

Según ha informado el periódico New York Post, Sylvester Stallone tuvo que llegar a un acuerdo millonario en 1987 con su hermana Toni-Ann Filiti para que ella no lo culpara por supuestas agresiones físicas, aunque el artista siempre negó y refutó todas las acusaciones que hubo en su contra en aquella época.
Para evitar líos judiciales, el estadounidense decidió pagarle a Toni-Ann dos millones de dólares, más 50 mil dólares anuales para cubrir los gastos médicos y psiquiátricos que requería su hermana que murió en agosto de 2012 víctima de cáncer.
Jackie, la madre del protagonista de Rambo afirmó al diario que el actor fue víctima de un chantaje, ya que su hija era adicta a los analgésicos, y por esta adicción a los fármacos ella era capaz de hacer cualquier cosa, incluso extorsionar a su propio hermano.

