

LAS CRÓNICAS DEL PATRÓN: DE PARTE DE PABLO EMILIO ESCOBAR GAVIRIA
Le encanta recitar sus nombres y apellidos a donde quiera que vaya, es su nombre, su propio nombre, que a la postre ha de ser como una marca, él quiere imponer con su nombre una marca.
Regresa a la cárcel, se entrega después de huir, es la estrategia de quedar limpio, Peluche ha gestado un plan para lograr una salida al menos digna, propuesta que logran.
Una de las características de Pablo es el lenguaje singular, un léxico personal, una marca personal, cuando reclama la baja compra de mercancía riposta; por el hecho de uno tener plata lo quieren humillar, Gonzalo Gaviria lo increpa para corregirlo, el ser independiente es no tener patrones, en las ansias que tienen de apoderarse de todos los campos del negocio a que se han dedicado, es un desespero innato el que Pablo profesa, las llantas de avión cargadas de materia prima de la industria farmacéutica como dicen cuando buscan socios; son expertos tramadores cuando logran captar aportes en dinero de quizás prestantes familias de la región, tal vez algunos aportan por el temor que despierta la organización, pensar que nadie quisiera estar cerca de ellos es solo un imaginario, sin lugar a dudas una industria verdaderamente suicida para los inversionistas que se apuntan al negocio.
Van a construir rutas, formas de embarque, transporte, contactos y distribución ese es el norte, el polo opuesto al origen del negocio, ahora el horizonte al que miran es al norte, su horizonte es el norte, cuando localizan a doña Graciela Rojas quien maneja una red de distribución en el país de los gringos; le increpa a meterse en el cuento de la tecnología, lo invita a adquirir un teléfono satelital, le responde en la llamada, quien no se va acordar de un hombre como usted, la blanquita la amiga que le presente el otro día será el motivo del reencuentro, blanquita es la materia prima de la industria farmacéutica, blanquita es la droga con la cual van a invadir todos los rincones de calles y antros de Norte América; en el encuentro allá en el norte, ella le restriega la cara de yo no fui, a su vez le obsequia un teléfono satelital que lo coloca en la modernidad tecnológica.
La ley no va a descansar, los dos agentes que los capturaron en la operación colombo ecuatoriana de control son asesinados a sangre fría, uno asfixiado con una bolsa plástica por Pablo y al otro Gonzalo lo llena de plomo, son observados, seguidos e infiltrados; Eliecer el infiltrado se va ganado la confianza pero no va a obtener nada valioso en su misión. Su trabajo se limita a llevar a la cucha de Pablo al mercado y a despotricar con sus amigas.
Emilio Escobar Urrea, es el nombre de pila del primogénito de Pablo con su esposa Patico, pesa tres mil setecientos cuarenta gramos, el lenguaje es de peso, libras, kilos, toneladas, en general paquetes bien empaquetados, bien envueltos; Pablo es cerebral, cuando Gonzalo le pregunta cual es su parte en el negocio, le pide que le toque las testa, la cabeza; mis ideas, afirma Pablo.
Los envíos al norte son al por mayor, el pájaro lleva dos horas volando y lleva cien paquetes, le avisa a Doña Graciela, flotan los fardeles en el océano, un avión en vuelo rasante descarga, es una ruta, una idea, Pablo es cerebral, impone su estilo, su marca, usa la cabeza, son sus ideas. El aviso de llegada a buen destino del cargamento es el regalo en el bautizo de su hijo varón.
Pablo es sociable, demasiado comprometido con la gente de sus orígenes, les hace la fiesta de navidad, regala, apoya y ayuda; cuando reparte el dinero, suelta: no es pa´ vicio es para la familia; confiesa públicamente ante los demás que todas las personas tienen derecho a una navidad digna y feliz; ayuda, pero también amedrenta, la jueza Magdalena Espinoza se encuentra bien amenazada, por sus declaraciones a la prensa, también recibe su regalo, o mejor, le quitan lo que ella se ha regalado.
El benjamín de la familia ha sido el protegido de este desafío delictivo, lo quieren mantener lejos de las operaciones ilícitas de este combo del mal, lo quieren sorprender; Peluche le regala una bicicleta directa de fabrica en esta navidad, Gonzalo le trae un jeep, Pablo le entrega las llaves, es un regalo de navidad mayor que el de Peluche, jeep mata bicicleta.
Eliécer es retirado del caso, además sus altos oficiales le recomiendan mudarse de ciudad, su misión ha fracasado, va a buscar al benjamín de los Escobar Gaviria, lo encuentra observando la romántica noche panorámica del Valle de Aburrá, estrenado su jeep, el regalo de navidad; abusa del poder que le confiere su placa y su arma cuando el joven lo reconoce, toma el timón y desbarranca el vehículo que estalla en llamas, tres ocupantes pasan a mejor vida, es una navidad negra.
Las marcas tienen sus riesgos, mejores marcas dan mejores resultados, pero ser una marca requiere de calidad, la calidad del Clan, es reconocida, pero para mal, desde sus orígenes causa temor, causa temblor, causa terror; mencionar el nombre de Pablo causa pánico en todo un país, se eriza la piel, se detiene el corazón, cuando alguien recibe un mensaje de Pablo Emilio Escobar Gaviria, más si es en personal la visita; a estas alturas nadie se atrevería a decir: “Yo me llamo, Pablo Emilio Escobar Gaviria.


Comentarios
Aracataka
2 Junio de 2012
2:24 pm
...y pensar que la semilla del mal ya está sembrada..no sabemos dónde y a quien...un dia en cualquier parte surgirá otro PEEG que pondrá a temblar a otro medio mundo...no es una sentencia, son cosas de la vida...el equilibrio del universo debe mantenerse...los dos polos siempre luchando por la supremacia...en esas decadas parece que el mal se impuso...elevar plegarias para que no suceda de nuevo!!
...leer sus crónicas, es como ver la producción de Caracol....
..saludos cordialisimos!
Adri83
2 Junio de 2012
2:21 pm
No serè Diva...pero tambié me eriza, recordar que quienes nos gobernaron y pretenden seguirnos gobernando a punta de trinos y declaraciones incencidaria, llevan en su sangre esos genes asesinos... "Quenes son los tielnos plimos de Pablito? Pos nada menos que Jose Obdulio y Alvarito... Horror !!!