

El caos en que vivimos es la causa principal de tanta basura en todos los aspectos de la vida: cultural, lingüístico, social, político, etc. Hoy no interesa como se maltrata nuestro idioma, nuestra cultura; nuestras familias están siendo fulminadas por tanto invento tecnológico y en fin el caos es total.
Tal vez esa sea la razón por la que nuestros productores de programas televisivos carezcan de imaginación y se limitan a presentar cuanta basura le proporcione buenos dividendos, entonces, para ellos lo más rentable es el sexo, la chabacanería, la inmoralidad, sin importar que con ello se atropelle la idiosincrasia del televidente.
Nuestros profesionales de medios de comunicación masiva, no se documentan bien antes de emitir sus trabajos, pero poco les importa, con tal que obtengan buenas rentas. Es lo que actualmente ocurre con el programa de Caracol “Dónde Carajo está Umaña”, en donde se ultraja a la gente de la región Caribe, sin importarles “un carajo”.
El costeño es alegre por naturaleza dado a nuestro clima tropical, es espontaneo, folclórico, mamador de gallo, descomplicado, habla apresuradamente, apocopado y en alta voz, y en algunas regiones costeñas golpean ciertos modismos; es natural oír a un costeño decir: ¿pa’onde va? Pa’ la calle; arrepentío, la comía que tengo hambre, no tengo na’; Cactagena, caddero, mazocca, Sabanalacga, veddá, por ejemplo; como también es natural en el costeño ciertas expresiones como: “eche”, “nojoda”, “carajo”, “ñerda”, “vaina”, ese es xxxxx, etc., pero, estos son términos propios de su peculiaridad y los pronuncia en forma espontanea y no prefabricadas. El costeño sabe en donde puede o no exponer sus originales vocablos, no lo hace en todas las circunstancias ni a cada momento como se ve y se escucha en la fachosa comedia, en donde esgrimen una jerga frívola en forma cacareada, con el ánimo de insultar nuestra vernácula cultura.
Recuerdo la vez que me tocó cubrir la transmisión de un festival de orquesta en unos carnavales, en el que se presentó por primera vez la Dimensión Latina con Oscar de León, alguien le describió como era el público de Barranquilla y la forma de expresión del costeño, y subió a la tarima diciendo: “buenas tardes querido público eche nojoda”, se ganó una abucheada. En cierta época por allá por la década del 70, en un espectáculo Pablus Gallinazus, cantante de la era nadaísta, se expresó así al empezar su actuación: “la madre pal que no cante” y casi le revientan a piedras su guitarra. El cura Hoyos, se pasó de piña, y su vocabulario difería mucho del léxico costeño, pero como estábamos en una batalla política mucha gente le aplaudía su perogrullada salida de tono.
Nuestros campesinos costeños, suelen ser los más rajados para hablar, sin embargo guardan recato cuando se encuentran reunidos con personas desconocidas o de cierto nivel académico o cultural.
Eche es un vocablo que denota extrañeza, admiración, fastidio, enojo;
Nojoda significa admiración, molestia, ira, y al igual que “eche” se expresan de acuerdo a la circunstancia y de las personas que nos rodean;
Vaina expresa advertencia, “deja la vaina”, reto: “¿Cuál es la vaina tuya?” enojo: “que vaina”;
Carajo se emplea para indicar admiración ¡Carajo! Molestia, “¡Deje esa vaina quieta carajo!” Ofensa, “¡un carajo pa’ ti!”
Ñerda o ¡mierda! también expresa admiración “¡Ñerda!” O enojo u ofensa: “¡Ni una ñerda!”, el segundo término lo emplea la gente de muy bajo nivel cultural.
Más o menos son algunas de las ocurrencias habituales en las que tienen lugar los modismos señalados, característicos del costeño, pero reitero que no de una forma tan inmoderada como se presenta en la payasada televisiva.
Entre amigos el costeño puede divulgar ciertos términos mundanos como por ejemplo: ¡Ese es M - - - - ¡ ¡M - - - - pa’ ti! ¡Vales V - - - -! ¡Culo e’ casa! Y otras más que no son publicables en este medio.
Tiempos atrás cuando nuestra sociedad no estaba tan corrompida como ahora, las muchachas costeñas expresaban los mismos modismos señalados en forma furtiva como por ejemplo: ¡Eprie! Por “eche”; ¡Nojuegue! Por “nojoda” ¡Miércole! Por “¡mierda!”, ¡Ajo, Caramba! Por “carajo”, y se escuchaban por igual entre hombres y mujeres.
Exigimos más respeto señores, porqué tienen que ridiculizar al costeño en su programas basuras, porque nada dejan al televidente la cantidad de improvisaciones permanentes que emiten por su canal ¡Pura basura! Tal vez por eso nuestras autoridades quieren dejar en libertad a las programadoras de televisión para que emitan programas foráneos hasta en un 70%, creo que razón tiene quien criticó mi opinión relacionada con el tema.
Yo no veo programas de Caracol más que los noticieros, precisamente por que los considero de mala calidad en su gran mayoría y por los constantes cambios de horarios de los mismos y las improvisaciones que cometen cuando sacan un programa del aire y lo reanudan al mes, o nunca más lo vemos, para introducir nuevas presentaciones, y a ese tipo de programa menos le gasto tiempo; pero, me llamó la atención una de estas noches cuando por casualidad moví el control y escuché semejante barbaridad dicha por un “cachaco” imitando a un costeño. Ya mis vecinas me lo habían comentado e incluso en un radio noticiero local se referían al trama protestando por la forma como nos parodian.
