

En una noche de estrellas rápidas, bajo un cielo que brilló,
del amor entre dos corazones, un deseo se escapó,
corrió tras la más grande, que a su tiempo se rindió
y de regreso el deseo, en tu vientre la sembró.
Casi tres centenares de lunas, una por cada sol,
un verso que es azul claro, un jardín que floreció,
una esperanza a blanco y negro, que no necesita color,
una huellita suave, de postre una canción,
una sonrisa distinta, que alguien nunca soñó,
una espera muy dulce y la enseñanza de un error:
un par que sumado a uno, continúa siendo dos,
en su etiqueta tienen, todas la firma de Dios.
Una noche de estrellas rápidas y el universo cambió,
se detuvo frente a tu puerta y te quiso pedir perdón,
dejándole a tus entrañas elegir la bendición,
de darle vida a la vida, dos latidos, un corazón.



Comentarios
osgir
26 Junio de 2011
11:15 am
Es tierna su nota, como un rayo de luz que penetra las ventanas del alma.
Feliz día.
Emi barrera
28 Junio de 2011
6:36 pm
...Es tierno el comienzo de la vida.
Gracias por leerme.
Emi barrera
25 Junio de 2011
2:09 pm
A todas las mujeres que han decidido asumir la maternidad, sin importar lo que esto signifique.