

LAS CRÓNICAS DEL PATRÓN: LA GENTE ESTA LOCA, LA GENTE INVENTA COSAS QUE NO SON
Le dice Pablo a su madre, al negarle el asalto del banco mientras ella le lleva el almuerzo a la prisión en donde se encuentra, preso luego de que Don Aldemar lo denunciara, su socio El Alguacil se encuentra, allí mismo donde es visitado por un importante senador de la republica.
Pablo va a demostrar que no perdonara a nadie, la afrenta de la captura frente al amor de su vida, la sapiada de Don Aldemar y las palabras de EL Alguacil cuando le manifiesta que la única forma de no chupar cana es metiéndose a cura; doña Isabel en la tienda del barrio recibe de parte de la tomba sus enemigos la triste noticia del apuñalamiento de su marido; Don Aldemar.
Su primer asalto bancario, su primera encanada y la salida con una simpática comitiva en la puerta del reclusorio, las noticias vuelan por el barrio, la lapida del difunto Aldemar estuvo lista en cuarenta y cinco minutos, el muerto al hoyo y la viuda alegre, alegre a la fuerza, porque ella conoce como fue la vuelta, son las lecciones de silencio que Pablo va a implementar en su barrio, en Envigado, Medellín, el Valle de Aburra y Colombia, un silencio que solo el corazón de una mujer agredida cree que puede aguantar y no va a aguantar.
ablo es práctico, se la lleva bien con los pelaos del barrio, Gonzalo le achaca la fama; la cárcel le quita la vergüenza y el asco y eso la gente lo percibe, lo afirma; el encuentro con Emilio, quien les reclama la entrada por la puerta principal a la granja de El Alguacil, Pablo esta extrañado por tantos guardaespaldas alrededor de su socio a quien le pregunta ¿según Graciela, la droga es un buen negocio? Insiste y le apetece, El Alguacil le reclama y le recomienda no meterse en un negocio tan complicado, Pablo es negociante, el negocio de la droga es su pasión, de ahora en adelante; a partir de este momento trabajamos como personas independientes y agradecemos por todas la ayudas prestadas y esperamos que le vaya muy bien. Le dice a partir de este instante a su exsocio El Alguacil.
Gonzalo es mas relacionista, piensa y le manifiesta a Pablo que se quedaron sin trabajo, sin trabajo no sin jefes, éste le responde, trabajo es el que tendremos por delante, no se detiene, mira al fondo, pisa el acelerador, piensa y sonríe, mira al horizonte, mira al sur, su horizonte es el sur.
Pablo piensa en el pacto andino, su rumbo al sur: Ecuador, Perú, Bolivia, recién determina la declaratoria de independencia él, Gonzalo y su bólido va de paseo al sur, bien al sur, Ecuador es su inaugural parada, su primer contacto en un frio que los agobia, derechito el negocio quince kilos a trescientos dólares, el génesis de un gran negocio internacional.
Peluche es bicicletero, arregla bicicletas, también las monta; Pablo y Gonzalo, encuentran un retén en carreteras ecuatorianas, suave puéis no me maltrates las frutas le dice Pablo al oficial que los requisa, están caídos, solo hay cien dólares, el oficial reclama un pago mayor, yo me quedo sin su dinero y usted se queda sin su libertad le expresa el oficial ecuatoriano, le pagan al cowboy militar con pasta de coca, Pablo y Gonzalo convencen, llegan a su destino con un kilo menos, pero llegan.
Peluche hace bien los mandados, Pablo lo llama la voz de la conciencia, le reclama la mentalidad de pobre, no sea pobre, ya compramos este rancho, mientras le muestra la Finca La Alegría.
Doña Isabel la viuda del sepultado Don Aldemar no descansa hasta denunciar a Pablo, el investigador le monta a Pablo un orquestado seguimiento que de seguro ha de ser un dolor de cabeza; crece el negocio, crecen las relaciones, el malo, es malo y lo seguirá siendo, pretende todo el negocio, el procesamiento, el transporte y la distribución, es innegable que Pablo causa terror ante los que le acompañaban, terror ante sus socios, ¿cuál será el terror ante sus adversarios?; aun sus propuestas de negocios llevan un fondo de terror.
Una característica de la personalidad de Pablo es la decencia, el respeto a quien lo respeta, la formalidad y las lecciones dadas por su madre, guía y maestra, razón por la cual la gente que lo rodea lo atiende con respeto; en el robo al banco le dice a los presentes, nosotros somos personas decentes que no le robamos a los pobres, aún estando en la cárcel por primera vez, su madre le reprocha que no esta en el colegio para hablar con el rector, Pablo además es un varón consentido, se lo ha ganado y razones sobran.
Si usted no me da los besos, entonces me toca robárselos, le decía a su amada Patico, cuando lo capturaron después del asalto al banco, es romántico, querendón y sencillo; Fabito se interpone en todo tiempo ante esta relación, quizás en el fondo de su conciencia se ampara en el deseo de ser el mejor, de ser un triunfador, le avergüenza la acusación, la entrada del oficial de la policía a su hogar lo marca, le responde a su progenitora la gente esta loca, la gente inventa cosas que no son; asaltando bancos, su primera captura, su primera encanada, la orden de ajusticiamiento a puñal de Don Aldemar, su primer viaje al sur, sobornos a oficiales ecuatorianos, es la parte alta de la década de los setenta, Pablo es ya un naciente icono de terror, pero lo dice a su madre, la gente esta loca, la gente inventa cosas que no son, pobrecito el niño.


Comentarios
criticoncolombiano
30 Mayo de 2012
8:57 pm
La miniserie del año, gústele a quien le guste, al que no quiere caldo se le sirven dos tozas...
osgir
30 Mayo de 2012
2:20 pm
Pablito clavo un paísito un paísito clavo pablito que paísito calvo pablito?
luisalejandrodiaz
30 Mayo de 2012
12:32 pm
Los dialogos son invento de los guionistas, con mucha mecánica y trama para atrapar televidentes.