Nosotros llamamos “cachaco” a toda persona nacida en el interior del país, sin distingo de zona, así le decimos “cachaco” al santandereano como al antioqueño, al valluno, al bogotano, al tolimense, caldense, etc., aunque a los antioqueños generalmente le decimos “paisa” y a ciertos bogotanos “rolos”, pero no en forma despectiva, simplemente como para distinguirlo del costeño.
Al “cachaco” lo admiramos mucho por su espíritu trabajador, la costa entera está llena de “cachacos”, son los dueños de nuestras tiendas de barrios, donde nos acreditan los alimentos sin intereses, sin codeudor, sin requisito alguno, sin amenaza de data crédito ni de cobro pre jurídico, y pagamos como podemos.
Elogiamos mucho del “cachaco” su estabilidad fonética, jamás pierde su acento “cachaco” aunque dure siglos conviviendo con nosotros; muy diferente al costeño, que con sólo visitar una región interiorana regresa hablando “cachaco” aun permanezca un día en el interior.
De modo, que los actores y actrices “cachacos” son muy malos imitando a un costeño y pésimos al querernos ridiculizar con sus chabacanerías.


Comentarios
osgir
31 Mayo de 2012
7:44 am
Lo "Kitsch" en toda su amargura.
criticoncolombiano
30 Mayo de 2012
8:47 pm
Televidentes criticos y objetivos es lo que nos hace falta, se hace necesario ir derritiendo esa pasividad quejumbrosa que caracteriza a la impredecible teleaudiencia colombiana.
criticoncolombiano
30 Mayo de 2012
8:55 pm
Indudablemente tenemos la televisión que nos merecemos
luifernd
30 Mayo de 2012
3:12 pm
En la producción ESCALONA, hubo frescura y recreación con un lenguaje apegado a la realidad de una Región con formación propia.Libreto bien jalado y buena producción y filmación, etc...Para ser culto no hay que hablar 'paisa', ni como 'rolo', solo hay que hablar como se tiene que expresar la persona en su comportamiento cultural, de allí que esa producción se vendió en muchas partes del mundo y se entendió bien y gustó.Esta ¿Dónde carajo está Umaña?, con todo respeto parece de descerebrado.Felicidades!!!
luisalejandrodiaz
30 Mayo de 2012
12:26 pm
Muy sentida su nota. Ya temenos tres novelones costeños que han trasegado el vocablo costeño ridiculizando el muy sonoro dialecto. Muy buen repele a la programadora de estos absurdos
JessicaDu
30 Mayo de 2012
11:31 am
*Irrespeto
*Conservadora
Corrijo ese par de términos que se fueron mal :(
JessicaDu
30 Mayo de 2012
11:04 am
sobrevivir en medio de esa cultura tan distinta a la de ellos. Siendo este el "meollo" que envuelve la trama de esta novela. Lo cual imagino, que no esta lejos de la realidad. Yo creo que así de ridícula me vería intentando imitarlos y claro que la ridiculez rayará con la falta de respeto para el otro. Eso lo entiendo.
Lamento que la cultura costeña y "guapachosa" de nuestro país se este sintiendo ofendida, aún así me parece que la novela esta hablando muy bien de ustedes.
Gracias por las explicaciones de los términos, los tendré en cuenta para una futura visita.
Y no les estoy haciendo publicidad al programa ni mucho menos al canal. Solo quería expresar lo que sentí al leerlo en contraste con lo que siento como espectadora de la nueva novela.
Saludos
JessicaDu
30 Mayo de 2012
11:00 am
como lo es el de una familia "conversadora" y netamente "cachaca". Entre otras cosas.
Pero además, esta novela me esta cambiando la percepción que tengo de los costeños. Ahora me resultan más divertidos, he logrado comprender muchas de sus características formas de actuar, y eso me resulta agradable, porque hasta ganas dieron de irme para allá. Y eso, que cuando empezaron a publicitar el proyecto; me dije: "Que mamera, más novelas de costeños" Pero este me resulto distinto, al contrario que usted, me parece que hablan muy bien de esa cultura, y le arrancan a la sociedad esos estereotipos que se tienen del costeño bulloso, perezoso, toma trago, atrevido y demás.
Claro, la parodia radica en las exageraciones caricaturescas en las que cae un "rolo" por intentar imitarlos pretendiendo...
JessicaDu
30 Mayo de 2012
10:47 am
Me resulto triste leer su crítica, porque nunca antes me había enganchado tanto con un proyecto televisivo, como este. Aún, siendo una crítica sin medida de la televisión colombiana, pero esta vez me quedé allí (hasta ahora).
Soy rola, como nos dicen ustedes, y presento un extraño rechazo hacía los costeños, a pesar de mi corta edad (20 años) y ese rechazo o molestia ha sido originada por malas experiencias al relacionarme con uno que otro costeño.
Comparto sus percepciones frente al canal caracol, por su mediocridad, falta de seriedad y respeto para con el televidente. Pero, con esta novela, si que me divierto. No solo porque me parece que tiene un muy bonito mensaje para la familia, en donde lograron fusionar el joven de hoy dentro de un contexto muy tradicional...
José Bejarano
1 Junio de 2012
9:54 am
Mi querida amiga, como usted,yo también tuve una experiencia amarga con una cachaca, mas no por eso siento rechazo hacia las cachacas; al contrario, me gustan, las admiro y las respeto, como respeto a toda la gente sin importar su región de origen.
Lo que critico de la comedia en comento es la exageración conque se utiliza el léxico costeño.
Mis respetos para tí.