

Tratándose generalmente de una situación sobre la que no tenemos control, se convierten en una experiencia extraordinaria, saber (o creer) que contamos con un don, una ayuda divina o mucha suerte; nos hace sentir especiales, casi invencibles, puesto que en ocasiones, son ellos, los milagros, la delgada línea que separa la vida, nuestra vida, de la muerte misma.
Está el que vivió la mujer que hace una semana recibió la trágica noticia de que aquel incómodo bultito en su axila era lo que ella más se temía, pero que hoy inexplicablemente ha desapareció; la pareja que por esterilidad habían enterrado su sueño de ser padres, pero que desde ayer (por la razón que sea) abrazan un hijo; el hombre que tras un accidente perdió además de sus extremidades, su trabajo, pero que agradece por ello, pues hoy cuenta con una empresa con la que genera oportunidades a personas como él; la mujer cabeza de familia que el último día de plazo logró conseguir el dinero para la matrícula y demás gastos escolares de sus hijos; el de la uña encarnada, que sin ir al médico se curó; la novia que plantaron en la iglesia o la esposa de ilusión rota, por ese alguien que decidió que "juntos por siempre" se refería a los 3, pero que después descubrió en una calle el verdadero amor; la familia que en la mañana no tenía como pagar los servicios públicos, pero que justo antes de que el banco cerrara, lo logró!; el jovencito que consiguió entregar a tiempo el trabajo del colegio, pese a que al salir de su casa se había estropeado, incluso el misterio de la vida o el amor…
Si revisamos en el baúl de los recuerdos, quizá cada uno de nosotros tenga al menos uno grande o pequeño que compartir, que sufrió su metamorfosis (necesitarlo, desearlo, pedirlo, creerlo, obtenerlo y recordarlo), que nos hizo feliz; pero también estoy casi segura de que muchos tenemos alguno en “stand by”, inconcluso o que ya nunca sucederá, uno de esos que nos deja el sinsabor, que nos permite pensar que a lo mejor si existen, pero de ser así, le suceden a todos, menos a nosotros y que generando el efecto contrario a la intención de quien los inventó, nos enseña a dejar de creer, y nosotros aprendemos, ignorando que superar el fracaso de un milagro, se convierte en otro milagro!
No se vale traficar con ellos, no se vale venderlos ni comprarlos, no se vale jugar con los de los demás, no se vale engañar a quien los quiere, solo se vale esperarlos!



Comentarios
Aracataka
1 Febrero de 2011
11:07 am
...asi es, cada instante es un milagro..el poder ver la luz de cada dia ya es un milagro! como dice Antonin y lo dices tu al final de tu hermoso escrito..."que superar el fracaso de un milagro...es ya otro milagro"! para que se cumplan todos los milagros solo basta con creer...mi baul si esta lleno de muchos! cuando los repaso...siempre doy gracias por haberlos recibido! no deja de asombrarme jamas!!!
..gracias por el milagro de tu pensamiento!!
..saludos cordialisimos!
Connie
Emi barrera
3 Febrero de 2011
11:54 am
Connie, para ti también mi saludo, sin ir más lejos, somo el milagro.
antonin
29 Enero de 2011
1:41 pm
Emi gracias por regalarnos esa imagen tan linda con que adornaste este interesante articulo.
La vida està llena de milagros esperando a por nosotros,solo es creer que los vamos a lograr. Sin la fe no los alcanzaremos nunca.
Con el solo hecho de nacer ya obtenemos el primer milagro. Mirar al cielo y contemplar su azul profundo,las estrellas,la luna,el sol. Observar un atardecer a la orilla del mar,ver las montañas al amanecer son otros de los milagros que nos da la naturaleza.
Son tantos los milagros que nos permite DIOS mirar todos los dias que se hacen infintos y no nos alcanzaria el tiempo para enumerarlos.
La vida misma es un milagro.
Emi te felicito,nos hiciste recordar que los milagros en realidad,existen.
Emi barrera
31 Enero de 2011
8:53 am
Antonin, los milagros dejan de existir en la medida en que los olvidamos.
moderador
28 Enero de 2011
4:45 pm
Gracias por el aporte en Soyperiodista.com. Estamos tan ocupados en nuestras actividades que no nos percatamos de los milagros cotidianos que ocurren a nuestro lado.
Emi barrera
28 Enero de 2011
5:12 pm
Sí, éste puede ser un buen momento para recordar un milagro...
Sandra Mercedes
28 Enero de 2011
3:19 pm
Yo creo firmemente en los milagros en mi baul de los milagros tengo muchos guardados, lo que pasa es que a veces no los percibimos, pero están en todas partes, en todos los lugares, en todos los rincones. Mi Baul de los Milagros está a reventar. Que artículo tan bonito y la foto que escogiste también. Gracias por recordarnos que los milagros si existen.
Emi barrera
28 Enero de 2011
5:02 pm
Sandra Mercedes, gracias por leerme.
Emi barrera
28 Enero de 2011
2:46 pm
El tema es tan extenso como interesante, ésto es solo un pequeño espacio para recordar que estamos rodeados de ellos, aún cuando no lo sabemos.