22 de octubre de 2014
26 Diciembre de 2012 | Entretenimiento | (Colombia)

Mi loca navidad, mi navidad tropical

Mi loca navidad, mi navidad tropical
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Tal vez lo más difícil de hacer en vacaciones sea escribir, porque en medio de tanta agitación mental y pereza física, lo único que quieres hacer es descansar.

Sin embargo y a pesar de todo, es importante para mi, cumplir y tratar de llevarme bien con las promesas y propósitos que tengo para estas vacaciones. No les contare sobre lo que sucedió con mi viaje, ni sobre las proezas que tuve que hacer para lograr viajar, tampoco hablaré tan técnica o filosóficamente sobre la navidad, ni de su significado y no amargare a nadie recordando que celebramos una fiesta pagana, con la misma devoción con la que una vez condenamos por superstición a tantas personas a la hoguera.

En lugar de eso les contarÉ como fue mi noche buena. La noche buena empezó la mañana del 24. Si, se que suena irónico y absurdo pero así es. En mi familia, al tradición es importante, pero es mas importante el orden.

Llegado el día, organizar la casa, la comida, los regalos bajo el arbolar y el tradicional sahumerio, era de suma importancia y con disciplina casi militar todo se cumplió a cabalidad. En la mañana organizamos el apartamento entre todos, mi prima se encargo de descrestar con el almuerzo y luego del mismo, el aplazado baño en sahumerio.

Después de todo esto, venia, escoger la ropa, dar vueltas, terminar de organizar y claro esta rezar la novena. Esa noche no cenábamos en casa, pero era como si así lo hubiéramos hecho. Esa noche cenábamos con una familia muy especial, seguramente los primeros amigos de mis tíos en la ciudad. Personas de gran corazón, amplias y con una amabilidad impresionante.

La noche transcurrió entre cerveza, whiskey, gaseosa ( para nosotros, los mas chicos), natilla y buñuelos. Aunque la cena hasta ultimo minuto siempre fue una incógnita. Luego la música, la conversación, las llamadas de feliz navidad; hicieron el complemento perfecto para el resto de la noche. Presenciamos poco antes de la media noche la llegada de la cena y como siempre la espera había valido la pena. La lasaña de proporciones descomunales hizo de la cena toda una alegría.

Comimos felices, haciendo chistes sobre el hermetismo previo al menú de la noche buena, brindamos, compartimos y momentos después, la ronda de abrazos deseándonos feliz navidad, no se hizo esperar. Fue un gran momento, el momento por el que vale la pena cualquier cosa, el momento del año en el que por hipocresía, costumbrismo o manipulación consumista, dejamos de ser egoístas y nos arriesgamos a compartir con otros seres humanos.

Eso es navidad para mi, ese mágico momento en el que por unos instantes dejamos de ser tan acartonados y distantes, que abrazamos, lloramos, nos emocionamos y tenemos buenos deseos a diestra y siniestra.

La navidad es la época repugnante que adoro, porque aunque excesiva en luces y color, en consumismo y capitalismo brutal, en el que se ha perdido el sentido de todo y ya no hay nada que al parecer se pueda rescatar Es la navidad que adoro, la época que aun me hace feliz.

Por: Deiveritas

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Comentarios

criticoncolombiano

criticoncolombiano

26 Diciembre de 2012
8:17 pm

¡Que viva la navidad!