

NO comprendo el albur de la vida, cuyo antifaz arrastró a un niño que vivió como un fauno divino haciendo todo con su imaginación lúcida, nuestras lágrimas lo conduzcan a la eternidad que conquistó aquí en la tierra. Sembrado como un palo de guayaba isleño que paría todos los días.Nos conocimos como los poetas conocen a sus grandes amigos en la loca bohemia de los bares y cantinas que trazaban su guardarraya de la cien a los amanecederos de la charanga en el barrio la ceiba de Barranquilla.
Era todavía un imberbe. Andábamos buscando horizontes en nuestras vidas.Yo tenía ya cierto prestigio de militante desordenado. Sin embargo , me sorprendió cuando lo vi emocionado con los planteamientos del inmolado líder ,Jaime Pardo Leal. Nuestra amistad se consolidó,nos hicimos llaves Cuando lanzó su novela Febrero Escarlata rememorando esos felices tiempos me inscribió esta dedicatoria:Al poeta,poeta de los de verdá, recordando aquellos tiempos de felices tropezones en otras zonas de curramba.Allí se habló de una entrevista que me quería realizar y me pidió que le confesara,en frase que anotó y yo rubriqué sobre el texto que era eso de ser poeta , escribiendo :´´es aparecer desnudo donde todo mundo anda bien vestido´´.
Me deslumbraba su sencillez en un país donde nuestros amigos apenas reciben el incienso de los turíbulos se olvidan de sus carnales.Cuando era presentador de t.v de una gran cadena nos encontramos en el aeropuerto de Bogotá .Mi puesto era en la cola como aprendí de los obreros de aviación con quienes nos emborrachábamos en el vuelo de medianoche. Al enterarse de esto, me ordenó:´´nojoda,poe te vas conmigo en primera,yo cancelo la diferencia.No me voy a perder de las predicciones de un chamán izquierdista´´.Siempre generoso.
Hoy que la crónica ha tenido un inmenso auge, precedida por los grandes periodistas norteamericanos, Ernesto es big leaguer. Pese a que la non fiction nos acostumbró a trabajar con rapidez sobre la materia a pulir, no es menos cierta que requiere estudio, paciencia y artificio en la palabra. Habían pasado cinco años desde el lanzamiento de su novela y sin cita alguna, yo clamando a los señores de la banca que no me dieran muerte financiera, nos volvimos a enganchar,en el banco de marras, con la carpintería de lo que fuese esa memorable realización escritural sobre mis ficciones poéticas. Quedó fascinado con la belleza del Guayabal del Olimpo.Después me pidió por diversas circunstancias que le escribiera para Latitud.
Yo escribo corto, soy como Zeus, trueno en el poema.Pero que va, me guió con el timonel que era de la creación ,gran maestro del arte. Y DE la amistad. Por qué a los arcanos se van tan jóvenes.Será que debemos escuchar a Abel Avila quien me decía que a veces hay que ser éticamente irresponsable para vivir mas años.Quiero como los predicadores del siglo xv clamar a la ciencia que encuentre la fórmula para derrotar el cáncer que como peste acaba arruinando la condición humana.Mientras daba mis condolencias soñaba con mi amigo, Ernesto Mc Causland Sojo, me lo imaginaba no cruzando con Caronte hacía el hades, sino en un bote asustado y Ana Milena,riéndose, dándole ánimo, bajo el remo de Migue Pabón para arribar al Guayabal del Olimpo y en medio de un guiso escuchar llorando a Enrique Díaz con su lamento cruel y campechano:´´De la suerte y la muerte no se escapa ninguno por grande que sea el mundo´´.Abrazarnos como hacemos los costeños en las parrandas para no dejarte partir hacía la cita abisal que el destino nos impone.


Comentarios
fedsan
27 Noviembre de 2012
8:24 pm
gracias,por acogerme en sus páginas.Espero dar la talla del coralibe.
moderador
27 Noviembre de 2012
10:22 am
Cordial bienvenida a Soyperiodista.com. Muchas gracias por su aporte en este espacio de libre expresión ciudadana.