que en su doble vida, esa otra que resulta ser más vacía que la oficial, haga cosas que no muchos hacemos es lo difícil de entender, pero aun así ahí vamos a las patadas: Ser feliz con la infelicidad del prójimo no es lo más recomendable.

Ahí en ese punto todo cambia poco a poco y sin darnos cuenta quedamos en la mitad de las dos causas, pero aun el personaje del que se siente compasión en el comienzo no se logra ir porque el sentimiento que despertó llego para quedarse con nosotros.

Entonces no queda más remedio que aceptarlo como es, con todos sus defectos y aberraciones. Si, es un tipo travieso y así se acepta, que podemos hacer. Un poco de Tyler en “El Club de la Pelea” no le hace daño a nadie, seria la excusa. Tomémoslo más como un bromista pesado y alcahuetiemos ese bollerismo. No es para tanto y hasta todo normal, podría decir uno, pero de la mitad al final de la película ya esa tolerancia se tiene que acabar. No podemos ser cómplices de todas las fechorías que se le comienzan a salir de las manos. Eso jamás. Que nos haga sufrir con la tensión a la que el se somete en la ejecución de sus planes no es justo para con nuestros nervios ni menos para con sus victimas que se llevan la peor parte.
Es una decisión difícil de tomar, ser o no ser, apoyarlo, aceptarlo o simplemente reprocharlo.

Eso es “Mientras duermes”, eso y un poco más de lo que nos cuenta su director Jaume Balagueró. Un thriller de suspenso que nos devuelve la esperanza de que no todo en el cine es 3D, efectos, senos, caderas, nalgas y…………………….Y?

Esa desazón del cine superficial y barato en guion no está presente aquí. “Mientras duermes” trae un villano contemporáneo que llegó para quedarse. Que recordaremos en el futuro cuando lo veamos en una lista junto a Hanibal Lecter y otros desquiciados más. Una gran obra de suspenso al mejor estilo español, donde lo hacen cada vez mejor. También es un tributo del pasado reciente del cine que pensabamos muerto, pues aquí no hay espacio para lo predecible y ojala no lo haya para un remake y menos una secuela. OJALA. Un filme que nos hace recordar ese Polansky con el que todos empezamos a conocer el mundo del celuloide.

En hora buena llega un clásico moderno que se para solo, que se entiende solo, pero que se hizo con un gran talento, un magnifico guion, un buen actor y un excelente director. La tenía clara. Clarita.

Recomendaciones después de verla:
*Recuerde siempre mirar su cama por debajo antes de dormir.

*Evite darle mucha confianza al portero del edificio.

*Jamás, por ninguna razón permita que los demás sepan que tan feliz es usted.

*Y no olvide que nadie es como parece y que todos tienen una historia oculta que es mejor no saber.

DURACIÓN 107 min.
PAÍS España
DIRECTOR Jaume Balagueró
GUIÓN Alberto Marini
MÚSICA Lucas Vidal
FOTOGRAFÍA Pablo Rosso
REPARTO Luis Tosar, Marta Etura, Alberto San Juan, Petra Martínez, Carlos Lasarte, Pep Tosar,Amparo Fernández, Oriol Genís, Iris Almeida, Tony Corvillo
PRODUCTORA Filmax

Por: robinson castañeda/

  • PALABRAS CLAVE:
  • cine
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