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21 de Mayo de 2012
3 Noviembre de 2010 | Entretenimiento | Bogotá (Colombia)

La tercera flor

La tercera flor
Foto:http://fotolog.miarroba.es/ameiga/57/

Era una mañana de noviembre, en un bosque encantado, cuando el Rey decidió salir a caminar para observar las maravillas de su mágico reino. En cuanto pisaba la calzada, un sol nuevo se dibujaba y brillaba más que el anterior, hadas de colores volaban a su alrededor, unicornios de algodón despertaban para querer acompañarlo y pájaros brillantes entonaban canciones en un idioma, que todos escuchaban, pero sólo el rey podía interpretar; tomaba en sus manos a los seres que tenían cualquier dolor y con una sonrisa (que también era mágica) los curaba. Sus resplandecientes ojos tenían el poder de hacer feliz a cualquiera y en su boca guardaba palabras que podían devolverle la vida a quien la hubiera perdido.

Sin embargo, en medio de su increíble reino, observó un pequeño valle, que por desierto nadie se había atrevido a habitar. Queriendo hacer algo al respecto, el Rey tomó de su bolsillo fantástico, ocho pequeñas semillas, dos que se convertirían en árboles gigantes, de esos que él llamaba “escaleras al cielo” y las otras seis, destinadas a ser flores silvestres. Pero como era de esperarse, serían flores maravillosas, cada una diferente a la otra y con un don único, del que ellas podían hacer uso como y cuando lo decidieran. El Rey ordenó preparar el terreno, y teniendo el cuidado de un padre con su hijo recién nacido, con sus propias manos las sembró. Día a día estuvo pendiente de ellas, de darles lluvias de colores, de vez en cuando las sorprendía con nubes dulces, les regalaba la luz de uno de sus soles y les enseñaba a luchar contra la cizaña.

Entonces un día, el Rey supo que estaban listas para continuar con sus vidas por sí solas, porque cada una identificó su don y recibió de su mano un libro que contenía historias fantásticas de lo que el Rey había hecho en otros tiempo y promesas que el juró cumplir. El rey amó a aquellas flores.

La primera de ellas, era de color rosado resplandeciente, muy humilde, y como don, ella recibió unos ojos fantásticos, que le permitían siempre estar pendiente de lo que sucedía lejos o cerca de ella. La segunda era muy fuerte, casi dura, rebelde, era de color rojo intenso y siempre fue mejor hacer lo posible por mantenerla de buen humor, pues como don, su voz (y sus gritos) se podía escuchar más allá del reino. La cuarta era blanca como la nieve, y hasta se confundía con debilidad su don, pues podía cambiar el color de su apariencia, y podía refundirse entre las demás La quinta, era del color de la luz, ella era pequeña y delgada, casi intocable, su don: espinas que de repente surgían de su tallo y podían alcanzar cualquier distancia. La sexta, era hermosa, del color del cielo, ingenua, tranquila y dotada de una capa, hecha de un satín mágico que podía convertirse en piedra y que pendía de su cáliz.

Cada una de ellas, con el tiempo dio a luz hermosos y tiernos retoños, se encargaron de su cuidado y de sus quehaceres, pero olvidaron que eran especiales, que estaban dotadas de virtudes que las hacían inimitables y entonces, también olvidaron que todas venían de un bolsillo mágico, que vivían en un reino único y que quien las plantó, las regó y cuidó también tenía promesas para sus retoños.

Pero la tercera, esa sí que era especial! Su don: el amor!... donde quiera que ella estaba florecía el amor. Ella era más grande que todas las demás, más robusta, pero también más suave; su voz se escuchaba hasta otros reinos, pero era tan dulce arrullaba, en su tallo tenía alas, bajo las cuales abrigaba a quién su gran corazón mágico le indicaba que lo necesitaba. Ella siempre estaba preparada para todo, tenía las palabras correctas para decir, un cariño que hipnotizaba, era tan consentidora, nadie que la conociera le podía abandonar. Ella siempre estuvo pendiente de no olvidarse de su naturaleza asombrosa y de quien las plantó allí.

Esta tercera flor, tuvo cuatro hermosos y afortunados retoños, a quienes cuidaba con su vida si era necesario. Cada día de sus vidas, les enseñó su don y en las noches, antes de dormir, ella leía el viejo libro que el Rey le había regalado.

Un día de octubre, el Rey visitó su jardín y arrancó el menor de los retoños de aquella tercera flor. Ella, sintiendo que su vida se había terminado casi muere de dolor, no entendía por qué aquel Rey que la dotó de amor, se llevaba a su pequeña. Ella, casi lo odió. Pero en una mañana normal, el Rey la acarició con sus manos que sanan y con un murmullo le contó al oído que El, tomó (con mucho cuidado de no dañarlo) a su retoño, lo llevó a su palacio para alegrar la gran fiesta que había preparado, le contó que lo tiene allí cumpliendo con la labor para la que ella (la tercera flor) lo había preparado, incluso la felicitó porque nadie podía haber hecho mejor aquella tarea y en secreto le confesó que su retoño la espera porque las puertas del palacio del Rey están abiertas y espera la ocasión que amerite otra hermosa flor adornando florero. El Rey sonrió, con su sonrisa mágica y aquella misma mañana sanó su corazón e hizo que  volviera a creer en El y volviera a sentirse feliz, por eso, el Rey ya no la llamó tercera flor, sino que en aquel particular lenguaje la llamó la “flor Alegre”, que hoy en el nuestro es: Gladys.

Por: Emi barrera

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Comentarios

osgir

osgir

13 Noviembre de 2010
2:01 pm

......debes pulir tu prosa....

Emi barrera

Emi barrera

16 Noviembre de 2010
10:01 am

Bienvenidos sus aportes Osgir, estoy para aprender.
Gracias por leerme.
Cordial saludo.

RUMON36

RUMON36

4 Noviembre de 2010
12:45 pm

QUE BONITO,FELICITACIONES EMI.
HAY UN TEMA MUSICAL LLAMADO LA ULTIMA FLOR,CURIOSAMENTE LO CANTA UN SEÑOR REY FONSECA;Y AUNQUE TRISTE Y TRAGICO,ES UNA LECCIÒN CONTRA EL MALTRATO A LA MUJER.

Emi barrera

Emi barrera

5 Noviembre de 2010
8:53 am

Rumon, gracias por leerme.

Aracataka

Aracataka

3 Noviembre de 2010
6:58 pm

..hermoso! tierno y sutil...el amor es mágico... gracias Emi por compartir tu precioso cuento...
Connie

Emi barrera

Emi barrera

4 Noviembre de 2010
8:00 am

A ti Connie, por leerme.

roccis2000

roccis2000

3 Noviembre de 2010
5:37 pm

¡Que lindo cuento!, me ha dejado sin palabras, es una hermosa dedicatoria a las mágicas personas que cada día enseñan cosas bellas y son fuertes ante las adversidades y pese a ellas su amor se conserva como el primer día que suspiraron por primera vez.

Emi barrera

Emi barrera

4 Noviembre de 2010
8:00 am

Gracias Roccis por tu comentario!...

Emi barrera

Emi barrera

3 Noviembre de 2010
5:18 pm

Dedicado a mi mamá. Mami, feizz cumpleaños!!!!